Hospitales de Venezuela no aptos para cardíacos: riesgo de morir de infarto se septuplicó por crisis sanitaria

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82,5 % de los hospitales incluidos en la encuesta no tienen la capacidad para realizar cateterismo ni angioplastia. (Youtube)

Morir en las camillas de Venezuela de un infarto es siete veces más probable en 2017 tras la imposibilidad de los centros hospitalarios de atender afecciones cardiológicas.

De acuerdo con la Sociedad Venezolana de Cardiología, los infartos se convirtieron en la primera causa de muerte por enfermedad en el país suramericano. La mortalidad aguda con todas las estrategias médicas bien aplicadas debe ser menor al 2 %, indica el estudio, pero “el riesgo de morir por un infarto en los hospitales de Venezuela es al menos 7 veces más de lo aceptado actualmente”.

Según la Encuesta Nacional de Hospitales, el 87,5 % de los centros de salud tienen la posibilidad de realizar un electrocardiograma a los pacientes con sospecha de un síndrome coronario agudo, pero solo el 15 % pueden efectuar los exámenes de sangre indispensables para confirmar el diagnóstico de infarto.

El estudio representa el 68,7 % del total de hospitales categoría 3 y 4 de Venezuela. 62,5 % de esos hospitales encuestados dependen del Ministerio para la Salud, 32,5 % del Instituto Venezolano de Seguros Sociales y el 3 % de otras instituciones.

“Un síndrome coronario agudo se produce en más del 90% de los casos por una obstrucción aguda debido a un coágulo en una arteria coronaria. El tratamiento consiste en destapar la arteria lo más rápido posible con los fármacos aspirina, clopidogrel, heparina y trombolisis o con cateterismo y angioplastia. En julio, solo 2 % de los hospitales disponían de las drogas”.

Explica el informe que el 82,5 % de los hospitales incluidos en la encuesta no tienen la capacidad para realizar cateterismo ni angioplastia; y agrega que el 10 % de los hospitales pueden practicarlos en la mañana de lunes a viernes, y “apenas 5 % de los centros” los pueden hacer “los 7 días de la semana las 24 horas”.

 

La trombolisis es una estrategia terapéutica que consiste en suministrar una sustancia por vía endovenosa que disuelva el coágulo que está ocasionando el infarto, pero solo el 45 % de los hospitales encuestados disponen de esta opción.

“Se están tratando los infartos como se hacía hace 30 años. Con un atraso de más de un cuarto de siglo y con un aumento lamentable de la mortalidad. La medicina privada tampoco escapa de la crisis. Hay una carencia significativa de catéteres y de drogas. Los costos son muy elevados y los insumos se compran a dólar libre”, explicó Carlos Ponte Negretti, miembro de la junta directiva de la la Sociedad Venezolana de Cardiología.

Cabe destacar que mientras Venezuela enfrenta desde hace años una escasez de medicamentos que supera el 85 %, el régimen de Nicolás Maduro se ha dedicado a enviar ayuda humanitaria a países que recientemente fueron víctimas de huracanes por el Caribe.

Fuente: El Nacional.

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