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Fondos Buitre: La Argentina se merecía un fallo como éste

Por: Contribuyente - Jun 19, 2014, 4:47 pm

EnglishPor: Nicolás Márquez

Cómo si al desacreditado y destartalado régimen populista de Cristina Kirchner le faltaran malas noticias (se encuentra envuelto en escándalos de inflación y mega corrupción), ahora la Suprema Corte de los Estados Unidos le dio la razón a los acreedores de bonos de los mal llamados “fondos buitres”, apodo peyorativo con el que el incumplidor califica a quienes con justicia y legitimidad reclamaban lo que por derecho les corresponde.

Carteles en las calles de Buenos Aires. (@marianorinaldi)

¿Qué es un “fondo buitre”?

No es otra cosa más que un fondo de capital de riesgo o fondo de inversión libre, que se invierte en una deuda pública de una entidad que se considera débil o cercana a la quiebra. Vale decir que el modus operandi de este tipo de fondos consiste simplemente en comprar en el mercado deuda de Estados y empresas en situaciones de crisis, normalmente a un valor sensiblemente menor al nominal, pero asumiendo el riesgo y el esfuerzo de llevar adelante el pleito correspondiente para cobrar el 100% de ese valor. En otras palabras, se trata de inversionistas que compran títulos de deuda de los países en una situación económica difícil a un bajo precio para luego litigar en los foros internacionales e intentar cobrar la totalidad del valor de esos bonos.

Luego, el apodo “fondo buitre”[1] no es más que una metáfora demagógica vociferada por la habitual runfla de irresponsables que integran el descarrilado gobierno argentino, siempre prestos a culpar al “imperialismo internacional” de los males que padece la Argentina no por culpa de “conspiraciones colonialistas” sino de las ineficientes y corrompidas administraciones de signo peronista y/o izquierdista que gobiernan desde hace décadas de manera virtualmente ininterrumpida.

Los orígenes de la novela

Los conflictuados títulos de deuda argentinos fueron emitidos en 1994 (plena presidencia del peronista Carlos Menem durante la cual Néstor Kirchner era un sumiso gobernador oficialista)[2], conforme al Fiscal Agency Agreement, acuerdo que prohíbe al emisor de deuda otorgar a futuros acreedores garantías o condiciones más favorables que al resto de los adquirentes de dicho empréstito (lo que se conoce como cláusula pari passu). Pero tras el default del año 2001 (luego del derrocamiento del Presidente Fernando de la Rúa y durante la fugaz presidencia peronista de Adolfo Rodríguez Saa), el país recién ofreció en 2005 primero y luego en 2010 (gobierno de Néstor y Cristina Kirchner respectivamente) un canje de la deuda a sus acreedores. En ambos canjes se reducían los montos y se diferían los pagos, lo que fue aceptado por el 93% de los tenedores de bonos.

Hasta aquí todo bien pero, ¿qué ocurrió con el 7% restante de bonistas que no aceptaron la propuesta Argentina y pretendían cobrar el monto que verdaderamente les pertenecía?.Pues el 7 de diciembre del 2011 el Juez estadounidense Thomas Griesa[3] falló a favor de los fondos restantes (NML Capital, Aurelius Capital, y algunos actores individuales) y declaró que Argentina había violado la mentada cláusula de pari passu ordenando pagar la parte correspondiente a los tenedores de bonos en default. Seguidamente, la Argentina apeló esta decisión ante la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito. Esta Corte confirmó, el 26 de octubre de 2012, las órdenes emitidas por el juez Griesa y declaró también que Argentina había violado la cláusula pari passu. Finalmente, el informal país capitaneado por el clan Kirchner apeló la decisión ante la Corte Suprema de Estados Unidos con el acompañamiento en patota de los gobiernos de la Presidente del Brasil Dilma Rousseff (exguerrillera marxista)[4], el mandatario mexicano Enrique Peña Nieto (perteneciente al hegemónico y populista PRI[5]) a lo que se sumó el aval académico de Joseph Stiglitz[6], conocido lobista filokeynesiano de predicamento trasnacional.

Finalmente, hace apenas unas horas (16 de junio del 2014) y tal como es de público conocimiento, la Corte Suprema de Estados Unidos negó la apelación de la Argentina en su improvisada lucha judicial contra los tenedores de la restante deuda soberana e impaga, cuyo importe asciende a los 1.330 millones de dólares aproximadamente.

