Nuevas medidas migratorias dejan a los venezolanos al borde del colapso

¿Qué pasará con los padres migrantes de hijos y esposas sin pasaporte?¿qué pasará con esas familias separadas?. Quedan muchas preguntas por responder.

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Venezolanos esperan en el puente internacional de Rumichaca en la localidad fronteriza de Tulcán (Ecuador), buscando lo que ahora podría llamarse el “sueño suramericano”, aunque eso implique pasar hambre, frío y sueño en un paso fronteriso.  EFE/María Paula Goyes

 

De la “noche a la mañana” e inesperadamente, miles de venezolanos se derrumbaron emocionalmente tras una serie de medidas migratorias que empiezan a cerrarle las puertas a quienes huyen de un país al borde del colapso; decisiones además que ponen en riesgo el derecho universal a la reagrupación familiar establecida directa e indirectamente en tratados internacionales.

En el país gobernado por Nicolás Maduro, son miles los ciudadanos que deciden vender todas sus pertenencias, para lograr adquirir divisas y emprender una travesía de 2.900 kilómetros por tierra o por aire, con la esperanza de empezar a vivir en un país donde al menos se consigan alimentos y medicamentos básicos.

De existir el “sueño norteamericano”, donde miles anhelaban llegar a Estados Unidos, ahora existe el “sueño suramericano” con el que los venezolanos están dispuestos a sufrir hambre, frío y sueño para lograr establecerse y de algún modo ayudar a sus familias que padecen penurias en Venezuela.

Este fin de semana Ecuador y Perú anunciaron que a partir de ahora solicitarán a los migrantes que ingresen solo con pasaporte, una medida comprensible, aunque le cierra las puertas a miles de venezolanos dejándolos a la deriva.

Pero ¿qué pasará con los padres que están en Perú, pero sus hijos y esposas no tienen pasaporte o tienen el documento vencido?¿qué pasará con esas familias?. Quedan muchas preguntas por responder.

SOLICITAREMOS A CANCILLERÍA DE PERÚ SE PERMITA INGRESO DE NIÑOS VENEZOLANOS SIN PASAPORTE. Tal como indicamos el pasado viernes, este lunes solicitaremos formal y respetuosamente al Canciller Néstor Popolizio se evalúe la posibilidad de permitir el ingreso regular a territorio peruano de niños venezolanos que no tengan pasaporte. De igual forma solicitaremos este trato preferente para personas con enfermedades crónicas y adultos mayores. Pues en definitiva son los más vulnerables a la grave crisis que vive Venezuela. Si algo nós ha demostrado el Presidente Vizcarra, el Canciller Popolizio, el Ministro de Interior y el Superintendente Nacional de Migraciones, es la visión humanista y solidaria con la cual responsablemente abordan el tema de los venezolanos en Perú Dios los bendiga. OSCAR PÉREZ Presidente de la ONG Unión Venezolana en Perú #venezolanosenperu #venezolanosenlima #venezolanosenelexterior #venezolanosenelmundo #orgullosodeservenezolano #graciasperupor #graciasperu #soyvenezolano #soyvenezuela #losbuenossomosmas

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Tras la dificultad de comprar boletos aéreos para salir de Venezuela, por sus altos costos, más de tres mil venezolanos salen diariamente por tierra para caminar o rodar hasta sus destinos. Muchos se quedan en Colombia para reunir dinero y poder continuar hacia otros países; otros, de una vez viajan a Ecuador, Perú, Chile o Argentina con poco equipaje en sus manos llenos de sueños.

La mayoría son hombres que deciden dejar en Venezuela a sus esposas e hijos para adelantarse en el proceso migratorio, conseguir trabajo, vivienda y poder reunir dinero para reencontrarse. La mayoría, son personas de bien que lo dejaron todo en su país.

Pero de un momento a otro, todo cambió; los gobiernos de Ecuador y Perú decidieron exigir pasaportes a todo migrante adulto y con ello, simbólicamente cerrarle la puerta a los miles que estaban en camino solo con sus cédulas de identidad.

