China pone fin a la libertad de prensa en Hong Kong

"Colusión" el nuevo delito en Hong Kong, bajo la ley de seguridad nacional impuesta por el régimen comunista chino

China pone fin a la libertad de prensa en Hong Kong (EFE)

Fue inaugurado un nuevo delito en Hong Kong, bajo la ley de seguridad nacional impuesta por el régimen comunista chino: «colusión», pactar con fuerzas extranjeras. El primer arresto grupal incluyó allanamientos a medios de prensa.

Al menos 200 policías irrumpieron en la sede de la plataforma de noticias Apple Daily, recolectaron 25 cajas de evidencia y anotaron la información personal de los trabajadores.

Siete hombres, entre 39 y 72 años, fueron arrestados según la policía local. Esta detención confirma las sospechas de la población de Hong Kong: el fin de la autonomía de la isla —que lleva meses protestando contra la imposición de esta nueva ley—, sometida bajo la misma rigurosidad del régimen del cual se mantuvo independiente por 200 años.

El allanamiento no cumplió con los procedimientos legales necesarios ni permisos de ningún tipo.

«Este es el fin de la libertad de prensa y el día más oscuro para los periodistas», vaticinó Joshua Wong, ex secretario general de Demosisto, grupo pro democracia desintegrado desde que la China comunista tomó control sobre Hong Kong semanas atrás.

En señal de protesta, los ciudadanos de Hong Kong hicieron fila desde las 2:00 de la mañana del martes 11 de agosto para comprar 500 000 ejemplares del medio allanado, cinco veces más de lo usual.

«Ayer, la gente de Hong Kong estaba muy enojada. Incluso habríamos comprado un periódico Apple Daily en blanco hoy», dijo para The Guardian el ciudadano chino Ping Ng, de 55 años.

«Quiero defender el valor de la libertad de prensa y la libertad de expresión. La decepción, el miedo y el dolor están en mi corazón, pero todos los días me digo que debemos perseverar».

El dueño del medio es Apple Daily, Jimmy Lai, quien se exilió en Hong Kong —es el más destacado entre los detenidos— tras escapar de la pobreza del régimen comunista chino. Tenía apenas 12 años cuando escapó —escondido en un barco—. Era tal su precariedad que trabajó como obrero en una fábrica donde ganaba apenas 8 dólares por mes.

Ahora es uno de los hombres más ricos de Asia, con una fortuna de más de 1,2 mil millones de dólares. Por su rol activo, desde los medios que maneja y en su activismo como individuo, fue privado de libertad por sus constantes enfrentamientos contra el régimen del que había escapado: el Partido Comunista Chino.

«Ser tratados como sospechosos ha hecho que nuestros colegas se sientan humillados y presionados», reclamó Lai.

«La policía de #HongKong prohibió a la mayoría de los reporteros acercarse al edificio de @appledaily_hk, incluida la emisora pública y el departamento de gobierno RTHK. Dijeron que solo están invitados los medios de comunicación locales a gran escala que «no obstruyeron la operación policial antes». #Liberaddeprensa», dijo el reportero francés Sit de RTHK (radio y televisión de Hong Kong).

Cabe destacar que RTHK tuvo un rol crucial al exponer los vínculos entre el régimen comunista chino y la Organización Mundial de la Salud (OMS), luego que este organismo ignoró el éxito que tuvo Taiwán frente a la pandemia del coronavirus.

Con cerca de 24 millones de habitantes, Taiwán tuvo solo 7 muertos, apenas 480 contagiados y ya 443 están recuperados. La isla nación que el régimen comunista chino no reconoce como Estado soberano (y por ende ni la ONU ni su subsidiaria la OMS) le advirtió al organismo internacional sobre el peligro del coronavirus, inclusive meses antes de declararlo pandemia.

La OMS, liderada por el miembro fundador de un partido marxista (Tedros Adhanom), acató lo dicho por el régimen comunista chino y ocultó por semanas el peligro que implicaba la COVID-19 e incluso silenció, mediante la censura y detención, a los médicos de Wuhan que advertían sobre la peligrosidad del brote en sus inicios.

Hong Kong, con más de 7 millones de habitantes y un manejo ejemplar del coronavirus, tampoco es reconocido por la ONU, donde China es uno de los cinco países con poder de veto en el Consejo de Seguridad.

Jeremy Laurence, portavoz de la oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, dijo en una respuesta por correo electrónico a Reuters: «Instamos a las autoridades a revisar estos casos para asegurarse de que las detenciones no vulneren el ejercicio de los derechos protegidos por la el derecho internacional de los derechos humanos y la Ley Básica de Hong Kong».

«Reiteramos nuestros llamamientos a las autoridades para que supervisen y revisen el funcionamiento de la ley de seguridad y la modifiquen si es necesario para garantizar que no haya margen para su uso indebido para restringir los derechos humanos garantizados por el derecho internacional y la Ley Básica de Hong Kong».

Frente al manejo de la pandemia, el presidente Trump acusó a la subsidiaria en salud de la ONU, la OMS, de ser China-céntrica. Ante la situación en Hong Kong, a la ONU le queda mostrar de qué lado está.

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