Diagnóstico sin cura: Macri deja en el aire las reformas que Argentina necesita

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El presidente argentino brindó un discurso donde confirmó las prioridades de los próximos dos años de gobierno. (Twitter)
El presidente argentino brindó un discurso donde confirmó las prioridades de los próximos dos años de gobierno. (Twitter)

Gran expectativa generó el discurso programado de hoy del presidente argentino Mauricio Macri. Luego de una rotunda victoria en las elecciones legislativas en casi todo el país (y derrotando en la provincia de Buenos Aires a Cristina Fernández de Kirchner), el líder de Cambiemos decidió relanzar su Gobierno con un discurso que fue en el camino correcto, pero que no brindó ninguna precisión sobre las reformas concretas.

En su presentación de hoy en el Centro Cultural Néstor Kirchner, el presidente Macri hizo un correcto diagnóstico de la situación que heredó su gestión luego de 12 años de kirchnerismo. Evidentemente, haber esperado hasta la victoria electoral de la semana pasada, indica que hasta el momento, el oficialismo no se sentía con el capital político para un análisis de situación semejante y para esclarecer el rumbo elegido para solucionar los problemas de Argentina.

Con relación a la reforma tributaria, Macri confirmó que el martes el ministro de Hacienda presentará el proyecto del que no adelantó mucho. “Hay que reducir la carga tributaria”, resaltó sin dar mayores precisiones.

A la hora de abordar el tema del déficit fiscal resaltó que el Estado “no puede gastar más de lo que recauda” y convocó a los gobernadores presentes a pensar en “soluciones duraderas” para lograr “equilibro fiscal en todos los niveles de gobierno”.

Macri volvió a insistir también con que hay que terminar con la “industria del juicio laboral” para incentivar la creación de nuevos empleos y llamó al sindicalismo a “sumarse” al cambio que propone con relación a la sustentabilidad del país.

Finalmente llamó a no tenerle miedo a las reformas, que según él no serán para “ajustar” a los que menos tienen y resaltó que las personas de mayores ingresos colaborarán para que el país despegue.

Cabe destacar que, por tratarse de Argentina, tener claro el rumbo no es poco, aunque claro, no es suficiente. Durante los últimos 12 años la dirigencia manifestaba que la salida era el camino del Estado más regulador y la redistribución del ingreso. Hay que reconocer que el kirchnerismo jamás mintió sobre donde quería ir. Su fracaso no es más que la inevitabilidad de la planificación centralizada y el estatismo agobiante, que solo se vio superado en la región por Venezuela.

Resumiendo, lo que quedó hoy en claro es que, al menos, el presidente argentino es consciente de los problemas que tiene el país y hacia donde deberían ir enfocadas las reformas. Lo que no asegura que los instrumentos que finalmente se adopten (y que conoceremos los próximos días) cumplan con el objetivo y lleguen a buen término.

Más allá de que el país haya abandonado las ideas delirantes de Néstor y Cristina Kirchner, la difícil situación que dejaron de herencia sigue vigente. Hasta ahora el macrismo no ha sido capaz de desarticular la compleja situación del déficit y el endeudamiento que siguen creciendo. Veremos si el respaldo electoral hace que el Gobierno, que ya lleva dos años de mandato, decide tener el valor de acompañar las declaraciones con acciones concretas.

Fuente: Infobae, La Nación.

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