Venezuela cierra 2017 con una inflación de casi el 3.000 %, la más alta del mundo

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“Venezuela produce solo el 30 % de la comida que requiere. No tiene dólares para pagar sus deudas. Tiene la inflación más alta del mundo. Está aislada y el régimen hace agua”. (Flickr)

Venezuela culmina el año batiendo récords negativos al ser el único país en todo el mundo que cierra el 2017 con una hiperinflación anual de cuatro cifras, acumulando un porcentaje de casi el 3.000 %, según la consultora financiera Ecoanalítica.

Los venezolanos, que ya acarrean con fuertes problemas políticos y sociales, atraviesan el peor momento económico de su historia con una desvirtualización de la moneda enmarcada en una hiperinflación que maneja un acumulado del 2.735 %.

Aunque el Gobierno de Nicolás Maduro no admite el porcentaje inflacionario, basta con ver el constante aumento del valor del dólar para darse cuenta de la desvirtualización monetaria que atraviesa el país. De acuerdo con el portal web DolarToday, que registra el tipo de cambio no oficial, el 31 de diciembre del 2016 el dolar se ubicaba en 3.164,72 bolívares; hoy (31 de diciembre del 2017) el dolar se ubica en 111.413,23 bolívares.

La dictadura chavista, que trata de ocultar la terrible crisis económica, no publica datos oficiales desde el año 2015 y culpa a Estados Unidos, al sistema financiero internacional, a empresarios y a la oposición de sabotear la economía del país. Sin embargo, la insostenible situación de Venezuela cada vez es más evidente y el régimen queda cada vez más expuesto a nivel nacional e internacional.

La canasta básica familiar, según cifras del Centro de Documentación y Análisis Social (Cendas), se ubica en 13.883.365 bolívares (USD $125) lo que equivale a más de 70 salarios mínimos, que se ubica en 177.000 bolívares (USD $1,5) .

Los precios aumentan de una semana a otra, y solo en este mes de diciembre la inflación mensual alcanzó el 81 %. A esto se le suma la escasez de alimentos, medicamentos y todo tipo de productos esenciales debido a los controles de precio, la poca producción y la ausencia de divisas para importaciones.

“Venezuela produce solo el 30 % de la comida que requiere. No tiene dólares para pagar sus deudas. Está en proceso de default. No le alcanza para importar alimentos y medicinas. Tiene la inflación más alta del mundo. Está aislada y el régimen hace agua”, señala el economista José Toro Hardy.

La desesperación en Venezuela es tal que muchos venezolanos se ven obligados a escarbar en la basura para buscar desechos que puedan servir de alimento.

 

Venezolanos culminan el año con protestas por hambre

La hambruna y los demás problemas por la que atraviesan los venezolanos han generado que en el país se culmine el año sin muchos motivos que celebrar y con muchos por los cuales protestar.

El Gobierno, que había prometido regalar comida a las zonas más pobres, incumplió, una vez más, su palabra y causó que personas de las zonas más pobres de la capital salieran a manifestarse.

El régimen ha tratado de culpar a un miembro de la oposición que se encuentra en el exilio e incluso a otros países, de “sabotear” la importación del pernil (tradicional alimento en Navidad en Venezuela) que había prometido para el pueblo; sin embargo, las excusas del mandatario venezolano no han sido suficientes para calmar a una población que exige comida.

Maduro busca frenar protesta con pernil colombiano

A pesar de que Colombia fue uno de los países acusados por Maduro de evitar la importación del pernil, el país permitió el envío de 50 toneladas de pernil a Venezuela.

De acuerdo con una fuente de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) de Colombia, a pesar de que el Gobierno venezolano no culminó los trámites para que se exportara el pernil de Colombia, el país permitió que salieran dos camiones con permisos especiales para Venezuela y podrían salir otros dos una vez que se terminen los trámites correspondientes para cruzar la frontera.

Según el Ministerio de Transporte de Venezuela, la carne de cerdo deberá llegar a Barinas.

Sin embargo, 50 toneladas de pernil no le serán suficientes a la dictadura para cubrir a toda la problación venezolana que en estos momentos se encuentra sumergida en una crisis propiciada por las políticas del socialismo del siglo XXI. Además, este alimento solamente será un paliativo para la noche de fin de año de algunas familias, y las posibilidades de que el régimen pueda cubrir las necesidades de los venezolanos durante el 2018 son casi nulas.

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