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Lo que siempre has querido saber sobre la vida en Cuba

Por: Guillermina Sutter Schneider - @gsutters - Nov 14, 2014, 10:13 am
"La vida en Cuba es súper rutinaria". (Yusnaby Pérez)
“La vida en Cuba es súper rutinaria”. (Yusnaby Pérez)

EnglishEl martes 28 de octubre recibí un e-mail en el que se me pidió coordinar una capacitación sobre activismo y redes sociales que recibirían tres cubanos en la ciudad de Rosario, Argentina. Emocionada por el desafío que implicaba esta tarea, desempolvé un par de libros y recolecté información de Internet para dar mi clase.

La mañana del viernes 31 los esperé ansiosa con toneladas de material para comenzar a trabajar. Poco después de las 9:00 entraron al salón Juliette y Raino, de 19 años, y Ricardo, un hombre mayor de unos 60 años. Rompimos el hielo comentando sobre nuestros hobbies, familia y amigos. Intuí por las respuestas que del otro lado no había mucho para contar, más que rutina y tristeza. Les pregunté si luego de terminada la capacitación podía hacerles una entrevista, y accedieron sin titubeos.

Juliette y Raino son novios y viven juntos hace un año y cuatro meses con la familia de Raino en Cuba. Ella tiene seis hermanos. Su madre trabaja en un hotel y su padre hace lo que puede para llevar un plato de comida a su casa. El papá de Raino es chófer de una ministra cubana y su madre se dedica a las tareas del hogar. Luego se sumó Ricardo a la conversación. Él es casado, es padre y también abuelo de dos pequeños.

La historia de Ricardo es conmovedora. En 1981 fue condenado a 10 años de prisión por traición a la patria y deseo de deserción. Señaló que en Cuba generalmente la pena para estos cargos es de tres a cuatro años. Sin embargo, a él lo enjuiciaron tres veces por el mismo delito. Una vez en prisión, me comentó, la vida se le hacía inaguantable y perdió la noción del tiempo. Vivió durante 10 años en una pequeñísima celda sin ventanas, completamente a oscuras. La puerta únicamente se abría cuando los carceleros le tiraban su ración diaria de comida. Al momento de quedar en libertad, los carceleros lo expusieron tan abruptamente a la luz que le generaron un gran daño en la retina, dejándolo casi ciego.

¿Cómo es un día típico en La Habana?

Juliette: Normalmente lo que hago es una rutina, no hay variantes, es lo que hago todos los días. Me levanto y voy al Centro de Información donde trabajo. Luego voy a mi casa, me baño, hago las cosas de la casa y me acuesto. Eso es lo que hago, es mi rutina de todos los días. Mi problema es que yo dejé la escuela en décimo grado del preuniversitario, después de haber pasado el secundario, porque tenía que ayudar a mi familia a llevar un plato más de comida a mi casa. Ahora pude empezar a estudiar Gastronomía, dependiente de salón. Eso me quita mucho tiempo.

Raino: Yo me despierto, salgo a algún mandado que tenga que hacer. Quizás voy a casa de alguna amistad, converso un poco… la vida en Cuba es súper rutinaria. Casi siempre es lo mismo.

Ricardo: Un día mío es un poco complicado. Yo me despierto temprano, llevo a mi esposa a su trabajo y a mi nieto a su escuela, y sigo para mi trabajo, una tienda de artículos para perros. Casi siempre estoy allí hasta las 17:00 o hasta las 18:00. De ahí regreso a mi casa y veo las dificultades que tengo que resolver ese día. Quizás debo salir a buscar pan, hacer mandados, buscar gasolina; buscar lo que me haga falta buscar.

¿Cómo y dónde hacen sus compras diarias?

Juliette: Déjame darte un ejemplo. En Cuba no hay papel sanitario en ningún lugar. De momentos aparece el papel sanitario y no hay colonia. De repente no hay colonia, ni tampoco detergente. Lo mismo con la frazada de piso y el jabón. Siempre falta algo. Por no decirte que faltan muchas cosas.

Ricardo: Imagínate que estos muchachitos [Juliette y Raino] no saben lo que es un supermercado. Todo supermercado en Cuba lo han cerrado. Existen dos o tres tiendas grandes como Galerías de Paseo, que es como un shopping. Pero hay un desabastecimiento tal en las redes, que hacer compras es complicado. Tu sales a buscar un refresco y no hay refresco. Ahora mismo mi esposa me escribió para que por favor trate de llevarle una colonia a Cuba, porque mi cuñado cumple años y no hay allá.

¿Pueden ingresar al país lo que quieran?

Juliette: Tú a Cuba solo puedes entrar cinco vestimentas de mangas largas. Ahí entran blazers, abrigos y camisas. Zapatos sólo cinco pares. Hasta regularon la cantidad de uñas postizas, sólo puede entrar un paquete de 24 uñas. Fíjate el exceso.

Tienda estatal donde los cubanos pueden adquirir productos en CUP. (Yusnaby Pérez)
Tienda estatal donde los cubanos pueden adquirir productos en CUP. (Yusnaby Pérez)

Ricardo: El problema es el siguiente. Como la economía de Cuba está muy mala y es muy informal, las personas que viajan llevan gran cantidad de objetos que les convengan. El régimen no quiso permitir eso, porque así le hacen competencia a ellos. El Estado vende todo más caro.

¿Cuál es la relación entre el dólar estadounidense y el peso cubano?

Raino: Por un dólar te entregan 0,87 centavos de peso cubano convertible (CUC). El CUC tiene más valor que el dólar. Con un CUC te dan 24 pesos cubanos (CUP), la moneda nacional de Cuba. Es un poco complicado si uno no está acostumbrado.

