Alan García: de no tener «nada que ocultar» a correr por asilo político

La huida de Alan García sorprendió al país a tal punto de que fue calificado de cobarde.

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García quiso mostrar su presunta inocencia y valentía al aceptar «con dignidad» su prohibición de salida del país; sin embargo, minutos después alegó persecución política y pidió el asilo. (Andina)

El expresidente peruano Alan García no supo ocultar su temor a ser detenido tras estar presuntamente involucrado en el caso Lava Jato; a pesar de asegurar que no tenía «nada» que ocultar, decidió pedir asilo a la embajada de Uruguay en Lima.

«Nos allanamos para que nadie piense que ocultamos algo. Y para mí no es una sanción estar 18 meses en mi patria y apoyar al Aprismo»: fue la respuesta que dio García tras conocer que tendría impedimento de salir del país; sin embargo, horas después pidió asilo a la embajada uruguaya.

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«A todo el país le digo que tengo en paz mi conciencia. Ni me vendí ni nada pedí. Creo en la historia y en la gloria del aprismo que es mi única riqueza», reiteró el exmandatario.

De este modo, García quiso mostrar su presunta inocencia y valentía al aceptar «con dignidad» su prohibición de salida del país; sin embargo, minutos después alegó persecución política y pidió el asilo.

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El gobierno de Martín Vizcarra se vio sorprendido ante la acción de García y contactó a su homólogo Tabaré Vásquez para que «pondere la decisión».

Vizcarra recalcó que su Gobierno enviará toda la información sobre el caso de Alan García, quien es investigado por el caso Odebrecht

Por su parte, el gobierno de Uruguay anunció que en las próximas horas dará a conocer la decisión.

El vicecanciller de Uruguay, Ariel Bergamino, dijo que teniendo en cuenta la naturaleza del pedido de Alan García , la respuesta de su país se dará en un breve plazo y siguiendo los procedimientos de la Convención de Caracas de 1954.

Al ser consultado por El País sobre si «Uruguay va a aceptar la solicitud de asilo» del expresidente de Perú Alan García, el ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa, respondió: «Sí».

La huida de Alan García sorprendió al país a tal punto de que fue calificado de cobarde, mientras algunos congresistas piden a Vizcarra que rompa relaciones diplomáticas con Uruguay en caso de conceder el asilo.

Y es que en pocas horas, García habría demostrado que sí tiene mucho que temer tras huirle a un posible pedido de prisión preventiva.

Hay que recordar que Jorge Barata, exrepresentante de Odebrecht en Perú reveló que en la campaña del 2006 al único candidato al que la constructora apoyó económicamente fue a Alan García Pérez, que resultó vencedor en esa elección.

Al parecer a García le entregaron USD $200.000 en efectivo, por intermedio de Luis Alva Castro, exministro, exdiputado, excandidato presidencial y conocido dirigente aprista. Al igual que con Keiko Fujimori, Barata precisó que no entró en contacto con el candidato.

En Perú, García y sus ministros aprobaron un sistema legal excepcional que le permitió a Odebrecht y su socia Graña y Montero incrementar en más de 400 millones de dólares el costo de los tramos 1 y 2 de la Línea 1 del Metro de Lima.

Y es que mientras el pasado mes de junio, la Fiscalía peruana anunció la investigación al expresidente por el caso Odebrecht y al mismo tiempo en que los interrogatorios han avanzado; por otro lado, la Comisión Lava Jato del Congreso, encabezada por el fujimorismo, decidió excluir a Alan García de su investigación.

Los cuestionamientos contra el Congreso no se han hecho esperar, pues periodistas y analistas políticos aseguran que el pedido de asilo de García demuestra la debilidad del informe presentado por la Comisión Lava Jato.

La comisión señaló que no se encontró evidencias de la participación de Alan García en presuntos hechos de corrupción, por lo que decidió descartar su inclusión.

«Esto demuestra que Comisión Lava Jato no sirvió para nada, solo es un papel con tinta», dijo el congresista de Acción Popular Yonhy Lescano.

Por su parte, el Frente Amplio de izquierdas de Perú invocó este lunes al Gobierno de Uruguay, que ostenta el Frente Amplio de ese país, a denegar el asilo diplomático solicitado por el expresidente peruano Alan García (1985-1990 y 2006-2011) a la embajada uruguaya en Lima, segun EFE.

El portavoz del Frente Amplio peruano, Humberto Morales, explicó en una conferencia de prensa en el Congreso que en su país no existe la persecución política que alega García en su carta cursada al presidente uruguayo, Tabaré Vázquez.

No es la primera vez que pide asilo

Tras el autogolpe de Estado hecho por Alberto Fujimori el 5 de abril de 1992, Alan García, que se encontraba en la clandestinida, pidió asilo político en la Embajada de Colombia.

Días después, el dos de junio, el gobierno de Colombia le concedió la petición de asilo político convirtiéndose, entonces, en el tercer político que solicitó asilo en una embajada extranjera en Lima desde el autogolpe.

Aunque la situación y razones eran diferentes, los allegados de Alan García como Mercedes Cabanillas, argumentaron que la solicitud correspondía a que «no hay seguridad ni garantías para su libertad y su vida».

A Alan García se le acusaba de tenencia ilegal de armas luego de que las autoridades peruanas allanaran su domicilio e informaran que hallaron armas y municiones de uso exclusivamente militar.

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