Las relaciones diplomáticas más controversiales de Venezuela

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Nicolás Maduro junto a Alí Jamenei, Supremo Líder de Irán. (Wikipedia)

Durante gran parte de la Guerra Fría, Venezuela sostuvo una política exterior diferente al del resto de la región. Los gobiernos de la Cuarta República implementaron la “doctrina Betancourt”. Por medio de dicha doctrina de política exterior, el país suramericano condenó los golpes de Estado y evitó establecer relaciones diplomáticas con las dictaduras militares en el continente. Los gobiernos derivados del Pacto de Punto Fijo, además de condenar la violencia de la derecha radical, confrontaron a las guerrillas internas.

Hugo Chávez sube al poder en 1998. El programa de política exterior del comandante venezolano incluye la “promoción del multipolarismo”, a la vez que se resaltaba la importancia de la relación con Estados Unidos y la Unión Europea.

Con el tiempo, el gobierno chavista se mostraría cada vez más radical en su programa económico y de política exterior. No obstante, desde fechas muy tempranas, el gobierno chavista mostraría interés por desarrollar relaciones diplomáticas con regímenes tiránicos de todo el mundo.

A pesar de los grandes errores cometidos por los gobernantes de la Cuarta República venezolana, vale la pena contrastar su manejo de la política exterior con el de los gobiernos bolivarianos. Mientras los gobiernos producto del Pacto de Punto Fijo condenaron las dictaduras en la región, los gobiernos bolivarianos establecieron relaciones diplomáticas y lazos de cooperación con regímenes tiránicos. La Venezuela Bolivariana no solo mantiene relaciones con tiranías mundialmente aisladas, sino que las profundiza y declara su simpatía por algunas de ellas.

Los gobiernos de la Cuarta República también sostuvieron relaciones diplomáticas con tiranías, especialmente en el Medio Oriente. No obstante, las relaciones se enmarcaban en la Organización de Países Exportadores de Petróleo, y no cubrían elementos de seguridad o armas.

El PanAm Post le cuenta cuáles son las relaciones diplomáticas más extravagantes del régimen bolivariano venezolano.  El Top 5 fue organizado en orden temporal.

5. 2000: Rompiendo el cerco de Saddam Hussein

El gobierno de Saddam Hussein es tristemente célebre por su crueldad e irrespeto al Derecho Internacional. Entre 1983 y 1985, el gobierno iraquí usó gas mostaza en contra de tropas de su vecino, Irán. En 1988, fuerzas del gobierno iraquí utilizaron armas químicas en contra de civiles y rebeldes kurdos.

En 1990, el dictador iraquí ordenó la anexión de Kuwait. Como resultado, una coalición de las Naciones Unidas, atacó Iraq, iniciando la Primera Guerra del Golfo (1990-1991). El régimen de Hussein salió derrotado, pero el dictador continuó en el poder.

Tras la Primera Guerra del Golfo (1990-1991), el gobernante iraquí Saddam Hussein quedó diplomáticamente aislado. Hasta el año 2000, ningún jefe de Estado democráticamente electo había realizado una visita de Estado a Iraq. En agosto del mencionado año, Hugo Chávez Frías visita Bagdad. El objetivo de la visita del militar venezolano era conseguir una cooperación más estrecha entre miembros de la OPEP.

4. 2000: El régimen islámico iraní

Tal vez, la cercanía entre el régimen teocrático iraní y el gobierno socialista venezolano es una de las alianzas más contradictorias del mundo.

El régimen teocrático persa surgió producto de la Revolución Islámica de 1979. Los islamistas iraníes, dirigidos por el clérigo chiíta Ruhollah Jomeini. Desde entonces, el país persa sufrió enormes transformaciones. La persecusión política se intensificó—siendo la izquierda iraní una de las más damnificadas—, solo en 1988 unas 5.000 personas fueron ejecutadas. En el Irán posrevolucionario, los adúlteros pueden ser condenados a lapidación y los homosexuales pueden ser ahorcados.

Uno de los líderes iraníes más notorios por su política exterior radical fue Mahmoud Ahmadineyad. Este líder persa congregó a negacionistas del Holocausto judío en Irán, y amenazó múltiples veces con atacar Israel. Ahmadineyad es acusado de comenzar un programa nuclear. El gobierno venezolano respaldó “el derecho” de Irán a desarrollar un programa nuclear.

Hugo Chávez hizo su primer visita a Teherán en 2000. Las primeras visitas del líder venezolano al régimen islamista estarían relacionadas con concertar políticas en torno a la OPEP. Sin embargo, poco a poco las visitas tocarían temas relacionados con compra de armas y seguridad. Chávez visitaría Teherán 9 veces, mientras Ahmadineyad visitaría al menos seis veces Caracas.

El gobierno de Chávez firmó acuerdos comerciales, agrícolas, educativos y de seguridad con el Estado persa.

