Retorno a la realidad: fracasa diálogo entre dictadura y “oposición” venezolana

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El diálogo fracasó, pero constituye un retorno a la realidad: el régimen de Maduro no cederá en una mesa de negociación. (Twitter)

Luego de varias reuniones, ha ocurrido lo inevitable: en República Dominicana no pudo lograrse un acuerdo entre la dictadura de Nicolás Maduro y los representantes de la “oposición oficial”. Fracasó el proceso de diálogo.

“Queremos darle las gracias al Gobierno de la República Dominicana (…) al presidente Danilo Medina, al canciller, y junto con ellos, a quienes nos acompañaron en estas largas reuniones de los últimos días (…) se han dado varias reuniones y no se logrado tener un acuerdo que podamos presentar con todos los aspectos solucionados”, dijo el diputado, jefe del partido Primero Justicia y expresidente del Parlamento, Julio Borges.

“Estas reuniones se manejan con un acuerdo inicial que hicimos, que es importante que todos lo entiendan: no hay acuerdo hasta que todo esté acordado. Y por eso, el día de hoy, no hay ningún acuerdo que podamos mostrar”, continuó el político en sus declaraciones, quien era acompañado por el líder de Un Nuevo Tiempo, Manuel Rosales.

No hay acuerdo, según la “oposición”. Eso dicen ellos, a pesar de que el representante del chavismo, Jorge Rodríguez, dijo: “Hoy la oposición y el Gobierno de Venezuela han firmado un preacuerdo, y cuando el lunes se firme definitivamente este acuerdo, hacemos un llamado a seguirlo”.

Sí se firmó algo, pero no fue un acuerdo definitivo. Por lo tanto, Rodríguez mintió. Según declaraciones del mismo presidente Medina, se firmó fue un “acta de los avances” hasta el momento. Existe una sola copia y está en manos del mandatario. Esa acta no será divulgada hasta “que no esté todo discutido”.

“Pese a las declaraciones de Jorge Rodríguez, sepan ustedes, que no hay preacuerdo, acuerdo, ni avance. No hay fecha aún de elecciones”, escribió en su cuenta de Twitter la periodista Elyangélica González.

A los partidarios del diálogo les preocupa que la mentira del chavista se difunda como verdad. Eso parecería una capitulación por parte de la dirigencia de la “oposición oficial”. Por ello los asesores de la Mesa de la Unidad Democrática insisten en que nada se firmó.

“Las actas recogen lo que se dice y ocurre, no lo que se acuerda. No manipulen más”, dijo Juan Manuel Raffalli, el abogado y profesor que se desempeña como asesor de la “oposición” dialogante.

“Ratifico mi tweet anterior: no hubo acuerdo. Lo de preacuerdo es una farsa para postergar y justificar una fallida negociación hasta ahora”, escribió Jorge Roig Navarro. Y Colette Capriles, la profesora y “filósofo” que también forma parte del grupo de asesores, agregó: “No hay acuerdo entre oposición y Gobierno. Lo fundamental no está acordado. No se ha firmado nada”.

Nuevamente se trata de otro fracaso del diálogo entre la dictadura y los representantes de la MUD. Este último episodio inició a finales de noviembre, después de que el régimen de Maduro cometiese dos fraudes electorales. Por ello la intención de esta etapa de encuentros era lograr que el chavismo cediera y permitiese la convocatoria de elecciones libres en Venezuela. Como se esperaba, esto no se logró.

Sin embargo, esto no quiere decir que no se seguirá insistiendo con esa alternativa inerte. Desde el 2014, la dirigencia de la Mesa de la Unidad Democrática ha mantenido más de cuatro procesos de diálogos con el chavismo y ninguno ha trascendido. Todos, en cambio, han servido para alejar a la sociedad venezolana de alternativas verdaderas, para brindar tiempo al régimen y para que mengüe la presión.

El fracaso del diálogo es el retorno a la realidad

El régimen de Maduro jamás cederá en algún proceso de diálogo si las circunstancias no lo obligan. Mientras estos encuentros sean solo convocatorias de la dictadura y su fracaso no implique un riesgo para el chavismo, jamás trascenderá.

Mientras, solo sirve para lo que se mencionó: brindar tiempo a la dictadura para organizarse, permitir que baje la presión y dilatar ofensivas reales. No obstante, cada vez que alguna etapa de diálogo fracasa, significa, al mismo tiempo, el retorno a la realidad.

Hace más de dos semanas el régimen de Nicolás Maduro asesinó a un grupo de sublevados en lo que se conoció como la masacre de El Junquito. Esa es la realidad. La verdad, palpable, es la represión. También lo es el fraude. Insistir, en cambio, con un proceso de negociación amistoso para lograr conquistas políticas, es necio.

El fracaso es, hasta el momento, la pequeña victoria de la “oposición” en aquella mesa.Triunfo efímero. Presentados como luchadores firmes, que no fueron capaz de doblegarse. Pero la verdad es que insistieron en un proceso que la sociedad rechazó y cuya conclusión era evidente.

Los adversarios del diálogo

“A mí nadie me va a decir que esta reunión con besuqueadera incluida, favorecerá el rescate de la democracia en Venezuela”, escribió en su cuenta de Twitter la periodista Patricio Poleo. Adjunta al tuit está una imagen de Julio Borges abrazando a Delcy Rodríguez, presidente de la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente.

El abogado, catedrático y escritor, Juan Carlos Sosa Azpúrua, ha dejado claro su aversión al proceso de negociación en la isla del caribe. Hoy, cuando no hay duda de que fue un fracaso, escribió:  “República Dominicana es una farsa. Un mundillo donde se reúnen a nada, porque obvio esta mafia de asesinos no pacta algo que no les convenga. Lo más triste es observar los abrazos y sonrisas entre las hienas. Eso no es política. Es un vulgar show, que muestra lo peor de Venezuela”.

La filósofa, profesora universitaria y también autora, Corina Yoris, agregó al debate: “A estas alturas, hay que abandonar ese escenario en República Dominicana. ¡Y no me vengan con, ¿qué propones?! Hay manera de estudiar diferentes posibilidades y para ello hay expertos. El país está destruido, la gente muere de mengua o por la delincuencia. ¿Así o más claro?”.

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