Renuncia embajador de Maduro: «Mi esposa vende las joyas de su ex»

Isaías Rodríguez no renuncia a su cargo por la crisis humanitaria que enfrenta Venezuela; solo renuncia porque se vaciaron sus bolsillos

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Isías Rodríguez es un cómplice más del chavismo y de todo lo que ha causado. Al final la justicia tarda pero llega; Isaías, bienvenido al socialismo. (Albaciudad)

Renunció Isaías Rodríguez, embajador de Nicolás Maduro porque se quedó sin euros: «mi esposa vende las joyas de su ex»; dijo en una muy penosa misiva.

A pocos días de conocerse que la embajada de Venezuela en Italia no tiene cómo pagar los salarios ni el alquiler, Rodríguez quien fue uno de los más cercanos a Hugo Chávez, renunció a su cargo como embajador en el país europeo. Asegura que las sanciones internacionales le afectan y que Maduro está rodeado de «víboras con cabeza triangular».

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Rodríguez intenta sensibilizar a Maduro y a todo el que lo lea, pues asegura que su cargo le ha causado «insomnio, estrés y aflicción».

«Me voy (del cargo) sin rencores y sin dinero. Mi esposa acaba de vender las prendas que le regaló su ex esposo, para poder mantenernos frente al bloqueo norteamericano. Estoy intentando traspasar el vehículo que compré al llegar a la Embajada y, como usted sabe, no tengo cuenta bancaria, porque los gringos me sancionaron y la banca italiana me echó de su lonja», señaló.

Isaías no renuncia a su cargo por la constante violación a derechos humanos, ni la crisis humanitaria que enfrenta Venezuela, tampoco renuncia por la cantidad de muertos y presos políticos que ha dejado la dictadura; la verdad es que solo renuncia porque se vaciaron sus bolsillos.

Con lenguaje burocrático de palabras alargadas y buscando rimbombancia, Isaías lo que quiso decir es que se está quedando sin dinero, que seguirá siendo chavista, pero sobre todo que no le gusta vivir el socialismo que profesa.

Con su risible misiva Isaías da una buena noticia, y es que las sanciones internacionales sí funcionan y están «ahorcando financieramente» a los cómplices de Nicolás Maduro: «No tengo cuenta bancaria porque los gringos me sancionaron y la banca italiana me echó de su lonja», confiesa el exembajador chavista.

Pero a Rodríguez hay que recordarle que vivir en precariedad, es vivir en socialismo. Se queja de no tener dinero, pero esa es la realidad que enfrentan todos los venezolanos gracias a la dictadura con los sueldos más bajos de la región y la moneda más devaluada del mundo.

Dice Isaías que intenta traspasar el vehículo que compró; dichoso él que logra acceder a un carro para poder movilizarse. En Venezuela no hay repuestos para los vehículos, los autos son incomprables por los elevados costos, además no hay gasolina y para rematar el transporte público no funciona. Los ciudadanos de a pie; esos que no han tenido el privilegio de formar parte de algún cuerpo diplomático, se ven obligados a montarse en camiones o perreras para poder trasladarse.

Tratando de inspirar lástima, el ahora exembajador también se queja porque su esposa se vio obligada a vender las joyas que le regaló su expareja para poder vivir. Hay que preguntarse cuántas personas en Venezuela se han visto obligadas a vender sus permanencias para solventar problemas económicos o de salud tras el desastre causado por el socialismo. Muchas mujeres por ejemplo se han visto obligadas a emigrar y hasta prostituirse para poder alimentar a sus hijos.

Como a Isaías Rodríguez no le gusta el socialismo, es de suponer que no regresará a Venezuela; sin embargo uno como venezolano siente un «fresquito» al saber que las sanciones sí surten efecto y despojan al chavismo corrupto de todas las riquezas robadas.

Fue vicepresidente Ejecutivo de Venezuela, Fiscal General, y segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional Constituyente convocada en 2017 por Nicolás Maduro. Isías Rodríguez es un cómplice más del chavismo y de todo lo que ha causado. Al final la justicia tarda pero llega, Isaías, bienvenido al socialismo.

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