«La denuncia de corrupción siempre es oportuna, caiga quien caiga»: Alek Boyd

Alek Boyd es uno de los hombres más polémicos en redes sociales por revelar cómo el chavismo y la oposición han "cohabitado" tras la llegada del socialismo del siglo XXI

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«Yo solo estoy poniéndole una lupa a ciertas cosas que algunas personas preferirían que pasaran por debajo de la mesa» (Fotomontaje PanAm Post)

La valentía de Alek Boyd lo ha vuelto un hombre temible para todos. Aunque no es propiamente periodista, se convirtió en investigador de grandes casos de corrupción del régimen chavista que ha gobernado Venezuela por veinte años. Del otro lado de la acera también le huyen. Desde factores de la oposición venezolana le han acusado de ser un extorsionador.

Hace unos años fue víctima de robo en su apartamento en Londres con el propósito de intimidarlo por haber investigado casos de corrupción en Venezuela.

Su trabajo informativo sobre los llamados “bolichicos”, venezolanos provenientes de familias de gran alcurnia en Venezuela que se enriquecieron de forma espectacular junto con el régimen chavista, le ha dado gran fama y fue el origen de la campaña difamatoria que se hizo en su contra a través de la misma empresa que publicó el famoso “dossier” contra Donald Trump.

Actualmente sigue siendo uno de los hombres más polémicos en redes sociales por revelar cómo el chavismo y la oposición venezolana han «cohabitado» tras la llegada del «socialismo del siglo XXI». De hecho, recientemente Twitter le suspendió la cuenta. Es un intento de silenciarlo, de que no denuncie.

Boyd asegura que son cinco los grandes corruptos dentro del chavismo que encabezan la larga lista: Nicolás Maduro, Cilia Flores y Rafael Ramírez, expresidente de Pdvsa, seguidos por Diosdado Cabello y Tareck El Aissami. Mientras que para él desde la oposición venezolana también hay líderes involucrados en estas tramas.

El reconocido y polémico investigador, ahora en papel de periodista, ofreció una entrevista al PanAm Post en la que denunció cómo desde los medios de comunicación y periodistas en Venezuela se intentan censurar a quienes ventilan los casos de corrupción. «Para mí la denuncia es siempre oportuna caiga donde caiga, esté involucrado quien esté involucrado», dijo.

PanAm Post agrega que, admirando el trabajo de Boyd y coincidiendo con sus conclusiones en muchos casos, las acusaciones emitidas por Alek Boyd durante la entrevista son a título personal y no representan nuestra opinión. Boyd acusa o censura personas sobre las cuales este periódico no ha obtenido pruebas. 

Una censura

¿Quién es Alek Boyd y por qué se ha convertido en un hombre tan polémico?

Yo soy sencillamente un ciudadano venezolano asqueado con el estamento político. Yo no busco polemizar con absolutamente nada ni nadie, soy una persona que se ha dedicado a investigar a fondo las tramas de corrupción de la Venezuela chavista desde 1999.

Investigando esas tramas chavistas me he dado cuenta de una cantidad de cosas que no necesariamente caen muy bien dentro de ciertos sectores tanto de oposición como del régimen o en diferentes poderes políticos y económicos, y eso es lo que quizás me hace polémico.

La polémica no la hago yo, yo sencillamente enseño algunas acciones corruptas en las que algunos individuos están involucrados; por tanto ellos son los actores de la polémica, yo solo estoy poniéndole una lupa a ciertas cosas que algunas personas preferirían que pasaran por debajo de la mesa.

¿Existen antecedentes que forman parte de amenazas en su contra luego de algunas investigaciones, cómo es que ha sido víctima de persecución y quiénes la han perpetrado?

Amenazas he venido recibiendo a lo largo de los años, al principio eran amenazas de tipo electrónico cuando publicaba en Vcrisis, eso tendió a desaparecer porque con la ayuda de un amigo experto en computación yo tenía la capacidad de determinar desde dónde venían las amenazas y más de una vez hice pública la fuente; quiénes me amenazaban se dieron cuenta que no podían hacerlo de forma anónima.

Luego empezaron a introducir demandas en contra mía en Venezuela. Los hermanos Khalil, testaferros de Jorge Rodríguez y Delcy, y también testaferros de Diosdado Cabello; ellos me demandaron en Caracas supuestamente por difamación y eso llevó a Conatel a bloquear el acceso a todas mis páginas web en Venezuela.

Y a finales de 2014 me asaltaron el apartamento en Londres, me robaron las computadoras y me dejaron unas fotografías de mis hijas con amenazas de abusar sexualmente de ellas.

