Con dinamita cocaleros en Bolivia exigen suspender nueva ley de la coca

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La movilización comenzó el viernes como una vigilia. El fin de semana se radicalizó y como adelantaron los dirigentes no se permite ni circulación vehicular ni peatonal al interior (El tiempo)
La movilización comenzó el viernes como una vigilia (El tiempo)

En la madrugada de este lunes, la policía boliviana intervino el cerco de los cocaleros Los Yungas, en donde exigían que se suspenda el tratamiento de proyecto de la Ley General de la Coca en la Asamblea Nacional, porque no están de acuerdo con la asignación de la coca legal que señala la normativa.

Esta manifestación empezó como una vigilia el pasado viernes, seguidamente, el fin de semana se agudizó la protesta y los dirigentes no permitieron la circulación peatonal ni vehicular en los alrededores de la Plaza Murillo.

Las autoridades intentaron en primera instancia intervenir con agua y gas, sin embargo los cocaleros lo soportaron y se volvieron a agrupar y anunciaron que radicalizarán sus próximas medidas.

Por otro lado, Carlos Romero, ministro de Gobierno, denunció que en esa manifestación, los integrantes utilizaron dinamita y añadió que “pedimos que se investigue para que se asuma a nivel de la Fiscalía como corresponde y que si hay personas que lanzan piedras contra vehículos particulares, propiedad privada, desplegando miguelitos contra los vehículos el caso se atenderá a nivel de FELCC como corresponde”.

Romero recordó que las demandas de Los Yungas en efecto han sido atendidas y que el gobierno les garantiza el respeto de la coca como “patrimonio”. Indicó que cuando pidieron que no se aplicaran las acciones impositivas a la comercialización de la coca el gobierno lo aceptó.

A pesar de ello, el ministro aseguró que “no se puede aceptar” que no se limite la producción en las áreas tradicionales ya que según él, es una medida política y “chocar con los cocaleros del trópico de Cochabama es traicionar el proceso de cambio”.

César Cocarico, ministro de Desarrollo Rural, invitó a todos a un diálogo que todavía no se ha instalado a pesar que los protestantes exigen hablar con el Presidente Morales.

Finalmente, el intento del comandante de la Policía General, Abel de la Barra de tratar de desbloquear los acceso a la plaza no tuvo ningún efecto y hasta el momento permanecen cerrados las ocho entradas.

Fuente: El Deber

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