Los “argumentos” del kirchnerismo y la serenata chauvinista

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La presidente argentina Cristina Fernández de Kirchner. (USA Hispanic Press)

Lo cierto es que en este trajinado lapso, la Argentina kirchnerista incurrió en maniobras desopilantes que fueron desde negar pagar la deuda cualquiera fuere el resultado judicial[7], alegando, entre otras insensateces que era arbitrario que la justicia que debía dirimir el conflicto fuera estadounidense, puesto que ello “menoscababa el principio de imparcialidad”, argumento insólito siendo  que fue la propia Argentina la que pactó libre y voluntariamente la antipática jurisdicción en la ciudad de Nueva York, donde trabaja justamente Griessa. Seguidamente, tras advertir que estos insuficientes gestos de guapeza tercermundista no le aportaban demasiado dividendos a la postura kirchnerista, a efectos de revertir errores y “mejorar la imagen”, se intentó brindar ciertos gestos de curiosa seriedad enviando a negociar la deuda a la audiencia convocada por la Corte de Apelaciones de Nueva York no a una comitiva de notables y prestigiosos académicos, sino al escandaloso y desacreditado Vice Presidente Amado Boudou[8], sonoramente salpicado por los cuatro costados con motivo de los múltiples delitos de enriquecimiento ilícito que pesan sobre sus espaldas[9].

Entre tanto, en medio de las contradicciones y mientras la causa judicial avanzaba pos sus cauces naturales, la Argentina padeció 28 embargos en el último decenio, incluida la vergonzosa retención de la Fragata Libertad en Ghana, en el Puerto de Tema, en el año 2012.

“Cree el ladrón que todos son de su condición” reza un viejo aforismo popular. Probablemente ajustándose a este apotegma, es que el gobierno kirchnerista terminó depositando sus esperanzas en la mano salvadora de algún caudillo extrajudicial,  manifestando su pretensión de que en la negociación interviniera el Presidente Barak Obama[10] (creyendo que Estados Unidos es como la Argentina y que entonces el Poder Ejecutivo iba a violentar la independencia del poder judicial norteamericano), cuya presunta simpatía por la posición Argentina del mandatario estadounidense es reconocida jubilosamente por el órgano de propaganda paraestatal del régimen argentino, Página 12[11], folletín oficialista fundado en los años 90´ con fondos ilegales proveídos por la criminal guerrilla nicaragüense, tal como lo confesó su mismísimo fundador y exdirector[12].

Pero como más allá de los gustos o preferencias personales de Obama, en  Estados Unidos la justicia opera ajustándose a la ley y no a los aprietes del caciquismo,  y a la Argentina ahora no le queda otra cosa que padecer un fallo ajustado a derecho y que por ende, se lo merece. Al respecto, señala el jurista argentino y experto en mercados Carlos Maslatón que la sentencia de Griesa (posteriormente ratificada en distintas instancias superiores) “es abrumadora en definiciones legales y políticas que se encuentran a 180 grados del pensamiento medio argentino (de oficialismo y oposición), en relación a qué significa firmar un contrato, cumplir con sus obligaciones, los efectos de incumplir, y en la materia de los derechos de quien compra un bono soberano ya sea de forma primaria o a precio de descuento en un mercado secundario de valores” y que “para el tribunal se trata sencillamente del caso de un contrato donde la Argentina se niega a pagar a ciertos acreedores bonos emitidos voluntariamente por el país en 1994 utilizando normas legales norteamericanas” rematando que “El concepto de ´fondo buitre´ no existe realmente ni en los mercados de valores ni como concepto jurídico. Es éste otro término político argentino de barricada que carece de toda significación a la hora de declararse el derecho a cobrar una deuda”[13].

¿Y ahora?

La alicaída Presidente Cristina Kirchner, tras conocer los alcances de su justísima derrota judicial, no hizo mucho más que lo que suele hacer desde siempre. Esto es hablar por Cadena Nacional y dar curso a su redundante cantinela patriotera tendiente a denunciar al “imperialismo”, a los “poderosos” y a los “usureros extranjerizantes”, a fin de justificar los futuros incumplimientos y “justicieras” declaraciones de default[14], siempre persiguiendo el gastado objeto de demonizar a los acreedores con los que el malogrado país peronista voluntariamente pactó y cuyos compromisos de contraprestaciones firmó.