Yo hice una investigación por mi cuenta de quiénes podían estar detrás de esto, y estoy convencido de que los que están detrás son la gente de Derwick Associates.

A personas que vinculaban conmigo en Caracas también le fueron allanados sus bienes y tuvieron episodios con la policía política, el Sebin, y a partir de allí se han dedicado a publicar elementos difamatorios en mi contra con señalamientos falsos de que soy narcotraficante o pedófilo. Han publicado cualquier cantidad de barbaridades en mi contra, todas falsas y sin pruebas.

Me tienen particular cariño y es porque yo desde el primer día que inicié este tema de hacerle la vida un poquito más difícil a los corruptos en Venezuela, lo hice desde un punto de vista anglosajón; es decir, yo no quiero que nadie crea lo que yo diga, lo que quiero es que la gente lea los documentos que siempre acompañan mis investigaciones.

Me he dedicado a exponer la inmundicia de la sociedad de cómplices en Venezuela con documentos en mano, y es por eso que quieren silenciarme y hacen todo lo que hacen para censurarme.

¿De qué se trata la reciente denuncia que efectuó contra el hermano del presidente (e) Juan Guaidó y qué relación tiene con el cierre de su cuenta en Twitter?

Sobre Gustavo Guaidó fui informado por una fuente de mi total y absoluta confianza que en abril se habría reunido en un par de ocasiones con Alejandro Betancourt, quien es el director y creador de Derwick Associates, y es uno de los hampones de cuello blanco más siniestros que tiene la Venezuela chavista.

A mí me llamó mucho la atención que un hermano del presidente interino se estuviera reuniendo con este señor. Yo contacté directamente a Gustavo Guaidó y le envié un mensaje preguntándole sobre sus encuentros en Madrid con Betancourt y nunca me contestó.

Obviamente Gustavo Guaidó no tiene ningún cargo oficial dentro de la administración interina de Juan Guaidó, pero igualmente preocupa que gente tan cercana a él esté reuniéndose con individuos de la calaña de Alejandro Betancourt; y mi cuestionamiento hacia esa reunión fue conocer cuál era el objetivo de la reunión de ambos.

Yo no publiqué fotos, direcciones ni documentos porque sencillamente fue una reunión que, tengo entendido, se dio en el Castillo de El Alamín, que es un castillo que Betancourt compró en las afueras de Madrid con parte de lo que se robó en Venezuela.

A partir de allí, una serie de eventos interesantes empezaron a pasar. El primero fue que me contactó en los meses siguientes Vanessa Neumann, embajadora de Guaidó en Reino Unido para preguntarme qué sabía yo de las actividades de Alejandro Betancourt y de las de Jorge y Delcy Rodríguez, y en una de las respuestas que le mandé le dije que si ella estaba tan interesada sobre cuáles son las actividades de Betancourt, por qué no contactaba a Gustavo Guaidó que se reunió con él en Madrid.

A partir de allí esta señora me acusó públicamente de que yo estaba siendo investigado por extorsión, nunca demostró en dónde está abierto el proceso ni quién lo inició, la razón, etcétera.

De allí le pregunté a la embajadora de Guaidó que si yo estoy siendo investigado por extorsión, entonces por qué quería reunirse conmigo de urgencia para hablar sobre Alejandro Betancourt.

Luego ella borró el tuit donde me acusaba y posteriormente surgió una solicitud de Twitter de que borrara tuits que estaban relacionados con la señora Neumann, cosa a la que me negué porque fue un intercambio que en realidad pasó y yo no tengo por qué retractarme de eso. Y, bueno, me censuraron la cuenta de Twitter que es el problema con el que he estado lidiando ahora.

«La corrupción como que ya es legal»

Pedro León Zapata fue un gran caricaturista venezolano. Siempre oportuno, su arte se convirtió también en la mayor muestra de impertinencia por años en un país que lo necesitaba. «La corrupción como que ya es legal, pero sigue siendo delito denunciarla», se lee en una de sus obras, que hoy se vuelve pertinente. Obra que resume la relación entre las denuncias de Boyd y los medios de comunicación.

Frente a una inquietud sobre la posición de Boyd de cara a la censura, el investigador dijo al PanAm Post: «Los medios en Venezuela me parece que están completamente desinteresados en hablar del tema de la corrupción; es decir, los medios en Venezuela tienen corruptos favoritos y corruptos a los que hay que darles hasta con el tobo».

Según el investigador, los medios «no entienden la corrupción como la entiendo desde el punto de vista de que no hay corrupción buena. Tú puedes estar a favor de la corrupción o en contra de la corrupción; pero no puedes estar en la mitad».

