Los negocios del hijo de Biden con China que preocupan en EEUU

El documental 'Riding the Dragon', que ha sido reseñado por diversos medios alternativos estadounidenses, resalta los negocios de Hunter Biden, hijo del candidato demócrata con el régimen de China

Joe Biden junto a su hijo, Hunter Biden, señalado por tener negocios con el régimen de China que beneficieron al Partido Comunista de ese país y al ejército chino. (Flickr)

Riding the Dragon es uno de los documentales del momento, publicado el 4 de septiembre pasado, ya cuenta con más de 700 000 visitas y una gran recepción en diversos medios de los EEUU. Consta de seis episodios divididos en 41 minutos. Su descripción es bastante simple o al menos así se lee en Blaze TV: «Descubra el mundo secreto de Joe Biden y la relación de su familia con China y los siniestros negocios que los enriquecieron a expensas de Estados Unidos».

El documental trata, en efecto, sobre los negocios de la familia Biden con el régimen chino y como estos, incluso, pudieron poner «en peligro la seguridad nacional (de EEUU)», tal y como se lee en un artículo del New York Post.

Cada uno de los seis episodios analiza los diferentes tratos que los Biden hicieron con el régimen comunista, incluido un acuerdo en el que China invirtió más de mil millones de dólares en un fondo de inversión propiedad parcial de Hunter Biden llamado Bohai Harvest RST, conocido BHR Patners. Hecho que ocurrió luego de un viaje en 2013 del vicepresidente Joe Biden a China, según el trabajo de investigación.

El documental es relatado por el reconocido escritor Peter Franz Schweizer, quien es editor principal de la organización de medios Breitbart News, de tendencia conservadora. Schweizer es conocido, además, por ser el autor del «Clinton Cash: La historia no contada de cómo y por qué los gobiernos y empresas extranjeras ayudaron a enriquecer a Bill y Hillary», en 2015.

El documental detalla, en especial, como Hunter Biden, a través de sus influencias, lograba reunirse con funcionarios chinos de alto rango. Pero lo más importante que denuncia Riding the Dragon son los negocios de Hunter con China y como estos han beneficiado al ejército chino y a su régimen.

Para explicarlo hay que irse al 2019, cuando Hunter Biden decide renunciar a la junta directiva de un fondo de inversión privado chino que cofundó (BHR). Según se argumentó, el hijo de Joe renunció porque no quería verse involucrado en ningún tipo de conflictos de intereses por la precandidatura presidencial de su padre. Lo que nunca se dijo es que Hunter mantiene las acciones en la empresa.

Las denuncias más preocupantes

Franz Schweizer comenta en el documental que, desde la fundación de BHR, «La nueva empresa de Hunter comenzó a realizar acuerdos de inversión en todo el mundo que servirían a los intereses estratégicos del gobierno chino», denunciando que dichos convenios de inversión ayudarían a las estrategias y los intereses del ejército de ese país.

Tal y como se lee, nuevamente, en el resumen del New York Post, existió una empresa creada en 2015 entre BHR y AVIC Auto, que es nada más y nada menos que una subsidiaria de la «compañía estatal Aviation Industry Corp. of China que fabrica aviones para el ejército chino». El acuerdo era para comprar el fabricante estadounidense de autopartes Henniges Automotive. ¿Para que esta estatal china quería este fabricante de autopartes? En el documental se indica que la Henniges tiene productos tanto civiles como para propósitos militares. Esta compra, por cierto, fue calificada por la propia Henniges como «una de las mayores adquisiciones de una empresa china de una empresa de fabricación de automóviles con sede en Estados Unidos en la historia».

Otras de las preocupaciones más grandes señaladas en el documental es la inversión en 2014 de BHR Patners en la China general Nuclear Power Corp., que es una empresa de energía nuclear estatal. Dicha compañía ha sido sancionada por EEUU por intentar adquirir tecnología nuclear estadounidense avanzada con intenciones de implementarlas en el ejército chino. Incluso, en el Parlamento Británico, esta empresa ha recibido críticas por una propuesta de operar dos plantas nucleares en Reino Unido que pudieran ser una amenaza potencial a la seguridad nacional de esa nación.

Uno de los tantos medios que se hizo eco del documental fue Just The News, fundado por el periodista de investigación John Solomon, que reseñó los nuevos detalles de los negocios de los Biden en China de la mejor manera posible:

  • Como se señaló: la empresa de Hunter Biden invirtió en una empresa nuclear china que se encontraba intentando robar secretos nucleares de EEUU y fue sancionada.
  • También, la empresa de Biden invirtió en tecnología de vigilancia china.
  • La mencionada firma de Biden «ayudó a China en su búsqueda por controlar los metales estratégidos del mundo».
  • La empresa de Biden adquirió la también mencionada Henniges.

Un documental que golpea a los Biden

Quizás, lo más relevante que denuncia Riding the Dragon es que, pese a que Hunter renunció por la presión mediática al cargo de la junta directiva en 2019, el hijo del actual candidato a la presidencia, Joe Biden, aún mantiene de forma silenciosa una participación multimillonaria en la propiedad de la firma. Sería gravísimo, pues el hijo de un candidato presidencial de los EEUU estaría manteniendo negocios directos que benefician al régimen chino, el gran adversario comercial y político de EEUU en la actualidad.

Lo cierto es que las relaciones de Hunter Biden y China han sido estrechas, por ejemplo, mientras su padre era vicepresidente, Hunter realizó 29 viajes internacionales y 5 tuvieron destino a China. Muchos se preguntan: ¿por qué? ¿qué tanto hacía Hunter Biden en China? Quizás, sus relaciones comerciales lo explicarían.

La campaña presidencial de Joe Biden y los abogados de Hunter no han realizado comentarios al respecto del documental, pero en declaraciones anteriores, el propio Biden restó importancia a los negocios de su hijo en China y las críticas que estaba recibiendo al respecto. También, el abogado de Hunter, anteriormente al documental, señaló que Hunter era director no remunerado de BHR y que no poseyó acciones en la compañía mientras Biden era vicepresidente (2009-2017).

Lo que sí confirmó Geormes Mesires, abogado de Hunter, es que el hijo del candidato Demócrata sí invirtió 420 000 dólares por una participación del 10 % en la firma, pero que no recibió ninguna compensación ni en la junta o como retorno de inversión.

En todos los sentidos, las denuncias presentadas en ‘Riding the Dragon’ son graves y podrían presentar un fuerte revés electoral para Joe Biden. No solo por la vinculación directa con su hijo y el Estado chino, sino también por la interpretación que se le puede dar a esta noticia, pues esto inició luego de que Biden viajara a China en 2013 y el régimen chino invirtiera USD 1 000 millones en el fondo de Hunter.

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