Las promesas de Nicolás Maduro y su descarado chantaje: “Dando y dando”

Como si él fuera su propio candidato opositor, Maduro prometió acabar con la crisis económica que él mismo generó

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“Dando y Dando”, con esta frase Maduro dejó en evidencia el chantaje inhumano que mantiene sobre los venezolanos. (Twitter)

Nicolás Maduro inició su campaña electoral con una brutal burla hacia los venezolanos: “A todos los que tienen carnet de la patria los llamo a votar, la cosa es dando y dando”.

“Dando y Dando”, con esta frase Maduro dejó en evidencia el chantaje inhumano que mantiene sobre los venezolanos. Les pide que voten por él a cambio de una bolsa de comida en medio del hambre y la desnutrición que sin precedentes enfrenta la población.

El dictador decidió viajar al sur del país, específicamente al estado Bolívar, para una aparición con un público obligado, un excesivo anillo de seguridad y un listado de promesas para mejorar al país que no ha sido capaz de cumplir en sus años de “gestión”.

Venezuela ha estado acostumbrada en sus campañas electorales a contar con una masiva propaganda política; sin embargo, como es de conocimiento público, estos comicios no cuentan con las mínimas garantías democráticas para efectuarse, por lo que el descaro de Maduro es aún mayor; llenó las calles de Caracas de grafittis aún cuando el mundo sabe que será reelecto con un evidente fraude electoral.

Pero, como si él fuera su propio candidato opositor, Maduro prometió acabar con la crisis económica que él mismo generó.

“Ahora les digo, vamos todos el 20 de mayo a votar para traerle la prosperidad y el crecimiento económico, y se los voy a garantizar”; señaló.

En su alocución, también ofreció fortalecer la educación pública y llegar a la meta de contar con un 100% de escolarizados, así como expandir el sistema de salud pública y extender la política habitacional de su gobierno para llegar a 5 millones de viviendas.

Uno no sabe si reir o llorar ante tal desfachatez por parte de Nicolás Maduro, quien en sus manos ha tenido la posibilidad de cambiar el rumbo del país; pero que por el contrario ha decidio hundirlo en la miseria.

Pero peor aún es su tema promocional de campaña que con la voz de artistas chavistas llaman al voto por “un mejor mañana y un futuro más brillante”.

“Nicolás Maduro conductor de las victorias va guiando a Venezuela por la paz y por la gloria”; canta el chavista Omar Acedo.

Se puede decir que Maduro en Venezuela solo cuenta con el 20% del apoyo popular; un porcentaje caracterizado por personas que por unas bolsas de comida estarían dispuestas a depositar su voto a favor del dictador; pero la realidad es que la mayoría de los venezolanos; ese 80% sabe que el actual mandatario solo recicla promesas incumplidas y que su intención precisamente es continuar en el camino que sembró: continuar en el socialismo del Siglo 21 y hundir al país en la mayor de las miserias.

Promete prosperidad y crecimiento económico: Con la llegada del chavismo al poder, y sobretodo con Maduro en la Presidencia, el país suramericano logró la inflación más alta del mundo, los salarios más bajos de la región, escasez de alimentos y medicamentos que supera el 90% y además el cierre de innumerables empresas. Además hoy en día Venezuela es uno de los países más pobres de la región.

La causa de este desastre económico se debe a los controles de cambio y de precios que el régimen ha impuesto durante más de una década. Hay que preguntarse qué impide a Nicolás Maduro revertir esta situación y qué hará  diferente de ser reelecto. La verdad es que solo le interesa perpetuarse en el poder y no modificar en lo más mínimo sus políticas económicas.

Promete fortalecer la educación pública: Durante sus años de “gestión”, Maduro logró convertir la educación pública no solo en una profesión muy mal pagada donde los maestros con mayor experiencia solo ganan mensualmente (US$ 3), sino que logró la mayor deserción escolar en la historia del país tras el hambre que enfrentan los niños en el país. Más de 50% de los alumnos de la educación pública oficial no acuden a sus aulas de clases.

Expandir el sistema de salud pública: De todas las promesas que Maduro ha ofrecido, ésta quizás implica el mayor de los descaros. Hoy Venezuela enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes enmarcada en una escasez de insumos médicos que ha sido capaz de cobrarse la vida de cientos de venezolanos.

En Venezuela no solo hay escasez de medicamentos para enfermedades graves o terminales; con el pasar del tiempo la ausencia de medicinas básicas impide el tratamiento de padecimientos como la hipertensión, la diabetes, infecciones respiratorias agudas y hasta diarrea.

En el país suramericano se necesitan 34 mil millones de dólares para recuperar el sector salud.

En Caracas, por ejemplo, el último hospital que se construyó, se levantó en el año1987 siendo presidente Jaime Lusinchi. Según especialistas hay un déficit neto de 40 mil camas de hospital, que equivale a la construcción de 33 grandes hospitales.

Entonces, ¿por qué Nicolás Maduro no empieza a cumplir las promesas incumplidas ahora que supuestamente “sigue siendo presidente”, por qué esperar a ganar las elecciones fraudulentas?.

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