Brasil: activistas de izquierda destruyen celular de periodista durante homenaje a Fidel

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Fuerzas de seguridad escoltaron a periodista, luego que activistas de izquierda rompieron su celular por documentar homenaje a Fidel Castro. (Facebook)

El 25 de noviembre se conmemoró el primer aniversario de la muerte de quien fue el dictador que más años estuvo en el poder en todo el continente: Fidel Castro. Por ello en Bahía, Brasil, le hicieron un homenaje. No obstante, para una periodista era cuestionable y decidió hacer un reportaje en vivo; dado el legado de persecución ideológica sobre sus gobernados que desencadenó en el exilio de millones y la muerte de más de 100.000 cubanos; sumando los escuadrones de fusilamiento, en la guerra de Angola (liderada por el Che), los campos de labor forzada y los ahogados por escapar, a menudo con mangueras de presión del régimen.

El viernes 24 de noviembre, Marcelino Galo, un diputado estatal del PT (partido de los trabajadores) convocó una sesión solemne en la asamblea legislativa para homenajear a Fidel Castro y el régimen cubano. La periodista Priscila Chammas, quien no está de acuerdo con que homenajes al dictador sean realizados con fondos públicos, fue al lugar para cubrir el evento en vivo. Ahí se encontró con varias personas que pensaban lo mismo; entre ellas su amiga Sonja, junto a quien se envolvieron con la bandera de Brasil y dieron cobertura y queja sobre el tema.

Además de su labor como periodista, Priscila Chammas lidera el Movimiento Livres en Salvador -al norte de Brasil- su estado de origen. A través de ese rol, es influenciadora digital en Facebook.

En el video podemos observar cómo activistas de izquierda exigen que las mujeres se retiren. Uno de los activistas usa un gorra color verde oliva, propio de un guerrillero, y una camiseta roja con letras amarillas (simulando la estética del CCCP pero con las letras PCO- el Partido de la Causa Obrera). Priscila le identificó como el agresor que rompió la nariz de un muchacho en una manifestación previa, en la Universidad Federal de Bahía, donde activistas de izquierda presionaron a la universidad para negar el espacio para la proyección del video de un filósofo conservador. En esa ocasión, los activistas de izquierda portaban carteles indicando: “muerte a los cristianos”.

También se puede ver en el video a otro activista con un reloj ostentoso y un habano en la mano -como usaban Fidel y el Che Guevara. Lo último que se escucha en el video, por parte de las mujeres, es como Sonja dice que veamos la falta de tolerancia de los activistas y cómo arremeten contra la actitud pacífica de ellas. Concluye: “Están homenajeando a un dictador sanguinario, genocida, homicida”. Luego se ve a un grupo de hombres gritar “¡Viva Fidel!” e inmediatamente el video se corta, tras el sonido del teléfono cayendo el piso luego de haber sido arrojado por uno de los activistas.

En su perfil público, Priscila muestra cómo su teléfono fue destruido por "ondear la bandera de Brasil frente a comunistas". (Facebook)
Priscila muestra cómo su teléfono fue destruido porque “la bandera de Brasil es sospechosa para los comunistas, como un arma de fuego”. (Facebook)

Una vez que llegó a su casa, grabó un testimonio donde relata lo sucedido. Agradece a los miembros de la seguridad, pues de lo contrario sostiene que hubiese muerto.

Contactamos a Priscila, quien nos dice: “No gritamos, no desordenamos, no entorpecimos el evento, pero usé el celular para hacer una transmisión en vivo en mi Facebook, denunciando el absurdo que estaba pasando. Allí una multitud de militantes se irritó y arremetieron sobre mí y la mujer que estaba conmigo a la hora. Los guardias de seguridad nos protegieron, pero consiguieron destruir mi celular y tuvimos que salir escoltadas”.

Exposición fotográfica del homenaje a Fidel Castro en la Asamblea Leglislativa de Bahía, Brasil. (Enviado a PanAmPost)
Exposición fotográfica del homenaje a Fidel Castro en la Asamblea Leglislativa de Bahía, Brasil. (Enviado a PanAmPost)

Justificación

Como justificación le dijeron que ellas fueron a provocar.

Ser periodista y no ser de izquierda

“Afecta mi trabajo en el sentido que el periodismo es una de las áreas más afectadas por ese tipo de pensamiento. La mayoría de mis compañeros de profesión me odian sólo por el hecho de que yo no soy de izquierda. Y afecta también a la sociedad como un todo, pues los periodistas todavía son formadores de opinión, entonces eso colabora para la hegemonía cultural de la izquierda”.

Educación

Pero para que un evento como este haya sucedido, debe haber un proceso de normalización en la sociedad. No es un dato menor que estaban agasajando al dictador de un régimen del cual la población civil huye por aire y por mar hace más de medio siglo, desde el inicio del gobierno de quien pretendía honrar este diputado de izquierda. Preguntamos entonces cómo considera la periodista que la educación influye sobre el discurso.

 

“En la entrada del homenaje, me encontré con una profesora conduciendo una clase de estudiantes para asistir a ese espectáculo grotesco. Los niños debían tener entre 11 y 13 años. Mientras estas cosas se enseñan en la escuela, como parte del programa disciplinario, lamentablemente seguiremos produciendo zombis masivos”, responde.

Hegemonía cultural, social y política

Tomando en cuenta que este mismo mes una universidad en su ciudad natal negó la proyección del video de un filósofo conservador, mientras que otra universidad en el sur del país inhabilitó el uso de una sala para el homenaje a las víctimas del comunismo -tras el primer siglo de la revolución socialista que dio lugar a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas que por décadas financió al régimen cubano- , preguntamos sobre la dominación de las ideologías de la izquierda en la sociedad.

Responde: “Sí, eso está reduciendo, están apareciendo cada vez más voces disonantes, pero todavía llevaremos un buen tiempo para conseguir revertir el estrago causado por años de marxismo cultural”.

Nos explica  que el marxismo cultural “fue la manera que la izquierda encontró de transformar a Occidente a través de una revolución cultural, logrando que su visión de mundo pueda adentrarse en las universidades, en las artes, el periodismo y en todos los ambientes formadores de opinión”.

 

 

 

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