«Como yo veo toda la corrupción como mala y me he dedicado a denunciar cualquier tipo de corrupción que encuentre sin importar sobre quién y cuándo la encuentre, entonces eso es lo que me ha hecho polémico».

Alek Boyd no teme apuntar su fusil contra quienes, según él, se han visto envueltos o pudieran estar comprometidos en tramas de corrupción. Habla de quienes están detrás de los diarios más importantes de Venezuela y sostiene que los compromisos con el chavismo y con los dineros saqueados al país, existen.

«Yo he dicho que el dueño de El Universal está relacionado con Tareck El Aissami; para mí es un despropósito que un medio de comunicación como ese lo haya adquirido El Aissami a través de Samark López», precisó Boyd.

Incluso para un destacado opositor del régimen de Maduro como el dueño del diario El Nacional, Miguel Henrique Otero, se le es imposible esquivar las balas de Alek Boyd. Carga contra él y contra su pareja: «He dicho que Miguel Henrique Otero está financiado por Danilo Díaz Granados que también es otro de los hampones más grandes de cuello blanco que ha tenido en los últimos años Venezuela; eso a la gente le desagrada.También he hablado de que Antonieta Jurado, quien es la nueva pareja de Miguel Henrique Otero, recibía dinero de Derwick Associates y que Nelson Rivera, encargado de «Papel literario» de El Nacional, recibía dinero y era empleado de Derwick Associates. Entonces eso me hace a mí polémico».

Alek Boyd recalca que la indignación ante su trabajo carece de argumentos. Al final, los malos son otros, dice.

«Yo no soy el empleado de Derwick Associates, no soy el que hace dinero ni tiene dádivas con esa empresa, no soy yo el polémico. Yo lo que hago es exponer ese tipo de corrupción que es prácticamente imposible de defender».

Henry Ramos Allup es otro ejemplo muy bueno. Yo tengo años denunciando que Ramos Allup, con Franco D’ Angostino que es su suegro y con Francisco D’ Angostino que es su cuñado, tienen conexiones con la gente de Helsinge y Derwick.

Entonces resulta que yo soy el malo porque estoy exponiendo esas conexiones que no son ningún secreto, que están ahí y que la gente las puede ver. Entonces cuando tu medio, PanAm Post, publicó sobre la relación del hijo de Ramos Allup con Helsinge y con Francisco Murillo como contratistas de PDVSA, se formó un escándalo y empezaron a caerles a ustedes como medio, a decirles que son tarifados, que están promoviendo la plataforma política de María Corina… Es decir, empezaron ustedes a sufrir los mismos ataques que yo he venido sufriendo desde hace 15 años.

A lo mejor esto te va a sonar un poco crudo, pero me parece fantástico que a ustedes los hayan atacado no solamente la maquinaria adeca sino inclusive otros medios de comunicación y otros periodistas en Venezuela, porque eso va a demostrar cuán parcializados ellos están a la hora de exponer la corrupción; porque hasta donde yo sé, nada de lo que ustedes publicaron era ni nuevo, ni inventado, ni falso.

Entonces cuando tú haces periodismo donde expones la corrupción y esa exposición es absolutamente veraz, por qué habrían los periodistas y medios de molestarse con eso.

«Yo no le debo nada a nadie»

Boyd es un amargado. Es palpable. Y es quizá lo que hoy se necesita. Ese, por supuesto corajudo, que se atreva a señalar a todos y a desconfiar de todos. Pero también, como una especie de mártir, se lanza contra el mundo con la concepción de que no hay honestos. Un ayatolá, que parte de la idea de que todos están bajo sospechas. No hay buenos y por eso celebra su independencia. Esa que le permite publicar contra todos y denunciar a todos, sin jamás someterse a intereses, como si lo están, según él, todos los medios.

Hay personas que consideran que no es el momento de publicar ciertos casos de corrupción tal y como el del hijo de Henry Ramos Allup, publicado por PanAm Post, porque aseguran que eso mantiene al régimen en el poder. ¿Es cierto que al destapar este tipo de casos de corrupción, Nicolás Maduro agarra fuerza?

Nada de lo que se publique en los medios de comunicación, sean virtuales o impresos, tiene el poder de hacer algún tipo de mella sobre el poder que ejerce el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.

El chavismo no va a mandar en Venezuela ni dejar de hacerlo por lo que publique el PanAm Post o publique Alek Boyd. La realidad que a lo mejor cae muy mal, es que el chavismo tiene todas las cartas, tiene todo el poder, el dinero. Controla la justicia, controla las Fuerzas Armadas, a los grupos de crimen organizado, de forma tal que no hay investigación ni trabajo periodístico alguno que pueda hacer mella en esa realidad. Ellos mandan nos guste o no.

