Maduro miente en sus cifras sobre el coronavirus, explicamos por qué

Vivir en un país con opacidad de datos y sin pruebas suficientes, pone cuesta arriba la verdadera vigilancia epidemiológica

Mientras la tiranía en su reporte anuncia 195 decesos por el COVID-19 en Venezuela, la verdadera cifra es de 349 fallecidos (EFE)

En Venezuela es imposible conocer los verdaderos datos sobre la expansión del coronavirus; vivir en un país con opacidad de datos y sin pruebas suficientes pone cuesta arriba la verdadera vigilancia epidemiológica. Los casos de contagio y de fallecidos duplican la cifra oficial del régimen de Nicolás Maduro.

Mientras la tiranía en su reporte anuncia 195 decesos por la COVID-19 en Venezuela, la verdadera cifra es de 349 fallecidos; el número de contagiados también es mucho mayor, pero es imposible conocerla porque los pacientes no tienen a dónde acudir para realizarse la prueba, y además evitan hacerlo para no ser aislados por el régimen de Maduro.

El médico y diputado opositor José Manuel Olivares, quien hace seguimiento constante a la situación de la pandemia en Venezuela, denunció que las cifras reales duplican los números anunciados por el chavismo, e informó que el país suramericano tiene la tasa más alta de mortalidad de médicos que han fallecido por el COVID-19.

«Hasta el momento han fallecido 38 médicos por el coronavirus, lo que muestra una tasa de mortalidad del 22 %, la más alta de toda la región para el personal sanitario», señaló.

Recordó que el país suramericano no tiene las condiciones para enfrentar la pandemia; mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda tener un 10 % de las camas disponibles para terapia intensiva, en Venezuela en este momento solo hay 150 de las 12 000 habilitadas en los centros médicos públicos.

En declaraciones para el PanAm Post, Olivares señaló que Maduro miente por una gran cantidad de factores; «en Venezuela no hay confianza, hay miedo y a eso se suma la falta de pruebas. Eso hace que el subregistro sea mayor que en otros países», explicó.

«En Venezuela pudiéramos decir que más del 50 % de los casos no han sido registrados. Además es el país que menos pruebas PCR hace en América Latina», señaló.

El especialista explicó que los venezolanos no confían en las medidas sanitarias de la tiranía debido a la «judicialización» de la pandemia.

«En Venezuela se está judicializando la pandemia; hoy en día los venezolanos tienen miedo de decir que padecen de coronavirus porque saben que pueden llegar a sus casas organismos armados como el FAES o el Sebin para llevarte a un refugio por 15 o 20 días», agregó.

Todo esto configura la razón de por qué en Venezuela el número no es real y demuestra que Maduro miente.

Pero a todo esto también se le debe agregar que por la falta de pruebas hospitales del país no admiten a personas con síntomas de coronavirus. Los pacientes mueren sin saber si contrajeron el virus.

Un reportaje de NTN24 reveló que «pacientes con claros síntomas de coronavirus no son admitidos en los centros de salud, ni hospitales centinelas de Caracas por falta de pruebas». Pese a presentar graves dificultades respiratorias son remitidos a otros centros de salud, pues no cuentan con los resultados de las pruebas PCR.

Miembros del Colegio de Enfermería de Venezuela dijeron este miércoles sentirse «alarmados» por el retraso de información por parte del régimen de Maduro respecto a las muertes por coronavirus en el país.

Miedo al aislamiento en manos del chavismo

Pese a que la tiranía ha informado que en Venezuela hay 22 299 pacientes confirmados con el virus, la verdadera cifra estaría duplicando la información oficial debido a que pacientes con síntomas leves de la enfermedad prefieren no acudir a hacerse la prueba para no terminar aislados en los centros dispuestos por el régimen de Maduro.

«Mi hermana está en casa tomando el tratamiento para el coronavirus porque tiene todos los síntomas, pero su caso no ha sido registrado de manera oficial; en cambio, mi papá que si está hospitalizado en UCI de una clínica privada sí dio positivo y su caso fue registrado», dijo Alejandra Gutiérrez al PanAm Post.

«Yo no tengo síntomas, seguramente soy de esos pacientes asintomáticos, si tuviera síntomas leves haría lo mismo que mi hermana. Aquí no hay dónde hacerse la prueba confiable, así que preferiría pasar desapercibida», señaló.

El caso de Alejandra no es el único, en el país suramericano los venezolanos prefieren quedarse en casa que acudir a los centros de salud públicos. Si tienen el coronavirus no hay manera de que alguien se entere.

Mientras tanto el registro oficial no ofrece, según los expertos, una fotografía aproximada del avance del virus. El régimen de Maduro se niega a autorizar a laboratorios privados y a instituciones académicas para que realicen pruebas.

