Fuerza Armada Nacional Bolivariana se prepara frente a posible intervención militar en Venezuela

No es verborrea. Se trata de una preocupación genuina. En el alto mando militar hay pánico y por ello se está evaluando qué estrategia implementar para responder a una intervención

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El régimen dictatorial de Nicolás Maduro realmente está preocupado. (Twitter)

Cada vez se habla con más fuerza sobre la posibilidad de una intervención militar en Venezuela con el objetivo de deponer al régimen dictatorial de Nicolás Maduro. En todos los bandos es un tema recurrente. A unos les genera terror. A otros, esperanza.

No obstante, en las últimas horas los acontecimientos parecen acelerarse. En todos los terrenos hay celeridad. Por un lado se anuncia la apertura de un examen preliminar a Maduro en la Corte Penal Internacional.

La comunidad internacional cada vez se pronuncia con mayor contundencia en contra del autoritarismo en Venezuela; y, por último, el mundo castrense se ve inquieto.

Hay preocupación. No es mentira. Sí se está hablando sobre la inminencia de una intervención humanitaria en Venezuela. Y no lo hacen quienes suelen especular y alarmar. Es un debate serio que se produce en donde debe generarse esta discusión.

La controversia inició cuando Donald Trump planteó, el año pasado, la posibilidad de una resolución militar para la crisis de Venezuela. Luego Rex Tillerson, el secretario de Estado de Estados Unidos, hizo lo mismo. Y desde entonces ha habido cierto ajetreo en la región.

Tillerson, por su parte, llevó a cabo una gira por Latinoamérica a principios de febrero 2018 con el fin de discutir la crisis de Venezuela y sus posibles soluciones.

Ya Estados Unidos, naciones de Europa y otros países han impuesto fuertes sanciones a la dictadura de Nicolás Maduro y a sus cabecillas. Hace unos días se esbozó la posibilidad de la imposición de sanciones dirigidas a la industria petrolera de Venezuela. No obstante, en paralelo, sigue fortaleciéndose la suposición de una intervención militar.

En la mañana de este lunes 12 de febrero, la periodista venezolana Sebastiana Barrárez escribió en su cuenta de Twitter: “Activación de la FANB [Fuerza Armada Nacional Bolivariana] en los cuarteles, y no precisamente por las actividades de carnaval. Hay alerta ante una intervención militar”.

Si alguien sabe sobre la fuente militar, es precisamente Barrárez. Es experta en temas de seguridad, periodista de investigación y suele cubrir y manejar información exclusiva sobre la frontera y las Fuerzas Armadas venezolanas. Por ello, PanAm Post la contactó para saber cuál es la percepción que existe dentro del Ejército sobre la discusión de una posible intervención militar en Venezuela.

El pavor por la inminencia de una incursión militar en Venezuela

Sebastiana Barráez lo asegura: el régimen de Nicolás Maduro está inquieto. Los elementos que refuerzan la idea de una injerencia humanitaria en Venezuela, también generan pánico entre el alto mando militar de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y los principales funcionarios de la dictadura de Nicolás Maduro.

“Estoy convencida de que está latente el temor de que se pueda dar una intervención militar en el país. Y me convence mucho más el comportamiento reciente que han tenido las Fuerzas Armadas. Además, el movimiento interno en general solo evidencia que están estudiando cómo reaccionar frente a un escenario así”, dice la periodista.

Hace horas hubo movimiento militar en la frontera del lado de Colombia. Aparentemente el Gobierno colombiano movilizó varios vehículos blindados (se habla de tanques) al sector La Parada, justo después del puente internacional Simón Bolívar, que conecta Colombia con Venezuela.

El reconocido periodista de investigación Casto Ocando confirma esta información; y añade además que también hubo movimiento militar hacia la frontera por el lado de Brasil. Asimismo, publicó la información de que una fragata holandesa se posicionó en el Caribe para imponer una “tenaza” militar a Venezuela.

A estos importantes desplazamientos se le debe sumar que hasta este 10 de febrero el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, el almirante Kurt Tidd, se encontraba en Colombia reunido con el Ejército y el ministro de la Defensa colombiano, Luis Villegas, coordinando esfuerzos a favor de la “paz”.

Tidd duró dos días en el país latinoamericano y en su visita se reunió con Juan Manuel Santos; el vicepresidente, Oscar Naranjo; y con funcionarios de las Fuerzas Militares de Colombia.

En medio de esta coyuntura, ha habido declaraciones bastante notables. Hace cuatro días el diplomático chavista, Roy Chaderton, ventiló, en unas declaraciones al medio estatal VTV, la posibilidad de un enfrentamiento bélico con Colombia.

Aseguró que algunos países de la región están preparándose para “invadir a Venezuela”. Insistió en que el enemigo principal del chavismo es la “oligarquía colombiana”.

“Estamos cercados, aparte de Colombia, que es el enemigo, la oligarquía, hay otros países que están preparados para invadir a Venezuela y esto lo saben bien nuestras Fuerzas Armadas. Al frente tenemos a la OTAN. Holanda, que estuvo envuelto en el bloqueo a Venezuela. Es un país con tradición colonialista (…) es gente que está juntando el imperio [EE. UU.] para un asalto final”, dijo Chaderton.