Entonces decir que este no es el momento oportuno para atacar o publicar algún acto de corrupción contra alguna parcialidad política supuestamente opositora… Estoy en completo desacuerdo.

Porque si lo que estamos hablando es que aquí se está formando una nueva Venezuela, o un movimiento político que nos quiere llevar a una nueva Venezuela; yo no quiero ni pensar en que ese movimiento político va a estar conformado por gente como Henry Ramos Allup o gente que tiene conexiones imposibles de justificar con el chavismo. Eso es lo que nos ha traído hasta aquí.

Toda esta gente que ha sido copartícipe del desastre chavista, no puede ser parte de la nueva Venezuela. Entonces, ¿cuándo es que los vamos a empezar a denunciar? No soy partícipe ni me parece apropiado dejar de denunciar porque no es el momento oportuno, para mí la denuncia es siempre oportuna caiga donde caiga, esté involucrado quien esté involucrado.

También están quiénes piensan que destapar estos casos de corrupción revela cómo miembros de la oposición mantienen al chavismo en el poder o cohabitan con el régimen. Muchos hasta ahora se habían preguntado qué ganaba la oposición con ello y estos casos parecen ser la respuesta. ¿Qué piensa de eso?

El chavismo y la oposición se complementan, se necesitan uno al otro con igual peso. El chavismo necesita de una oposición para venderle al mundo que es un Estado democrático donde existen ciertas libertades; y por el otro lado la oposición necesita del chavismo para continuar viviendo.

Tú me dirás de qué vive Ramos Allup, ¿del sueldito que tiene como diputado? O, ¿de qué vive Julio Borges?, de qué vive esa gente si no es de los negocios que ciertos sectores afines tienen precisamente con el chavismo.

¿Quién fue el artífice de la farsa que montaron el 30 de abril? El artífice fue Raúl Gorrín, quien estaba negociando con Maikel Moreno, con el chavismo y junto a la oposición. Él es un hampón buscado por Estados Unidos por estar involucrado en todo tipo de eventos de corrupción. ¿Entonces a quién financia Gorrín adentro de la oposición?

O es acaso un secreto que Julio Borges tiene relaciones injustificables con Raúl Gorrín. Estas cosas no las estoy inventando yo, estas cosas se conocen a vox populi; lo que pasa es que la gente no quiere hablar de esto, pero eso es como tapar el sol con un dedo.

El hecho de que no hablemos de esto, no significa que en esa futura Venezuela que todos queremos tener, no estén todos estos políticos buscando ver cómo protegen a estas parcialidades económicas que los sustentan, les dan dinero, les prestan los aviones, los llevan de viaje, etc.

Yo desde luego no quiero una Venezuela con un Gobierno de oposición que sea tan corrupto como el chavismo o que le deba igual cantidad de favores a la boliburguesía.

Hay quienes también piensan: no me importa qué Gobierno venga, ni cómo salga el régimen, lo que me importa es salir de esta dictadura como sea; ¿qué piensas tú de esa posición?

Es que lo que la gente no entiende es que no van a salir de este régimen, porque si tú me dices que vamos a cambiar al chavismo por una oposición en donde los que mandan le deben absolutamente todo al chavismo; entonces el chavismo no tiene nada que temer.

Como la famosa ley de amnistía que aprobó el Gobierno interino de Guaidó y que no castiga a los corruptos que hundieron a Venezuela en esta crisis.

Yo me leí la ley y no hay ni una sola mención a la corrupción; ellos no tiene ningún problema con perdonarle todos los crímenes a todos los corruptos que causaron esta tragedia en Venezuela. Yo no estoy dispuesto a quedarme callado con respecto a eso.

Para usted, ¿cuáles son los tres nombres más corruptos del chavismo y los otros tres más corruptos de la oposición?

En el chavismo yo pondría a Nicolás Maduro y Cilia Flores en el tope de la pirámide, seguido muy de cerca por Diosdado Cabello y Tareck El Aissami. Me da mucha pena no poder meter ahí a Rafael Ramírez, ya que él ya no es un funcionario del chavismo; pero si me ponen a escoger entre cargos actuales y antiguos, pusiera en el tope de la categoría a Rafael Ramírez que es el mayor corrupto y el mayor facilitador de corrupción que ha tenido Venezuela en su historia.

Si estamos hablando del estamento del lado opositor, yo pondría a Henry Ramos Allup como el primer corrupto, a Julio Borges como el segundo y empatados en el tercer lugar a Henrique Capriles y Leopoldo López. Ninguno de los líderes actuales de la oposición en Venezuela pueden arrimarse a la candela porque todos les deben a alguien.

