Descubren cartel que desvía uniformes exclusivos del Ejército de Colombia

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Foto de referencia, militares en su desfile de homenaje al pueblo colombiano (Flickr)
Foto de referencia, militares en su desfile de homenaje al pueblo colombiano. (Flickr)

La Revista Semana, una de las más importantes de Colombia, reveló en su portal web irregularidades dentro del Ejército colombiano en lo que tiene que ver con las prendas de vestir que son uso privativo de las fuerzas armadas. Al parecer, habría todo un cartel dedicado a comercializar prendas militares de manera ilegal.

Las primeras investigaciones, que iniciaron gracias a una denuncia anónima, mostraron que en el Batallón las Juanas, ubicado en Bogotá, estarían extrayendo telas exclusivas del Ejército colombiano para ser revendidas en el mercado negro y en el proceso estaría involucrado un militar retirado, quien sería el que estaría liderando el negocio.

Los uniformes que lograban robar eran transportados en un camión del Ejército y almacenados en un barrio al sur de Bogotá donde se guardaban en un taller que las autoridades lograron establecer, pertenecía al militar retirado implicado en el caso.

En un operativo militar fueron capturados el exmilitar y otras tres personas. Las autoridades pudieron establecer que el hombre ya tenía antecedentes por este delito ya que es muy lucrativo, tanto así que es acusado de entrar a las unidades militares para persuadir a los soldados de participar en el ilícito, tomando el riesgo de ser descubiertos.

 

Las investigaciones determinaron también que el modus operandi de esta banda era bastante complejo, ya que hay mucho control sobre las prendas de vestir del Ejército. Todas van marcadas con un número de serie y los sobrantes son pulverizados para que no sean distribuidos ilegalmente como está sucediendo en este caso.

Al parecer, en este punto, los encargados registraban una menor cantidad de sobrantes y el restante lo sacaban ilegalmente. Sin embargo, no se ha podido establecer a quién le venden estas telas exclusivas para los militares. Las hipótesis señalan que estas prendas son vendidas a los mismos militares que han perdido o dañado su dotación para así evitar castigos.

Fuente: El Espectador

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