Dura carta del preso político Lorent Saleh: “Venezuela es un expaís”

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Lorent Saleh
Lorent Saleh: Venezuela se convirtió en un “ex-país”. (Twitter)

Una cruda y sentida carta escribió Lorent Saleh, el preso político de Venezuela con más tiempo en “La Tumba”, una celda de tortura dispuesta solo para los opositores más acérrimos e incómodos del régimen de Nicolás Maduro.

Desde una reducida celda de dos por tres metros, sin ventanas ni baño, con paredes blancas y luz artifical; además de un estruendoso ruido que se da cada cierto tiempo por el paso de vagones del Metro de Caracas, Saleh aseveró que Venezuela se convirtió en un “ex-país”.

Luego de 26 meses aislado y en la peor de las celdas que tiene el régimen, Saleh admitió que está “cansado”. “Aunque estoy agotado pelearé, porque esto apenas comienza”, señaló.

A continuación la misiva:

Esa noche era inevitable escapar de la angustia y, sobre todo, de la desesperanza. Esa noche tomé dos pastillas para dormir. Con suerte me quedaría dormido por un buen rato. Deseaba en mi corazón no despertar pronto, quedarme en un sueño distinto a la realidad.

Difícil es cerrar los ojos y descansar en una jaula vigilada por ellos. Mi yo interno atenta contra el descanso, conspira contra la tranquilidad, tiene miedo y no lo puede controlar. Está presente, latente y permanente la amenaza de que entren a la celda, nuevamente, vengan por mí, me cubran los ojos y me lleven sin saber a dónde. Entonces, las noches solo son intervalos bruscos que se repiten una docena de veces. En la cárcel, en esta y en cualquiera del país, no se puede dormir en paz, jamás, nunca. Eso es un error que sale caro, muy caro.

No tengo ventana, pero la imagino. En ella veo una Venezuela que se va quedando sin su capital, sin su gente. Ya, hace rato, que Venezuela dejó de de ser país para convertirse en algo que aún no tiene forma, ni rumbo, ni destino cierto. Como diría nuestro profesor Agustín Blanco, “un ex-país”.

No puedo esconderme de la realidad, la que me rodea, ella me hostiga, me encierra y me arroja con furia a la depresión. No puedo engañarme, no existe “un día a la vez”, todo es parte de un todo superior y continuo: la cronología de la autodestrucción de una sociedad. Somos el mañana de un país con un ayer irresponsable. Somos quienes pagamos las deudas ajenas de quienes no quisieron pensar en el futuro.

 

Voy, cansado, rumbo al 4to diciembre en una caja de concreto y de metal, sin libertad, sin poder ver el cielo, lejos de mi familia. En un ambiente cargado de más de 300 desgracias individuales, que hacen un colectivo sentimiento de tristeza y dolor. Preso, uno se va haciendo cada vez más parte de este lugar, de esta estructura, de esta dinámica, de este espacio. Todo lo voy viendo cada vez más lejos de mí: mis amigos, mi familia, mi libertad, mi futuro, mi país.

Leo y releo al maestro Uslar Pietri y confirmo: esto no es nuevo, es la continuación evolucionada de nuestro desdén y egoísmo ciudadano. No les voy a pedir que se queden o se vayan, o que luchen si ya están cansados. Lo que sí les diré, es que aunque estoy cansado no me bajaré de este ring, no. Aunque estoy agotado pelearé, porque esto apenas comienza. Venezuela será un país decente y nosotros una sociedad próspera consciente de su destino y su rumbo.

De acuerdo con la ONG Foro Penal Venezolano (FPV), en Venezuela se mantienen tras las rejas 401 presos políticos perseguidos y encarcelados por ser disidentes al régimen de Nicolás Maduro, pero Saleh es uno de los pocos que se mantienen encarcelados en “La Tumba”.

Saleh y el también estudiante opositor venezolano Gabriel Valles, en 2014 fueron expulsados de Colombia por hacer proselitismo político en ese país.

Pero para defensores de derechos humanos, la decisión del gobierno de Juan Manuel Santos no fue más que una muestra más de la disposición de complacer al régimen de Maduro, aún sabiendo que este pisotea los DD. HH.

Fuente: La Cabilla.

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