 

La victoria del moderado Hasán Rouhaní en Irán (2013) modera la retórica anti-Estados Unidos en el país persa. El gobierno de Obama y la República Islámica logran un acuerdo. En este contexto, la relación Irán-Venezuela se ha enfriado.

3. 2003: Acercándose al régimen de Mugabe

Luego del fallido golpe de Estado de abril de 2002, el gobierno venezolano radicaliza la política exterior del país. A partir de entonces, el gobierno chavista politizó la diplomacia venezolana y presionó a los funcionarios para entrar a los Círculos Bolivarianos.

En su nueva estrategia antinorteamericana, el gobierno chavista buscó nuevos aliados. Chávez encontró en Robert Mugabe, presidente de Zimbabwe, un amigo. Mugabe combatió durante años al régimen racista blanco de la antigua Rodesia. En 1980 Mugabe llegó al poder en su país. Desde entonces, el dirigente prometió luchar contra las injusticias en Zimbabwe. En 1980, el país africano experimentó las masacres de Gukurahundi, casi 20.000 civiles fueron asesinados. Hay fuertes indicios de la participación de Mugabe y sus aliados en estas masacres.

Mugabe es conocido en occidente por su racismo antiblanco, así como por sus catastróficas políticas económicas. El régimen de Mugabe expropió y persiguió a la antigua élite blanca del país, repartiendo sus tierras entre los cercanos a su régimen. Las políticas económicas del régimen de Zimbabwe conllevaron a una inflación en 2008 de 1021 % . 

Desde 2003, Hugo Chávez comenzó acercamientos con el régimen de Mugabe. En 2004, el dictador de Zimbabwe visitó Caracas y ambos firmaron una carta de intención. El gobernante venezolano afirmaba que las críticas de Occidente hacia el gobernante africano eran actos de racismo y colonialismo.

 2. 2003: Las relaciones diplomáticas entre la Venezuela Bolivariana y la República Árabe Siria

Bashar Al Assad es el heredero, no solo político, también biológico, del dictador sirio Hafez Al Assad. La dinastía Assad ha gobernado Siria initerrumpidamente desde 1971. Ambos líderes impulsaron un régimen socialista árabe, rechazando con ferocidad a Israel y Estados Unidos. Los disidentes fueron fuertemente reprimidos, especialmente los defensores del Islam político.

En 2011, con la llamada “primavera árabe”, Bashar Al Assad enfrentó manifestaciones en todo el país, especialmente en ciudades como Deraa, Homs y Damasco. Luego de dos meses de protestas, el número de muertos en Siria alcanzó las 1000 personas. Debido a la fuerte represión y a la intervención de potencias extranjeras, Siria comenzó la pesadilla de la Guerra Civil. Bashar Al Assad es acusado de usar armas químicas en la guerra civil.

Las relaciones diplomáticas entre Al Assad y Chávez comienzan a estrecharse en 2003, cuando el líder bolivariano recibe un doctorado “honoris causa” de parte de la Universidad de Damasco. Posteriormente, Chávez visitaría Siria de nuevo en 2009 y 2010. Por su parte, el dictador sirio ha visitado Caracas al menos una vez.

Una vez iniciada la Guerra Civil de Siria, el líder venezolano aseguró en varias ocasiones que Asad era víctima del imperialismo. Chávez exculpó de toda responsabilidad al dictador sirio en el desarrollo de la Guerra Civil.

De igual manera, el gobierno de Maduro ha expresado su solidaridad con el régimen sirio.

1. 2006: Las relaciones diplomáticas Chávez y “el último dictador de Europa”

Tras el colapso de los regímenes socialistas de Europa del Este, se produce una democratización de la región. Bielorrusia es una de las excepciones, donde desde 1994, gobierna Alexandr Lukashenko.

El gobernante bielorruso, llamado”batska” (бацька)—padre—por la propaganda oficial, detuvo las reformas de mercado y de democratización una vez subió al poder. El régimen de Bielorrusia encarcela opositores y disidentes políticos. El gobierno de Lukashenko es acusado de ejercer represión contra medios de comunicación locales, razón por la cual, ocupa uno de los peores lugares en el ranking de libertad de prensa.

Lukashenko asegura que su gobierno es autoritario y que “prefiere ser un dictador antes que homosexual“.  Las libertades religiosas también están restringidas por el gobierno bielorruso: judíos, testigos de Jehová y cristianos reformados son los más perseguidos.

Hugo Chávez visitó por primera vez Minsk en 2006. A partir de entonces, las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Bielorrusia experimentaron un fuerte crecimiento. En 2007, el líder venezolano ofreció a Lukashenko la explotación conjunta de crudo en la Faja del Orinoco. Luego vendría la compra de armas, tractores y productos bielorrusos por parte del gobierno venezolano.

El gobierno de Lukashenko ha homenajeado varias veces a Hugo Chávez. En 2014, se inauguró el parque Hugo Chávez en Minsk. El régimen bielorruso también anunció la creación de un musical dedicado al exmandatario venezolano.

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