Provida y proaborto: divididos por una valla metálica e ideológica

Bombas molotov, botellazos y fogatas que superaban el vallado fueron la escena final del debate en el Senado argentino, donde tuvieron que evacuar a los provida

1.157
El Senado de Argentina quedó dividido adentro y afuera por dos posturas difíciles de concicilar, proaborto y provida, que requirieron una valla de metal para estar separados. (Twitter)

Pasadas las 2:00 de la madrugada, ardía fuego frente al Congreso argentino. El inminente voto en contra de la ley para que el aborto sea avalado y financiado por el Estado desató la ira de quienes la propulsaban.

Los titulares por la mañana, tras meses de amenazas (sobre todo en redes sociales), anunciaron que en caso de ser negativo el voto, las activistas feministas prenderían fuego al Congreso y a la Catedral de Buenos Aires (también en el interior del país).

Por lo cual, se armó un contingente policial que separó a los manifestantes provida de las agrupaciones feministas —respaldadas por partidos y movimientos socialistas— con un perímetro de vallas metálicas y cuerpos policiales en medio.

Todo sumó a que el festejo fuera breve. Mientras había pirotecnia de un lado, ardían hogueras del otro y poco a poco se vislumbraban objetos quemados siendo arrojados del otro lado, al punto que tuvieron que intervenir bomberos.

Pañuelos verdes NO respetan la vida y ahora no respetan la propiedad privada en Bs As luego de conocer la votación #AbortoNuncaMasSomos : Nadie Menos ??

Posted by Nadie Menos on Wednesday, August 8, 2018

Del lado derecho estaban los provida, caracterizados por el color celeste, representados por la bandera argentina. Del lado izquierda, los proaborto que usualmente se caracterizan por el color verde, pero durante la jornada se vieron representados por las banderas de partidos y movimientos socialistas de color rojo.

A la vista, estaban visibles las pancartas del MST (Movimiento Socialista de los Trabajadores), el Partido Obrero, el Frente de Izquierda, entre otros.

Aunque se presenta el proyecto como una causa de mujeres, las mujeres del otro lado de la plaza sostienen lo contrario. Al igual que las 15 senadoras que votaron en contra (fueron 38, incluyendo 23 varones, en total).

Mujeres, como yo, del lado provida, esquivamos botellazos. Festejamos alrededor de un minuto que el voto  favorecía el reconocimiento del primer derecho, la vida, y que todos los ciudadanos y residentes no tengamos que financiar la muerte de otros, como pretendía la ley. Enseguida fuimos evacuados, dada la violencia ejercida desde el otro lado del vallado.

Así se evitó la anunciada violencia, no porque haya predominado la paz, sino porque fue detenida y la zona evacuada a tiempo.

Pues las calles evidenciaron que el tema debatido estaba más enfocado hacia una causa política, donde el Estado regula desde cuándo tiene valor la vida y, por tanto, es quien provee el servicio de ejecución (ya que ley buscaba que el aborto fuera financiado desde el Estado), que a una cuestión de mujeres -aunque sean tantas las que han sido seducidas por esta idea-, y no de autonomía, de libertad y, por ende, deresponsabilidad sobre sus cuerpos, sino de una dependencia tal que acude al Estado para que intervenga en su cuerpo y autorice cuáles vidas valen y cuáles no.

Una terminó detenida (también siete varones), otra herida, luego que activistas con mochilas cargadas de piedras arremetieron contra policías y bomberos que buscaban sofocar el fuego que causaron los manifestantes con pallets (planchas de madera) que arrojaron encendidas, al igual que botellas e incluso dos bombas molotov.

Esa escena fue visible desde el otro lado del vallado, pues sucedió durante el último discurso antes del voto. Con lo cual, apenas terminó el conteo de votos, se ordenó retirarse del área para evitar enfrentamientos.

Aunque el ánimo general era de tristeza por parte de las activistas feministas, aducir que la violencia fue menor por falta de voluntad, resulta ingenuo por no decir engañoso.

Las calles aledañas quedaron devastadas. Mares de basura, botellas de alcohol vacías y rotas, vandalismo e incluso exposiciones de toallas higiénicas en las paredes quedaron a la vista, sumado a los escombros provocados por la confrontación con la policía que buscaba evitar que decenas de manifestantes crucen el vallado.

Fue la preparación y la precaución lo que logró que no haya habido incidentes mayores, ni choques entre bandos.

Y cómo cada lado dejó los alrededores, habla más de una cuestión estética, es ética. Por un lado, hubo quienes no solo no generaron basura, sino que levantaron lo poco que ensuciaron de manera voluntaria. Mientras que del otro, estaban quienes destrozaron la zona y delegaron la función de limpieza al Estado.

De modo que sirvió como un indicador más de ambos lados sobre lo que promueven y lo que buscan: ser responsables de sus actos, por un lado, y que el Estado se haga cargo, por el otro.

Pero sobre todo resaltó lo que en Argentina se llama «la grieta», que es la división política y ética entre los habitantes que torna irreconciliable.

Hoy se denegó el proyecto de ley, de ahora en más queda la vía para armar más propuestas que provean soluciones para un problema que hoy dejó inconforme a buena parte de la población.

Cuando comenzamos el PanAm Post para tratar de llevar la verdad sobre América Latina al resto del mundo, sabíamos que sería un gran desafío. Pero fuimos recompensados por la increíble cantidad de apoyo y comentarios de los lectores que nos hicieron crecer y mejorar.

¡Forma parte de la misión de difundir la verdad! Ayúdenos a combatir los intentos de silenciar las voces disidentes y contribuye hoy.

Contribuya hoy al PanAm Post con su donación

Suscríbase gratis a nuestro boletín diario
Suscríbase aquí a nuestro boletín diario y nunca se pierda otra noticia
Puede salirse de la lista de suscriptores en cualquier momento