¿Pueden utilizar en Cuba cualquiera de estas dos monedas?

Ricardo: Sí, pero lo difícil es que, por ejemplo, tu cobras un salario normal de CUP$400, lo que equivale a CUC$20, y las cosas en la tienda te las venden en los equivalentes a CUC. ¿Cuál es el problema? Una botella de aceite cuesta CUC$2,5 o CUP$60. Es decir, en la compra de un día ya has perdido casi la mitad de tu salario.

¿Alguno de ustedes tiene auto? ¿Cómo han conseguido comprarlo? ¿Es importado?

Juliette y Raino: No.

Ricardo: Sí. Mi auto me lo vendió un conocido que no podía mantenerlo por lo caro que vale. Me lo vendió muy barato porque lo conozco. Es un auto soviético. El único que puede importar carros en Cuba es el Gobierno, nadie puede importar carros. Mira, hay autos que sacaron de circulación en Francia, que los retocan y el Gobierno cubano los compra barato. Luego, los pone en la renta, para alquilarlos a los turistas o a algún cubano que quiera hacerlo.

Ahora le permitieron rentar a los cubanos. Después de que ese carro ya no puede estar más en alquiler, lo vuelven a reparar un poquito y entonces se lo venden a los cubanos en US$50.000 o US$60.000. Es un cacharro que está explotado por donde lo mires, y ese es el que venden en Cuba. Un auto vale lo mismo que comprar afuera dos carros de nuevos.

Juliette: Es una burla. Tú cobrando US$20 al mes, ¿cuánto tienes que trabajar para comprar un carro? Te mueres y todavía no has podido comprarlo.

Si a ustedes le gustó Argentina y quisieran quedarse a vivir aquí, ¿pueden hacerlo?

Ricardo: Pues, puedes venir y quedarte. El problema aquí es que Argentina te dé asilo. Y Cristina no le está dando asilo a ningún cubano, me han dicho.

¿Cuál fue la primer impresión que tuvieron al salir de Cuba por primera vez? ¿Qué sintieron cuando llegaron a Argentina?

Juliette:  Lo primero que pensé fue “¿En dónde estamos viviendo?”. De momentos llegar aquí y ver helados de todos tipos, perfumes, ropas de todo tipo… Es impresionante. No puedo creer que fuera de ese lugar [Cuba] haya todo esto y nosotros estemos así.

Raino: Muchas cosas hacen que nos preguntemos “¿Esto es de verdad? ¿Esto existe?”. Desde el trato hacia las personas, hasta las cosas que hay, es todo totalmente diferente. Es algo que te asombra, que nunca has visto. Bueno, quizás lo puedes haber visto; allá hay personas que tienen “cable”, que son dos canales que pueden ser Telemundo y Univisión. Son canales ilegales. Entonces, al salir del país y ver eso delante de ti, no te lo crees, porque solo lo has visto en televisión y no puedes creer que sea verdad y que nosotros no podemos tener eso.

Poder conectarte todos los días a Internet sin ningún problema, poder hablar de cualquier cosa en cualquier parte, es algo que te choca mucho. Nosotros hasta hoy mismo vamos hablando bajito por la calle.

Juliette: Allá no podemos decir “abajo Fidel”. La palabra Fidel no se puede decir. Vamos hablando del Gobierno, de algo en contra y yo le digo [a Raino] “Pero, ¿por qué hablamos bajito si no estamos en Cuba? Podemos decir las cosas normalmente”.

Raino: Entre otras cosas, montar un metro me pareció impresionante. No sabía cómo entrar cuando fui a comprar el pasaje. Tuvo que ayudarme el oficial.

Hace unos meses, la Organización Mundial de la Salud sacó un comunicado diciendo que el sistema de salud cubano tiene valor de ejemplo para el mundo. ¿Creen que esto es así?

Raino: Eso es mentira. Vas a un hospital pediátrico con una niña chiquita recién nacida, con cualquier tipo de enfermedad, y hay un solo médico para un municipio entero. Además ese médico es un estudiante de medicina venezolano, boliviano, peruano, pero no cubano.

En Cuba es verdad que hay médicos buenos, pero no son los que lo atienden a uno. Los médicos en los hospitales no tienen condiciones. El hospital está sucio, los baños llenos de orina y vómito. Muchas veces te dicen que no pueden atenderte porque no tienen guantes.

Si tienes que internarte, tienes que mudarte. Ropa, comida, sábanas, toallas, de todo tienes que llevar. Tú entras a un hospital y ves a los viejos tirados en las camillas como bolsas de escombros. No les importa nada.

Es probable que cuando vayas haya una cola interminable de personas que también quiera atenderse. Entonces lo que tienes que hacer para que te atiendan rápido es, quizás, darle un regalo al médico, como una merienda, para que te atiendan mejor.

Juliette: Por todas estas cosas que te dijimos, yo no pienso tener un hijo en Cuba. No puedo traer un niño al mundo sabiendo lo que le va a esperar. Va a tener que comenzar a trabajar duro de chico, para morirse de hambre de grande.

Guillermina Sutter Schneider Guillermina Sutter Schneider

Guillermina Sutter Schneider es Lic. en Economía (UNR) y Magistrando en Economía y Ciencias Políticas (ESEADE). Es investigadora del Centro de Estudios Sociales y Económicos de la Fundación Libertad, Coordinadora General de su Grupo Joven y Coordinadora Local de EsLibertad. Síguela @gsutters.