Metas de inflación en Argentina: en terapia intensiva

La inflación responde a fenómenos monetarios. Más precisamente la oferta y demanda de dinero

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El régimen de metas de inflación fue instaurado por el gobierno de Mauricio Macri. (Twitter)

En medio de una lucha contra la inflación que no cede, el gobierno de Cambiemos recibió un duro revés con el dato de inflación de marzo. La inflación mensual fue de un 2.3 %  y la anual de 25.4 %. Peor aún, el primer trimestre ya acumula un 6.7 % y como abril será otro mes alto de inflación debido al incremento de precios regulados, el acumulado ascendería a 9 % para los primeros cuatro meses del año.

Esto hace, que en el mejor de los casos (con un escenario muy optimista), el primer semestre cierre con una inflación de 11 %. La tragedia es que, con este escenario “paradisíaco” ya se vislumbra imposible cumplir la meta de inflación del 15 % fijada para diciembre 2018 y ya se especula desde el gobierno defender una inflación de 20 %. Así, el régimen de metas de inflación cada vez se encuentra más cerca de estar en terapia intensiva.

El régimen de metas de inflación no está teniendo éxito en Argentina. Sólo basta un breve repaso cronológico de las metas anunciadas y se observará que: 1) No logran cumplirse las metas, 2) las decisiones de política monetaria pasaron a ser contradictorias y 3) pareciera estar perdiéndose el foco del problema de fondo.

Breve cronología de las metas de inflación

El régimen de metas de inflación fue instaurado por el gobierno de Mauricio Macri. El instrumento a utilizarse es la tasa de interés de referencia y el mecanismo para combatir la inflación es sencillo: si las expectativas de inflación suben, la tasa de interés nominal se incrementa, para afectar así la tasa de interés real y que las expectativas empiecen a ceder hacia la baja. La independencia y la confianza en el Banco Central son claves para el funcionamiento de este sistema.

Primer anuncio de metas de inflación (13-01-16): Fue realizado por el exministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, el 13 de enero del 2016. En ese entonces se fijaron metas de 20-25 % (2016), 12-17 % (2017), 8-12 % (2018) y 3.5-6.5 % (2019). La meta fijada para el primer año fue incumplida y no por poco margen, el 2016 cerró la inflación en torno al 40 % (promedio) o 26 % (punta).

Segundo anuncio de metas de inflación (26-09-16): Si bien se anunciaron metas en enero, la adopción formal ocurrió en septiembre de 2016. De esta manera, y ya vislumbrando que el 2016 no se alcanzaría el objetivo (para ese entonces la inflación superaba el 40 % anual), en el segundo anuncio (realizado por el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger) se buscó generar confianza ratificando las metas propuestas por Prat Gay. Con lo cual, la meta para el 2017 continuaba siendo 12-17 %. Nuevamente, el objetivo no se cumplió y la inflación cerraría en 25.4 % (promedio) y 24.8 % (punta). Desde luego es mejor una inflación de 25 % a una de 40 %. Sin embargo, lo que estaría costando (y mucho) es romper la barrera del 20 %.

Tercer anuncio de metas de inflación (28-12-17): Ya con una inflación que superaba a la meta propuesta, la credibilidad del Banco Central era cada vez más débil. Y para peor, desde la Jefatura de Gabinete se mostraba preocupación por el nivel de actividad. Esto generaba una puja sobre el instrumento de la política monetaria: la tasa de interés. Por un lado, desde el Banco Central había señales para mantener las tasas altas (dado que las expectativas de inflación continuaban creciendo) y por el otro, desde el ala política preocupaba que las altas tasas perjudiquen el nivel de actividad y querían que bajen. En otras palabras, la política monetaria cambió: paso de tener un solo objetivo (bajar la inflación) a tener un doble objetivo (bajar la inflación y el nivel de actividad).

Así, en una conferencia donde se encontraban el Jefe de Gabinete (Marcos Peña), el ministro de Hacienda (Nicolás Dujovne),el ministro de Finanzas (Luis Caputo) y el presidente del Banco Central (Federico Sturzenegger) se anunció (por medio de Dujovne) la nueva meta de 15 % (que tampoco se cumplirá). ¿Vendrá un cuarto anuncio que modifique las metas de inflación de 15 % a 20 %?

El régimen de metas de inflación en terapia intensiva

El último anuncio de metas de inflación fue dañino para la propia lucha contra la inflación. Una muestra de esto es que las expectativas de inflación para diciembre 2018 eran de 17.4 % en noviembre (previo al anuncio de cambios de meta) y hoy son de 20.3 % (a datos de marzo). Las expectativas continúan sin ceder porque la incertidumbre se incrementó y no queda claro que enfoque va a prevalecer, ¿Jefatura de Gabinete (nivel de actividad) o Banco Central (desinflación)?

Tal como se mencionaba arriba, esta cronología muestra varias cosas. En primer lugar, que no lograron cumplirse las metas. Cada una de ellas fracasó. Segundo, mientras las expectativas de inflación se incrementan, el Banco Central no sube las tasas de interés luego del último anuncio de cambios de metas (dic-17).

Vale la pena recordar, que el año pasado, el Banco Central sí había subido las tasas cuando las expectativas se incrementaron. De esta manera, el Banco Central comenzó a tener un comportamiento contradictorio contra lo que implican las metas de inflación (no sube la tasa de interés ante el incremento de las expectativas de inflación y de la inflación).

Por último, y también muy importante, se pierde el foco sobre el principal problema en lo que respecta a la causalidad de la inflación. ¿Por qué los precios suben? Al intentar responder esta pregunta, el gobierno dice que se está atravesando un momento complicado porque se incrementan los precios regulados, el peso se devaluó y se vive incertidumbre por la negociación de las paritarias. Así, se busca instaurar la idea de que estas cifras elevadas de inflación son transitorias y que en el segundo semestre la inflación continuará su camino descendente.

Si bien puede ser cierto esto en el corto plazo, la verdad es que existe una restricción presupuestaria por parte de los consumidores. Si las personas ven que se les incrementa las tarifas de electricidad y gas, pues deberán consumir menos de otros bienes. Esto no explica la inflación en el largo plazo o su tendencia. Lo mismo sucede con las paritarias y el tipo de cambio.

La inflación responde a fenómenos monetarios. Más precisamente la oferta y demanda de dinero. El economista Ludwig von Mises hizo mucho hincapié en insistir que existe inflación cuando la oferta de dinero crece más que proporcionalmente a la demanda de dinero. En Argentina, la base monetaria crece en torno al 25-30 %. La demanda de dinero si bien es difícil de medir, es muy débil en Argentina. No es de extrañar entonces que la inflación cierre en el 2018 por encima el 20 % si no se reduce la expansión monetaria.

Es esto lo que explica la persistencia de la inflación en Argentina y no los precios regulados y el tipo de cambio. En el gobierno anterior no se incrementaban los precios regulados y el tipo de cambio era administrado y sin embargo, la inflación también era alta. La verdadera génesis inflacionaria se encuentra en la oferta y demanda de dinero.

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