Pero luego se emitió una declaración decisiva: desde su cuenta de Twitter el presidente de Bolivia, Evo Morales, reaccionó este 11 de febrero a la presencia del almirante Tidd en Colombia.

“Rechazamos la sospechosa presencia del jefe del Comando Sur de EE. UU. en Tumaco-Colombia. Cualquier amenaza militar imperialista contra la paz en la hermana Venezuela y nuestra región, será desbaratada por la dignidad, soberanía y unidad de nuestros pueblos democráticos”, escribió el jefe de Estado.

Por último, este lunes doce de febrero el fiscal ilegítimo de Venezuela, Tarek William Saab, aseguró que desde Colombia se está planificando una “invasión militar” hacia su país.

“[Debemos expulsar a las fuerzas] cuando desde Colombia, y así lo denuncio como presidente del Poder Ciudadano y fiscal general de la República, se está planeando nada más y nada menos que reeditar épocas ya canceladas en la historia de la humanidad, como es el bombardeo militar. Eso no lo vamos a permitir”, dijo el funcionario chavista.”

Son palabras que insinúan bastante. Podría ser pura verborrea. Palabrería. Pero no. Para Sebastiana Barráez, no. Todos, elementos decisivos.

“Las Fuerzas Armadas sí poseen información que alertan sobre una intervención militar”, asegura a PanAm Post la periodista.

Por lo tanto, se trata de una preocupación genuina. Real. Sí están encendidas las alarmas. Hay nerviosismo e intranquilidad. Y por ello este once de febrero el régimen de Nicolás Maduro movilizó a 111 efectivos militares a la frontera con Colombia.

De acuerdo con Sebastiana Barráez, “la Fuerza Armada debió responder a la presencia de tanques de guerras, unidades militares, tropa militar y policial en la frontera por el lado de Colombia y por el lado de Brasil”.

De eso se trata cuando dice que se ha activado la Fuerza Armada Nacional Bolivariana “y no precisamente por las actividades de carnaval”. El régimen de Nicolás Maduro dio luz verde a la denominada Operación Centinela, que no es más que una respuesta escueta a las movilizaciones de tropas en Colombia y Brasil.

“Obviamente el Gobierno [de Maduro] ante eso, la reacción que da es movilizar a un grupo de tropas, los caribes, que son tropas de comando, hacia la frontera de Colombia”, agrega. “Esto significa que la Fuerza Armada, internamente, sí se ha activado”.

Escueta porque es todo lo que el régimen de Nicolás Maduro puede ofrecer hoy. “111 hombres no tienen la fuerza de responder a una hipotética intervención. Lo que hizo fue dar una respuesta, aunque sea leve, a lo que ocurre en la frontera. Pero esta respuesta no cubre las expectativas de lo que realmente se está manejando dentro de las Fuerzas Armadas”, asevera Barráez.

De acuerdo con la experta en temas militares, el régimen de Nicolás Maduro tuvo que ejecutar la floja operación, porque lo contrario, la pasividad, iba a convertirse en una exposición de timidez.

Sin embargo, la dictadura y el alto mando militar, saben que no hay forma de confrontar una intervención, en el caso de que esta se produzca.

“Para nadie es un secreto que nuestras Fuerzas Armadas están sufriendo una crisis interna. Por eso la respuesta que ofrecen es débil y sencilla. No pueden confrontar. Lo que están es evaluando qué estrategia implementar ante un hecho como este”, dice Sebastiana Barráez.

También, la investigadora insiste en que los comandantes de la Fuerza Armada saben bien que cuentan con tropas famélicas, indisciplinadas e inexpertas. Señala, asimismo, que, en el hipotético caso de una incursión militar extranjera en Venezuela, no es muy probable que unas tropas, sabiendo que jamás podrán triunfar, se arriesguen.

“No hay sentimiento de apego a las Fuerzas Armadas, de querer inmolarse por la patria. Ese principio esencial está ausente. Las Fuerzas armadas en este momento atraviesan una situación muy particular. Hay graves problemas internos. Solicitudes de bajas, crece la deserción. A eso le sumas una cantidad de oficiales involucrados en delitos. Toda esa crisis debe reflejarse en los análisis que debe estar haciendo el alto mando militar ante una situación extrema”.

Por último, la periodista Sebastiana Barráez, tomando en cuenta la información que ha surgido en las últimas horas, asegura que no ve probable una intervención militar en Venezuela, al menos en el corto plazo. Es su opinión particular; pero que difiere completamente con lo que se está discutiendo en el alto mando militar venezolano y entre los principales funcionarios de la dictadura.

Barráez ve más probable un escenario de conflicto entre naciones vecinas. Cree que Colombia forzará el agravamiento de las condiciones en la frontera para así presionar al régimen de Maduro. No obstante, la realidad es que la dictadura chavista sí está intranquila debido a las actividades de las últimas horas en la región. Es una preocupación que está ahí, latente.

Y como el régimen, son muchos los que ya hablan de la inminencia de una intervención militar en Venezuela. Aunque todavía parece un escenario lejano, las circunstancias parecen reforzar la idea de que es inaplazable.

Probablemente primero se impongan las sanciones a la industria petrolera. Será un proceso pesado y extenso. No obstante, elementos se empeñan en sugerir que la intervención podría ser la acción final. Operación ineludible.

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