Los motivos razonables por los que Kellogg’s Venezuela cierra sus puertas

Marcas emblemáticas como Corn Flakes, Zucaritas y Special K, no estarán disponibles en el mercado, dejando al venezolano con menos opciones para adquirir cereales.

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La compañía también suspendió la distribución y comercialización de todos sus productos en territorio nacional. (CEO Venezuela)

Una nueva corporación cierra sus puertas en Venezuela. Despues de más de 50 años en el país, la estadounidense Kellogg’s anunció el cese de sus operaciones debido al deterioro económico y social que enfrenta la nación suramericana.

A cinco días del fraude electoral, la empresa junto a sus marcas emblemáticas: Corn Flakes, Zucaritas y Special K, se despiden del país dejando a los venezolanos cada vez con menos opciones para adquirir cereales.

“Informamos que Alimentos Kellogg’s S.A. (Kellogg’s Venezuela) se ha visto forzada a cerrar sus operaciones en el país con efectos a partir de hoy, martes 15 de mayo de 2018”, informó la compañía a través de un comunicado.

La compañía también suspendió la distribución y comercialización de todos sus productos en territorio nacional.

La noticia sorprendió a los más de 500 trabajadores de la planta, que a partir de este martes quedan desempleados en un país con la inflación más alta del mundo, los salarios más bajos de la región y una escasez de alimentos y medicamentos única en su historia.

En su reporte financiero del último trimestre de 2017, la empresa había anunciado que hubo “un cambio material en el entorno empresarial enmarcado en el empeoramiento de acceso a materiales clave (materia prima) como consecuencia de restricciones”. Asímismo destacó una caída en el volumen de producción.

Tras el anuncio del cierre de operaciones, el Ministro del Trabajo, Néstor Ovallesy  llegó a la planta de Kellogg’s, ubicada en Maracay, estado Aragua, con la supuesta intención de tomarla. Se presume que el destino será el mismo que el de las transnacionales Clorox y General Motors, que fueron tomadas por la dictadura.

Se puede decir que ahora, el país suramericano solo cuenta con una compañía importante en el rubro de cereales, se trata de Alfonzo Rivas, que recientemente fue obligada por el Estado a rebajar los precios de sus alimentos y cereales.

Víctor Maldonado, director de la ONG Cedice Libertad y ex directivo de la Cámara de Comercio e Industria de Caracas, señaló a PanAm Post que Kellogg’s no tenía qué vender, y cuando tenían, lo hacían a precio regulado.

“Lo único que hacían era perder, así no se puede mantener ninguna empresa, si además a todo esto le sumas el peligro que te pongan preso, que te expropien todos tus bienes y que te confisquen la empresa (…) en ausencia del derecho de propiedad todo es posible”, señaló.

“Los venezolanos cada día tienen menos opciones disponibles, los escasos cereales que se consiguen son una celebración para las familias, porque la próxima vez o no los van a conseguir o los van a conseguir muchísimo más caros”, explicó.

Maldonado agregó además que “Venezuela es el país más agresivo con la empresarialidad”.

“El socialismo del Siglo 21 no solo interviene, sino que afecta y amenaza los derechos de propiedad de las empresas. Venezuela es el país donde la condición de empresario es una de los oficios más peligrosos (…) a las empresas venezolanas no se les reconoce ni garantiza ningún derecho”, señaló.

Para Maldonado es “completamente razonable” que Kellogg’s haya decidido abandonar el país, en medio de un ambiente empresarial riesgoso.

Las razones que esgrime Maldonado es que Venezuela es un país donde es peligroso ser empresario porque los consideran enemigos del gobierno,  donde hay una Ley de Costos y Precios que inhabilita para tomar decisiones,  donde existe un régimen cambiario que no permite acceder a las divisas para comprar los insumos o servicios necesarios, y en el que la rigidez laboral impide poder manejar el factor trabajo con libertad. “Todo esto conjugado en el marco de la hiperinflación más alta del mundo, con la escasez de todo y muchísima inseguridad ciudadana, hace que la decisión más razonable de verdad sea cerrar la empresa aunque eso nos duela”, sentenció.

Explicó que en Venezuela solo quedan 140.000 empresas de las 650.000 que tenía el país hace 20 años; lo que significa que con la llegada del Socialismo de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, cerraron unas 510.000 compañías.

“Nos estamos quedando sin industrias, sin comercios, sin empresas de servicios y nos estamos quedando sin empleos productivos”, concluyó.

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