Populismo en Perú: Estado decide regular los principales cines

Un organismo estatal decidió interferir sobre las normativas de Cinemark y Cineplanet, creando sin duda un precedente y una violación a la propiedad privada.

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Según expertos consultados por este portal, una medida similar a la aplicada contra las empresas de cine podría ejecutarse también contra otros servicios (Fotomontaje PanAm Post)

Economistas y abogados liberales en Perú fustigaron la decisión del Idecopi, un organismo estatal que decidió regular el ingreso de comida a los principales cines del Perú, lo que generó gran polémica en ese país.

El Estado peruano determinó que dos de los principales cines del país ya no podrán prohibir a los usuarios ingresar con alimentos propios. Una decisión que aunque pareciera superficial, atenta contra la libertad de empresa y la propiedad privada. Se trata de una actuación sin precedentes.

Que el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI) decida interferir sobre las normativas de Cinemark y Cineplanet crea sin duda un precedente y un giro intervencionista de esta entidad.

Y es que, en las últimas semanas el sector político del Perú ha presentado iniciativas que violan de una manera u otra el libre mercado; esto, en el séptimo país de América con mayores libertades económicas.

El problema radica en que el organismo estatal asegura que es una “práctica abusiva” que los cines prohíban el ingreso de alimentos porque supuestamente “pone a los consumidores en desventaja restringiendo el derecho legal a la libre elección, reconocido en el Código de Protección al Consumidor”.

Pero la verdad es que en Perú el libre mercado permite que el consumidor decida o no acudir a los diferentes cines conociendo sus normas; y más que violar la libertad de los usuarios, se trata de un flagelo contra la iniciativa privada.

Según expertos consultados por el PanAm Post, una medida similar a la aplicada contra las empresas de cine podría ejecutarse también contra otros servicios como discotecas, estadios, teatros, etc.

Renan Ortega, director del portal digital Altavoz, comparó las salas de cine con cada hogar de los peruanos. Dijo que con esta decisión “tú (el usuario) tienes tanto derecho a entrar a esa sala de cine, como un desconocido tiene derecho a entrar a tu casa”.

¿Desde cuándo se volvió un derecho ir al cine? ¿Desde cuándo se volvió un derecho comer lo que tú decidas en el cine? ¿Desde cuándo que unos cuántos engreídos se quejen de que no pueden ver su película con su canchita a un sol significa que el Estado pueda meterse para poner las reglas en bienes privados?

Por su parte, el abogado Mack Cleam Peña, director de la Sociedad Peruana de Derecho en el área de Economía y Mercado, le explicó al PanAm Post que con esta decisión Indecopi estaría fijando un precedente para que se intervenga en otros sectores: “Con la excusa de que el consumidor no esta haciendo uso de su plena libertad, el Estado encontró un sustento legal para interferir”.

“Se ha mal interpretado el código de protección al consumidor, eso está siendo usado para atentar contra la libre empresa, es una clara y evidente violación a la propiedad”, señaló.

“Indecopi no tiene las facultades legales para regular negocios en ese sentido, esta decisión puede ser anulada a través de un proceso judicial llamado proceso contencioso administrativo”, aclaró.

Esta decisión provocará alza de precios en las entradas, malos olores e incomodidad en las salas, y además los cines bajarán su calidad de atención (…) no sé qué celebran, el derecho del consumidor no puede estar por encima de la libertad de empresa.

Por su parte, el abogado Andrés Calderón, profesor de la Universidad del Pacífico en Perú, también le dijo al PanAm Post que la decisión del Indecopi es bastante polémica porque está diciéndole a los empresarios peruanos que ellos no pueden pactar sus normas con sus usuarios.

“Prohibir que se ingrese a las salas con alimentos externos era una decisión libre y bien informada, creo que el consumidor sí tiene libertad para decidir si acudir al cine o simplemente no hacerlo si quería comer sus alimentos”, expresó.

Una decisión populista

Calderón asegura que la nueva orden del Indecopi puede generar aceptación popular. Sin embargo, es una acción que viola la libertad de empresa y que a largo plazo generará desconfianza en los inversores.

“Lamentablemente en Perú, no hay solidez en cuanto a los fundamentos liberales de una economía de mercado, es un tema cultural y falta de educación; los controles deben darse contra quienes toman las decisiones sin hacer una análisis del mercado y de las consecuencias de sus actos”, señaló.

Vicent Dumortier, consultor empresarial, editor de Liber Libertas y columnista El Montonero, fue enfático al señalar que estas medidas del Estado pueden convertirse en el punto de partida para interferir en las empresas tal y como lo hizo el chavismo en Venezuela.

Es una evidente violación al derecho de propiedad, son medidas populistas, pero es un indicio y hay que estar cuidadoso, yo lo relaciono con las primeras medidas chavistas en Venezuela, se está empezando a decir que las empresas ganan demasiado y que son del pueblo, es un discurso socialista que ha invadido a la región.

“Es una situación muy peligrosa, porque para mí un comerciante puede hacer lo que le dé la gana con su empresa y la decisión recae en los usuarios al decidir si compran o no, si son clientes o no. De eso se trata el libre mercado”, expresó.

Más intentos y violaciones

De acuerdo con el abogado Calderón, lo que está pasando en Perú es que el marco constitucional establece una economía de mercado, pero aún así el Estado está buscando interferir.

Se refirió al caso del proyecto de ley que se discutirá en el Congreso, relacionado con el control de concentraciones, luego de que la más grande cadena de farmacias decidiera comprar su principal competencia.

Tal y como lo reflejó Renan Ortega, para el Estado pareciera un pecado el hecho de que las empresas privadas “crezcan demasiado”.

Cuando ya eres una empresa grande, tu derecho a la propiedad privada se difumina. Resulta que tu empresa y tus establecimientos ya no son tuyos, sino de todos. ¿Qué pecado cometieron? Crecer demasiado, y cuando creces eres malo. Tienes que ser malo.

 

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