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Una verdad incómoda: Al Gore no practica lo que predica

Por: Mamela Fiallo - Ago 3, 2017, 9:23 am
La mansión de Al Gore con piscina climatizada, 6 chimineas y ningún panel solar visible. (Twitter)
La mansión de Al Gore con piscina climatizada, 6 chimeneas y ningún panel solar visible. (Twitter)

Este viernes se estrena la película “Una secuela incómoda: la verdad al poder”.  Es la secuela de “Una verdad incómoda” del exvicepresidente de EE. UU., Al Gore. Ambas son parte de la campaña de este político del partido demócrata que aboga por más controles gubernamentales para contrarrestar el cambio climático. Por eso ha surgido entorno a él investigaciones que indican una verdad aún más incómoda, cuánto contamina él que pregona el uso de energías limpias e impuestos gubernamentales sobre el uso de energías contaminantes.

De acuerdo al Centro Nacional de Investigación de Políticas Públicas, el año pasado, el excandidato a la Casa Blanca, utilizó suficiente energía eléctrica para abastecer a una familia promedio a lo largo de 21 años. Al Gore consumió 230.889 kilovatios-hora (kWh) en su residencia de Nashville, que incluye su casa, la piscina y y la iluminación que abarca la distancia entre la casa y la puerta eléctrica de la entrada. Mientras la cifra promedio de consumo eléctrico de una familia típica es alrededor de 10.812 kWh por año, según la Administración de Información de Energía de los Estados Unidos.

Sólo en septiembre pasado, Gore consumió 30.993 kWh de electricidad. Eso podría alumbrar 34 hogares estadounidenses promedio durante un mes. En los últimos 12 meses, Gore usó más electricidad sólo calentando su piscina al aire libre que lo que seis casas promedio usan a lo largo de un año en servicios básicos. El Centro Nacional para la Investigación de Políticas Públicas obtuvo la información de uso de energía de este ambientalista en el Servicio Eléctrico de Nashville, la compañía que provee electricidad al hogar de Gore y a gran parte del centro del Estado de Tennessee, donde él vive.

En 2007, un día después de que Gore ganara el premio Oscar por  la película “Una verdad incómoda”, Drew Johnson, alto miembro del Centro Nacional de Investigaciones sobre Políticas Públicas, investigó y reveló las facturas eléctricas de Gore. Así lo menciona en una columna del día de ayer en la plataforma digital Daily Caller. Cabe recalcar que  las cifras de las facturas son abismalmente inversas a lo que pregona en sus películas. Pocos meses después, descubrió que su residencia consumía hasta 20 veces más electricidad que la casa americana promedio. Esta cifra siguió en aumento.

Cuando la verdad incómoda de Gore llegó a ser de conocimiento público, anuncia Johnson que el exvicepresidente prometió cambiar sus maneras y dio a su propiedad un cambio de imagen más amigable con el medio ambiente. Gore agregó 33 paneles solares a un precio de marca principesco de aproximadamente USD $ 60,000. Cambió la iluminación en su casa por fluorescentes compactos. También mejoró las ventanas y conductos de la casa, reemplazó el aislamiento, puso en un sistema de recogida de agua de lluvia de la calzada e instaló un sistema de calefacción geotérmico. La energía geotérmica es una energía renovable que aprovecha el calor del subsuelo para climatizar y consigue agua caliente sanitaria de forma ecológica. En total, se estima que las renovaciones cuestan más de USD $ 250.000.

A pesar de gastar más de un cuarto de millón de dólares para que su hogar más respetuoso con el medio ambiente, su consumo de energía es más alto que nunca. Los 33 paneles solares generan cerca de 12.000 kWh de electricidad al año, más que suficiente para alumbrar una casa promedio. Sin embargo, para Gore no alcanza. La energía solar produce sólo el 5,7 % de la electricidad que usa en su casa, lo suficiente para abastecer su casa de energía por 21 días al año. Pese a ello, dijo en una entrevista en Today Show que su hogar usa 100 % de energía renovable, lo cual no corresponde a la evidencia. Sostuvo que “predica lo que practica”.

 

Cabe entonces aplicar la analogía. Gore también afirma que sus pecados ambientales están limpios porque contribuye a Green Power Switch, un plan en el cual los clientes pueden donar dinero sobre el costo de su factura de electricidad para apoyar los esfuerzos de energía verde. El dinero va a la Tennessee Velley Authority (TVA) para financiar proyectos de energía renovable.

El hecho de que Gore done al programa Green Power Switch no significa que aplica -únicamente- energía renovable en su casa. Gore obtiene la misma electricidad que recibe cada residente de Nashville, 87 % de los cuales proviene de centrales nucleares, carbón y gas natural. Alrededor del 10 % de la electricidad de Gore proviene de las “devastadoras” represas de la TVA. Sólo un pequeño 3 % proviene de fuentes renovables como la solar y eólica. Sin contar los USD$432 al mes que Gore gasta en sus indulgencias de Green Power Switch, el ambientalista gasta alrededor de USD $22.000 dólares al año en facturas de electricidad.

Cuando dejó la Casa Blanca, tenía USD $2 millones. Gracias al negocio del cambio climático, tiene USD $300 millones. (Twitter)
Cuando dejó la Casa Blanca, tenía USD $2 millones. Gracias al negocio del cambio climático, tiene USD $300 millones. (Twitter)

Gastar más de 1.800 dólares al mes en una factura de energía llevaría a la ruina a la mayoría de los estadounidenses, pero para Gore no parece representar mayor gasto. Pues, cuando su mandato como vicepresidente terminó en 2001, el patrimonio neto de Gore era menos de USD $2 millones. Su influencia sobre las preocupaciones ambientales se ha convertido en un gran negocio. Hoy en día su capital tiene un valor estimado de USD $300 millones.

Según los apologistas de Gore sostienen que el tamaño de su casa es la razón de su consumo de energía masivo. Pero Energy Vanguard, una empresa dedicada a hacer hogares más eficientes energéticamente, sostiene que eso no es cierto. Pues una residencia que usa menos de 10 kWh de electricidad por cada 0,3 metros cuadrados cada año se considera “eficiente”. Esta empresa llama “cerdos de energía” a hogares que consumen más de 20 kWh de electricidad por 0,3 metros cuadrados. La casa de Gore consumió 22,9 kWh por cada 0,3 metros cuadrados en los últimos 12 meses, lo cual lo convierte en un enorme cerdo de energía.

Pero esa no es la única fuente de consumo de Gore. También es dueño de por lo menos otras dos casas -un ático en San Francisco y una casa de campo en Carthage, Tennessee- así que su huella del carbón es incluso más grande de lo que aparece.

De acuerdo al investigador, el expresidente se ha vuelto un profeta del ambientalismo, una religión que ayudó a crear. Pero le acusa de ser un falso profeta, ya que usa a sus seguidores por el reconocimiento y el dinero. Pero, contrario a sus propias palabras, no predica lo que practica.

 

Mamela Fiallo Mamela Fiallo

Mamela Fiallo Flor traduce al inglés en el PanAm Post. Es profesora universitaria, traductora, intérprete y cofundadora del Partido Libertario Cubano - José Martí e integrante del Área de Estudios Políticos de la Fundación LIBRE.