Hecho en socialismo: venezolanos perdieron en promedio más de 11 kilos en 2017

La encuesta Encovi dejó en evidencia la gravedad de la crisis en Venezuela; ya no hay modo de afirmar que existe calidad de vida.

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En el año 2017 el aumento de la pobreza, de la escasez de alimentos, de la inflación y de la inseguridad fue innegable, a tal punto de superar todos los pronósticos y de dejar en evidencia que en Venezuela ahora sí se vive en socialismo. (Twitter)

Una sola encuesta dejó en evidencia la gravedad de la crisis en Venezuela, pues en el país suramericano ya no hay modo de afirmar que existe calidad de vida gracias al socialismo del siglo XXI emplementado por el chavismo.

Como todos los años, las principales universidades del país se unieron para realizar la Encuesta sobre Condiciones de Vida (ENCOVI), lo que reveló en números que en el país suramericano no se vive, se sobrevive.

La Universidad Simón Bolívar (USB), la Universidad Central de Venezuela (UCV) y la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) iniciaron este proyecto ante la falta de datos oficiales. El informe se centró en siete ejes: pobreza, alimentación, salud, educación, seguridad personal, emigración y trabajo.

Los datos del informe

En el año 2017 el aumento de la pobreza, de la escasez de alimentos, de la inflación y de la inseguridad fue innegable, a tal punto de superar todos los pronósticos y de dejar en evidencia que en Venezuela ahora sí se vive en socialismo.

“La dieta de Maduro”: una de las cifras más reveladoras es la relacionada con la escasez de alimentos y sus consecuencias, pues, según la encuesta, los venezolanos perdieron en promedio más de 11 kilos durante 2017.

Casi el 90 % de los encuestados sostuvo que el ingreso familiar “no es suficiente” para comer y el 78,6 % aseguró que en los últimos tres meses comió menos porque no consiguió alimentos.

En rueda de prensa, Marianela Herrera, una de las especialistas que hizo parte del equipo investigador, destacó que debido al repunte inflacionario, el venezolano cambió su dieta, pues ahora “come menos o se salta comidas”.

Hiperinflación = pobreza: que los venezolanos no puedan alimentarse como debe ser, tal y como lo establece la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se debe a la crisis económica enmarcada por una hiperinflación que alcanza los cuatro dígitos.

Ahora, según la encuesta, el 87 % de los hogares venezolanos viven en la pobreza. De ese porcentaje, poco más de la mitad (56 %) es reciente y 30 % crónica”.

Si se mantiene el empobrecimiento como hasta ahora, año a año, el peso de la pobreza reciente será menor, el de la crónica mayor y en consecuencia a los hogares les costará mucho más salir de la pobreza.

También señala que la pobreza extrema aumentó del 23,6 % al 61,2 % en cuatro años y casi el 10 % tan solo entre 2016 y 2017.

Inseguridad: la crisis en Venezuela también ha degradado a la sociedad a tal punto de convertirse en el país más violento de América Latina. Según la encuesta, en el 2017 1 de cada 5 personas fue víctima de un delito. Además, diariamente fallecieron 43 jóvenes a causa de la violencia.

Régimen niega la crisis

Mientras cientos de venezolanos han muerto por no contar con los medicamentos necesarios para cumplir con sus tratamentos; cientos de niños tambien sufren desnutrición y están a punto de perder sus vidas; y miles de ciudadanos salen del país buscando calidad de vida, el régimen de Nicolás Maduro impide la apertura de un canal humanitario con la excusa de que existe la posibilidad de una supuesta “intervención extranjera”.

Negar un canal humanitario en cualquier parte del mundo es simplemente un crimen de lesa humanidad; y en el caso de Venezuela, Nicolás Maduro y el socialismo son los responsables.

“Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud, el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica”; así lo establece la Declaración Universal de los Derechos Humanos suscrita por Venezuela y violada constantemente por el régimen chavista.

Pero la crítica situación de salud por la escasez de medicamentos y tratamientos, se une a la escasez de alimentos y el deplorable poder adquisitivo de los ciudadanos que ha causado que la desnutrición alcance a 4,1 millones de personas.

A la encuesta de ENCOVI se suman las cifras de la Organización de la Alimentación para las Naciones Unidas (FAO), donde se revela que en Venezuela aumentó el hambre.

Por su parte, el informe sobre el estado mundial de la seguridad alimentaria y la nutrición en 2016, detalló que el hambre en Venezuela pasó del 10,5 % al 13 % en dos años.

Según la FAO, este es el mayor índice de desnutrición que presenta la población venezolana en años recientes, pues la subnutrición (dieta alimentaria insuficiente por las cantidades ingeridas o la escasez de nutrientes) saltó de 2,8 millones de personas entre 1990 y 1992 (año de la aparición en los medios de Hugo Chávez) a 4,8 millones de personas entre 2014 y 2016.

Mientras Maduro niega la crisis y la apertura de un canal humanitario, gran cantidad de venezolanos, desesperados ante esta situación, deciden hurgar en la basura para poder alimentarse. Al mismo tiempo, quienes dependen de medicamentos que escasean se van resignando a vivir sus últimos días de vida solicitando sus tratamientos a través de las redes sociales.

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