Centro Kennedy deshonra su memoria al conmemorar la dictadura cubana

Nada menos que una institución que lleva el nombre del presidente que enfrentó con fuerza al Castrismo, invita ahora a oficiales del régimen a inaugurar eventos de arte, uno de los sectores más silenciados en Cuba

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Pesea la historia bélica con Cuba en el gobierno de Kennedy, ahora sel centro que lleva su nombre inaugura eventos con diplomáticos del régimen. (FotoMontaje de PanAm Post)

Del 8 al 20 de mayo se celebra la muestra #ArtesdeCuba en el Kennedy Center, situado en la capital de los EE. UU. El embajador de Cuba en los EEUU, José Ramón Cabañas fue uno de los asistentes a  la inauguración de la muestra. No tardaron reacciones en redes sociales sobre la contradicción que el centro, que lleva el nombre del presidente de los EEUU que lidió con la Crisis de los Misiles cuando Cuba almacenaba arsenal atómico soviético, le dé la bienvenida a un representante del mismo gobierno que puso en peligro la vida de tantos.

“JFK depreciaba la dictadura de los Castro. Qué irónico que el Centro Kennedy promocione propaganda masiva en nombre de ese régimen despótico”, replicó un activista en Twitter.

El tuit incluye un recorte del periódico donde se lee: “JFK: queremos una Cuba Libre”, con una foto del presidente y la primera dama rodeados de exiliados cubanos. La noticia ocurrió en la ciudad de Miami, capital del exilio cubano, donde se disputaba el mayor campeonato nacional de fútbol americano en la liga universitaria, el “Orange Bowl”.

“Esta bandera será devuelta a esta brigada en una Habana libre”, dijo Kennedy cuando los exiliados le entregaron su estandarte de batalla.

Pues a principios de ese año -1961-, muchos de los presentes fueron parte de la invasión de “Bahía de Cochinos”, donde la Brigada 2.506, compuesta en su mayoría por exiliados cubanos que luchaban por librar a su tierra de la dominación comunista.

En la frustrada invasión, la resistencia fue mayor a la que se esperaba y los refuerzos de EEUU fueron insuficientes. Se estima que cientos de cubanos que se sumaron a la resistencia fueron ejecutados y  alrededor de 100.000 fueron arrestados como prisioneros políticos.

Murieron 114 miembros de la Brigada 2.506 (cuatro ciudadanos de EEUU) y 1,189 fueron capturados. Finalmente, el gobierno de los EEUU le pagó al gobierno de los Castro US$ 62 millones en alimentos y medicinas a cambio del rescate de los brigadistas.

Un año después de Bahía de Cochinos, se desencadenó la Crisis de los Misiles, pues se descubrió que en Cuba había arsenal atómico soviético con alcance suficiente para atacar a los EEUU.

Arístides Pumariega, conocido como Arístide por su trabajo de caricaturista, se graduó como periodista el mismo año que se inició la revolución y ejerció su profesión antes de que se cerraran los medios que no eran autorizados por el Estado. Cuando Fidel Castro respondió que en Cuba había “cohetes morales”, ante las declaraciones de Kennedy donde alertaba del peligro de los misiles en Cuba, Arístide hizo una caricatura de sátira donde dibujó la representación de lo que serían cohetes morales. Su trabajo en la oposición comenzó con el humor y ahora sigue en el exilio.

Sátira del caricaturista y periodista Arístide sobre cómo la dictadura castrista permite la expresión cultural de unos y reprime la de otros, así como sucede con la muestra en el Centro Kennedy en Washington, D.C. (Arístide)

Indica que Fidel Castro estuvo furioso cuando el líder de la Unión Soviética logró un acuerdo con Kennedy, a cambio que este no atacara Cuba, en lugar de avanzar con la guerra. Nikita Kruschev, líder soviético, envió a Cuba a Anastas Mikoyán, su Ministro de Relaciones Exteriores para explicarle las condiciones, luego que Castro le escribió una carta a Nikita expresando su enfado. A cambio, explica el periodista, llegaron a acuerdos de cooperación donde la Unión Soviética abastecería a Cuba de suministros.

A pesar de todo el historial bélico entre ambos países, ahora nada menos que el Centro Kennedy, invita a oficiales del castrismo a inaugurar eventos de arte, uno de los sectores más silenciados hasta el día de hoy en Cuba.  Como muestra, este mismo mes estuvo escondida la artista Ana Olema para poder entregar una pieza de su obra Expropiada, donde demanda al Estado cubano.

“Como todo lo que tiene que ver con Cuba, es contradictorio y arbitrario”, explica el periodista y también caricaturista conocido como Arístide.

“En verdad, la dictadura siempre ha sido como el camaleón, que cambia de color según el ambiente. Así fue Fidel Castro y enseñó bien a sus seguidores. Lo que es increíble es que mientras ahora mismo en Cuba están negando la entrada a artistas cubanos exiliados y molestando a los que pudieron entrar y a los que aún viven en la isla, los cubanos apadrinados por la dictadura vengan a Estados Unidos, se presenten más de 20 artistas y ya el colmo es que el embajador cubano asista a la inauguración de arte en el centro Kennedy” agrega.

“Algunos pensarán que es bueno, pero no es así, porque en esencia la dictadura no ha cambiado absolutamente nada desde 1959, ya casi con 60 años en el poder. Lo que pasa es que ellos, los Castro, se aprovechan de la democracia y libertades de este país, mientras ellos siguen en su totalitarismo y aplicando el terrorismo de Estado”, concluye.

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