Ecuador y Perú les habían permitido a los venezolanos ingresar con sus documentos de identificación personal, como la cédula o la Tarjeta Andina, lo cual se había convertido en una ventaja significativa para estos migrantes, quienes luchan por obtener pasaportes en un país donde el Gobierno afirma no tener material para imprimir dichos documentos.

Los venezolanos están huyendo de su país con muy poco dinero en sus bolsillos y con pocas pertenencias; aunque emigran con la esperanza de conseguir calidad de vida, se están convirtiendo en una gran carga para las otras naciones de la región.

Mientras eso pasa, muchos venezolanos con sueños e ilusiones ven como poco a poco se les van “cerrando las puertas” para emigrar, pues hay que recordar que Nicolás Maduro ha instalado el “secuestro” como política de Estado, negándoles a miles de ciudadanos el derecho a sus pasaportes; razón por la cual la solución más expedita era salir del país por vía terrestre y solo con la cédula de identidad.

Perú, hasta este domingo 19 de agosto, era el país que más facilidades otorgaba a los venezolanos con la entrega del Permiso Temporal de Permanencia (PTP) para que pudieran establecerse de manera legal y formal; sin embargo, dicho beneficio solo se mantendrá para quienes ingresen a ese país antes del 31 de octubre de 2018.

Fue un fin de semana lleno de muy malas noticias para quienes anhelan emigrar: primero les exigen solo pasaporte y después Perú acorta el lapso para la entrega de los PTP.

Dijo Simón Espinoza, destacado periodista y escritor ecuatoriano: “Pedir pasaporte a los venezolanos es como pedir a una mujer que se ahoga que muestrre su carnet de afiliaxión al IESS para salvarla…”

Conseguir un pasaporte en Venezuela puede costar unos 1.000 dólares en el mercado negro, en un país donde el salario no supera los USD$ 2 mensuales; es prácticamente “misión imposible”.

La precariedad de quienes emigran es notoria. Colombia ha tenido que instalar puestos médicos y de atención humanitaria; Ecuador habilitó ocho centros temporales para inmigrantes venezolanos; y Perú cuenta con la Oficina para Refugiados de la ONU (Acnur) y con la Conferencia Episcopal de ese país que abrió Centros de Información y Orientación al Migrante Venezolano.

Pero las recientes normas migratorias causaron desesperación; cientos de venezolanos varados en Ecuador gritaban y pedían una “ruta humanitaria” para llegar a Perú, una situación que de momento permitió que lograran ingresar en una especie de carrera contra el tiempo. Deberán llegar antes del 25 de agosto a Perú para que no les exijan el pasaporte.

“No estamos migrando porque queremos. El Gobierno nos está matando de hambre. Tenemos miedo de que nos denigren. Tengan condolencia con nosotros. Es preferible morir acá que regresarnos”, dijo Carlos a la agencia de noticias AP, quien lleva cinco días de viaje desde Venezuela.

¿Cómo decirles a esos migrantes, que probablemente vendieron todas sus pertenencias, que no pueden llegar a sus destinos y que les toca regresar a un país en ruinas? Es condenar a miles de venezolanos a un estado de depresión sin retorno. Sobre todo, para aquéllos que ya están en su país destino y que aspiran reencontrase con sus hijos y familiares.

“Solo me falta vender el apartamento, ya saqué a mi hija del colegio, vendí mi carro y todas mis pertenencias; mi pasaporte se vence el dos de septiembre, no sé cómo voy a hacer si no me dejan entrar con la cédula”, dijo a PanAm Post Andrea Espinoza, quien desde hace meses planifica su viaje por tierra con destino a Lima.

La esperanza de Andrea es que Ecuador y Perú “se apiaden” y la dejen ingresar con el pasaporte, aunque esté vencido.

Y es que las recientes decisiones migratorias de los diferentes países surgen tras la creciente cifra de criminalidad por parte de venezolanos en territorio extranjero; los gobiernos se han visto obligados a tomar medidas no solo para resguardar a sus habitantes, sino también para llevar control sobre quiénes ingresan a sus territorios.

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