Resultados con dos semanas de retraso

De acuerdo con las investigaciones del PanAm Post, las cifras oficiales de la COVID-19 en Venezuela anunciadas por Maduro tienen unos 15 días de retraso, que se deben en su mayoría al envío tardío de muestras y a la entrega de resultados.

Una fuente del Instituto Nacional de Higiene reveló que el laboratorio principal recibe diariamente de 2 000 a 2 500 muestras diarias provenientes de todo el país; sin embargo, allí solo hay capacidad para procesar unas 1 700, quedando rezagadas 300 muestras diarias.

«Desde hace dos semanas no nos damos abasto, diariamente van quedando 300 muestras por procesar, lo que significa un total de 4 000 que aún no han sido procesadas. Trabajamos día y noche, nos esforzamos y tratamos de hacer lo mejor que podemos. Los pasos previos y posteriores al proceso pueden acortarse para ser mas eficientes en la entrega del resultado», dijo la fuente en calidad de anonimato para evitar represalias del régimen.

«Si procesamos un máximo de 1 700 y cada día llegan 2 000, diariamente van quedando unas 300 muestras sin procesar y tenemos dos semanas así. 2 100 muestras que se acumulan semanalmente», resaltó.

Actualmente solo hay tres laboratorios procesando las muestras del COVID-19 para todo el país: está el laboratorio principal del INH al que recientemente le sumaron un anexo; y  esta semana inició operaciones el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC)

El laboratorio del IVIC solo tiene capacidad por ahora de procesar unas 300 muestras diarias que se van haciendo insuficientes para el aumento exponencial de contagios.

También se espera que inicien operaciones otros dos laboratorios; uno en Guarenas administrado por personal cubano y otro en el estado Yaracuy, pero según la fuente, aún no están listos.

Pero la cantidad de centro de procesamiento no es lo único alarmante. La falta de personal y la ineficiencia del Ministerio de Salud hacen que el paciente en Venezuela se entere del resultado de su prueba unos 13 días o dos semanas después de haberse efectuado la toma de la misma.

«A veces las muestras tardan en llegar de 3 a 4 días, por la gran cantidad tardamos hasta 5 días en tener los resultados. Por otro lado, cuando entregamos el reporte, el Ministerio de Salud no está entregando los resultados a tiempo», denunció la fuente.

«4 días más o menos tarda en llegar la muestra, depende del estado de procedencia, un aproximado de cinco días tarda en procesarse y cuatro o más para que ellos den los resultados. O sea son unos 13 días que pasan los pacientes sin conocer si tienen o no el virus. Entonces las personas pueden pasar 13 días en cuarentena obligatoria en los hoteles o centros dispuestos por el régimen y puede ser que lo hayan hecho en vano», agregó.

Tráfico de influencias en el chavismo

Como si no fuera suficiente la falta de bioanalistas y de laboratorios, el régimen de Maduro también le agrega un problema al procesamiento de las pruebas: acapara entre 300 y 500 muestras diarias a las que le llaman «lista prioridad». El personal del INH debe procesar en cuanto llegan al laboratorio sin importar cuántos venezolanos en el país están a la espera de sus resultados, retrasando aún más el proceso.

«Las muestras que están quedando también se deben a las «listas prioridades». (…) los ministros, viceministros, la Vicepresidencia, la Presidencia, la Guardia Nacional y familiares se toman muestras constantemente y quieren los resultados lo antes posible», denunció la fuente.

La fuente explicó que todos los días hay listas prioridades que no solo retrasan el proceso sino que restringen el diagnóstico, hacen que se pierdan las estadísticas epidemiológicas y se dificulte la vigilancia del avance del virus en el país.

«Por ejemplo, han llegado unas 60 muestras de Presidencia, en otra oportunidad llegaron unas 100 de VTV, muchas de militares. Esto disminuye nuestro trabajo, el personal pierde tiempo en buscar y preparar las muestras para ser procesadas, disminuye la productividad diaria porque estamos todos los días atendiendo las listas prioridades», denunció.

Esto explica por qué las cifras oficiales de la tiranía son inexactas e increíbles; además explica por qué Caracas continúa siendo el foco de la enfermedad sin reflejarse realmente cómo evoluciona el contagio del virus en el país.

«Se dañan los datos epidemiológicos porque si procesamos 20 a 25 % de las muestras de ellos diarias y son 2 000 muestras procesadas a nivel nacional, quiere decir que ese porcentaje está enfocado en la región capital. Obviamente la cantidad de casos en Caracas va a ser mayor porque se están procesando mucho más muestras en la capital, mientras se están dejando de hacer diagnósticos en otros estados (…) Entonces no es posible ver cómo va avanzando el virus; no se está haciendo la vigilancia epidemiológica de manera correcta», sentenció.

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