Pero no todo se resuelve de un modo tan fácil y simplón como lo es montar una redundante kermesse de “liberación nacional”, sino que de ahora en adelante y tal como lo señala con acierto el politólogo Rosendo Fraga, los riesgos son varios y diversos: “Con la decisión de la Corte cae la cautelar que protegía a los bienes comerciales argentinos en el exterior y los fondos buitres seguramente avanzarán sobre ellos. La mitad de los Estados de los EEUU se han pronunciado hace dos meses a favor de la posición de los fondos buitres y es en este ámbito donde ahora se moverán con rapidez para embargar los bienes argentinos.  Es un momento delicado: los mercados de bonos y acciones muestran fuertes caídas, el riesgo país ha subido y también lo ha hecho el dólar paralelo. Por lo tanto, ahora se requiere prudencia y no discursos encendidos”[15].

El Tango siempre tiene razón

Una vez más la Argentina, aquella envidiable República conservadora que respetando la propiedad privada y las libertades individuales durante la primera mitad del Siglo XX supo albergar al 20% de la inmigración mundial en un extraordinario clima de movilidad social ascendente, hoy parece haber caído e incurrido en aquella histórica letra del tango “Cuesta Abajo” (escrita e interpretada por el legendario Carlos Gardel), sobre todo en el párrafo puntual que rezaba: “La vergüenza de haber sido, y el dolor del ya no ser”. Casi una descripción exactísima del presente político y económico de un misterioso país que, a pesar de sus muchas riquezas y notables recursos humanos, se esfuerza con ahínco en permanecer en el desteñido e intrascendente lugar en el que está.

Publicado originalmente en USA Hispanic.

Notas

[1] Los hombres de mercado prefieren hablar con propiedad y en cambio hablan de distressed debt o «fondo de situaciones especiales» (special situations funds)

[2] El expresidente Néstor Kirchner fue gobernador de la Provincia de Santa Cruz entre 1991 y hasta el año 2003 cuando asumió la presidencia de la Nación que luego delegó en su esposa Cristina Kirchner)

[3] Thomas Poole Griesa nació en la ciudad de Kansas, EEUU en 1930. Es juez federal por el distrito sur de Nueva York.

[4] Dilma Rousseff, la exguerrillera que asume el poder en Brasil. Diario El Universo. Ecuador. Domingo, 26 de diciembre, 2010

[5] El Partido Revolucionario Institucional (PRI) es un partido político de México que mantuvo el poder político hegemónico sobre México entre 1929 y 1989 y actualmente detenta nuevamente el poder en ese país.

[6] Joseph Eugene Stiglitz, economista y profesor estadounidense, ganó un Premio Nobel de Economía en el año 2001 y es conocido por su visión crítica de la globalización,

[7] Argentina descarta pagar deuda a fondos buitres pese a fallo judicial en EEUU. lainformacion.com. Viernes, 26/10/12

[8] Fondos buitres: Boudou se suma a la comitiva oficial que asiste a la audiencia en Nueva York.

[9] El vice, cada vez más complicado. Diario Clarín, Opinión. 13/06/14

[10] Se especula en que el Presidente Obama habría tenido la voluntad de terciar a favor del gobierno incumplidor y despilfarrador de Cristina Kirchner en detrimento de su propio connacional Paul Singer, puesto que este último sería mal visto por Obama por ser simpatizante del Partido Republicano.

[11] Obama jugó a favor de la Argentina contra buitres. La administración Obama objetó la autorización otorgada por el juez Thomas Griesa y los miembros de la Cámara de Apelaciones de Nueva York a los fondos buitre para buscar información sobre activos y cuentas argentinas en el exterior. Por Tomás Lukin.

[12] Jorge Lanata: secretos y pecados de un periodista.

[13] Los fondos buitres no existen y Argentina tendrá que pagar lo que debe. Por Carlos Maslatón. Infobae. Viernes 23 de agosto, 2013.

[14] Uno de los casos más sonados se dio en diciembre del año 2001, cuando el extravagante y fugaz Presidente de facto Adolfo Rodríguez Saa declaró el default en el Congreso en medio de aplausos festivos y ovaciones futboleras como si los legisladores estuviesen no ante una situación de extrema gravedad institucional y económica sino en un estadio celebrando los goles guevaristas de Diego Maradona.

[15] El triunfo de los fondos buitres. Por Rosendo Fraga.