Hecho en socialismo: la Venezuela apocalíptica se quedó sin gasolina

Nicolás Maduro convirtió a Venezuela en una nación sin gasolina. La población puede pasar más de cinco días en cola para adquirir el combustible

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«No hay solución a corto o mediano plazo para solventar la situación de la gasolina, debido a que las refinerías en Venezuela están paralizadas» : José Guerra (Fotomontaje PanAm Post)

El régimen de Nicolás Maduro logró convertir a Venezuela, el país con las mayores reservas de petróleo del mundo, en una nación sin gasolina donde la población puede pasar más de cinco días en cola para adquirir el combustible.

Mientras la dictadura sigue enviando petróleo, gasolina y diesel a Cuba;  el país suramericano se encuentra paralizado por la escasez: no hay clases, distribución de alimentos, ni transporte público; tampoco los bancos tienen dinero en efectivo.

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De acuerdo con el diputado José Guerra «no hay solución a corto o mediano plazo para solventar la situación de la gasolina, debido a que las refinerías en Venezuela están paralizadas».

Aunque Venezuela cuenta con 18 refinerías en el mundo y seis en territorio nacional; hoy la mayoría de los estados enfrenta una escasez de gasolina que se refleja en interminables filas de automóviles a la espera del servicio.

El régimen de Maduro es el encargado de la distribución y producción de gasolina, es el Gobierno del chavismo el que maneja las refinerías y las exportaciones; por lo que solo la dictadura es responsable de lo que sucede con el combustible y la elevada escasez.

De acuerdo con Argus, la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) conocía desde el pasado 13 de mayo que los inventarios de gasolina y diésel en ocho estados fronterizos estaban completamente agotados y que la disponibilidad para el resto del país era de sólo tres días de reserva; sin embargo el régimen decidió hacer caso omiso y continuar con el envío de 50 000 barriles diarios de combustible a Cuba Además permite el contrabando de la gasolina en las ciudades fronterizas controladas por los militares que se lucran de las necesidades de los venezolanos.

La situación es tan crítica que en varios estados del interior del país se militarizaron las estaciones de servicio y las colas pueden prolongarse por más de 48 horas por lo que los usuarios pernoctan dentro de sus vehículos a la espera de poder surtirse de gasolina. Entre tanto, dirigentes del chavismo como  Freddy Bernal, exigen ser prioridad a la hora de recibir el combustible.

Iván Freites, jefe del sindicato de Trabajadores Petroleros, ha venido señalando que las refinerías venezolanas han disminuido 15% el procesamiento del crudo, y que a la industria petrolera nacional no le llegan los insumos foráneos para procesar los derivados.

Se estima que el mercado interno demanda menos de 200 000 barriles al día y si bien las refinerías del país tienen la capacidad de producir 1,2 millones de barriles diarios, en realidad están procesando entre 70 000 y 120 000 barriles, dependiendo de las fallas operativas que experimentan con frecuencia por la falta de mantenimiento y otros problemas como los cortes de electricidad.

De hecho, el pasado 15 de mayo la refinería Cardón detuvo sus operaciones debido a daños en algunas de sus unidades; dicha refinería tiene capacidad para procesar 310 000 barriles por día, pero venía produciendo alrededor de 40 000 barriles diarios, lo que agudiza aún más el problema.

Hay que recordar que en febrero Standard & Poor’s publicó un revelador artículo señalando que Venezuela estaba a punto de quedarse sin gasolina.

La situación ya ha generado un mercado negro en dólares para la venta del combustible, según informa el analista en finanzas y director de Econometrica, Henkel García.

Pdvsa en ruinas

La crítica situación de PDVSA era una situación inimaginable hace dos décadas, cuando la compañía era un ejemplo a seguir a nivel mundial, una corporación que fue la mejor de América Latina.

Según el economista José Toro Hardy, PDVSA es la empresa que más aportaba al crecimiento de la economía venezolana. Sin embargo, hoy en día es la empresa que más aporta al empobrecimiento del país.

Y es que la producción de 1.200.000 barriles diarios, cantidad insuficiente para cumplir con las deudas extranjeras, es consecuencia del abandono, la malversación de fondos y la corrupción masiva del chavismo.

Según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), Venezuela es el país con las mayores reservas probadas de crudo en el mundo con 296 501 millones de barriles. Sin embargo, paradójicamente ya el crudo y su comercialización no es un negocio rentable para el país suramericano tras la brutal desidia del socialismo. PDVSA ya no produce petróleo ni dólares.

 

Sanciones surten efecto

Las sanciones internacionales se ha convertido en un gran castigo para el régimen de Maduro. Según un reporte de la agencia de noticias  Reuters, el último cargamento de gasolina se importó el pasado 31 de marzo por las limitaciones.

Hay que recordar que el 28 de abril entraron en vigor nuevas sanciones petroleras impuestas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, añadiendo complicaciones adicionales al régimen de Maduro a la hora de comprar y vender hidrocarburos.

Sin suministros provenientes del exterior, es casi nada lo que se puede hacer para atender la demanda interna de combustibles en medio de la destrucción de la producción petrolera local y el desmantelamiento del sistema refinador.

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