Ok, conocemos sobre algunos casos de corrupción vinculados a la familia de Ramos Allup, usted ha hablado de la presunta relación de Borges con Gorrín y sabemos de la vinculación de Capriles con el caso Odebrecht, ¿por qué Leopoldo López?

Leopoldo López hiede a dinero de Cisneros, a dinero de los Derwick, hiede a La Polar; yo nunca podría estar tranquilo pensando que alguien como él vaya a ser un líder o presidente de nuestro país.

Te voy a poner un ejemplo que me viene a la cabeza: cómo se explica que en la situación que han estado viviendo, la esposa de Leopoldo López haya tenido decenas de miles de dólares en efectivo presentados en paquetitos del Banco Central de Venezuela en la maleta de su carro que estaba parado en la calle. Es decir, ¿cómo se explica eso?

¿Cómo ve la situación de los medios de comunicación que no son los tradicionales, o los periodistas que han decidido exponer la corrupción venga del bando que venga?

Yo tengo que aclarar que yo no soy periodista. Yo estudié Geología e hice un curso de Estudios Latinoamericanos y sobre Historia Contemporánea de Venezuela. Cuando el gremio de periodistas me lanza ataques a mí en realidad me importa muy poco.

Por el otro lado está la gente que se ha dedicado a investigar y exponer la corrupción en Venezuela, a cuyo grupo sí pertenezco.

Yo publico prácticamente todo en inglés, tengo 20 años que no vivo en Venezuela, yo no derivo ningún tipo de sustento económico desde Venezuela. Yo no tengo ninguna atadura de ninguna especie, y eso es lo que me da independencia de poder decir las cosas, porque sigo siendo venezolano aún cuando estoy muy lejos y tengo muchos años fuera del país; sin embargo sigo teniendo un compromiso para con mi país.

Los que están allá y derivan el sustento allá, están comprometidos y no son absolutamente independientes. El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

El día que lea a PanAm Post publicando sobre la corrupción del dueño de ese medio, algo que no sé si existe, pero si existiese, si eso llega a suceder, diré: me quito el sombrero con esta gente. Quizás no va a pasar porque no existe la corrupción allí o porque nadie la investiga.

Hay muchos argumentos, yo te podría decir que  [Luis] Henrique Ball Zuloaga está emparentado de alguna forma con María Corina Machado y por eso nunca jamás van a publicar nada en contra de ella. O tampoco van a publicar nada sobre Alejandro Plaz.

Todos los medios de comunicación o periodistas en Venezuela no son totalmente independientes, siempre tienen un editor o un jefe con intereses que no les va a permitir publicar lo que descubran. En cambio no pueden decir lo mismo de mí, porque yo no le debo nada a nadie, ni a ningún partido ni a ningún político en Venezuela.

¿De qué vive Alek Boyd en Londres?

Yo hago investigaciones de debida diligencia, a mí me contratan intereses económicos que han invertido en Venezuela, que han salido «quemados» por decirlo de forma coloquial por el chavismo y que ahora están tratando de recuperar lo que han perdido y viendo cómo pueden resolver de alguna forma los problemas que han tenido con el chavismo.

Aparte de eso, yo ayudo con una empresa familiar pequeña y de allí derivo un salario. Vivo de una forma muy modesta. No he recibido nunca ninguno de los cheques que la gente dice que supuestamente recibo. Nunca he recibido un pago de Óscar García Mendoza, del G2 cubano, tampoco recibo cheques de la CIA ni el imperio.

Un ejemplo, ahora mismo Twitter me cerró la cuenta, yo considero que tengo todas las de ganar si yo decidiera demandar a Twitter en EE.UU. porque se están negando a entregarme mi data. Si yo fuera tan rico y recibiera tantísimo dinero como mis detractores dicen que recibo, ¿no crees que ya me hubiera buscado el mejor bufete de abogados para demandar a Twitter? Yo no tengo cómo pagar un abogado en EE.UU.

A Rafael Ramírez lo están demandando en EE.UU. y está pagando un millonario bufete de abogados para que lo defiendan. Ahí está Hugo Carvajal preso en Madrid y quien le está pagando la defensa es Wilmer Ruperti. Yo no tengo ningún benefactor, ningún boliburgués que pague mis cuentas.

Nota del editor: Una versión anterior de la entrevista menciona erróneamente que Boyd fue invitado a declarar como testigo en el congreso de EEUU. Sus declaraciones fueron en la cadena Fox News. PanAm Post lamenta el error.

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