Acusan a juez Bonadio de querer vengarse de Cristina Kirchner

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Claudio Bonadio imputó a Cristina Kirchner, a su exministro de economia, al expresidente del Banco Central y a 12 personas más por la venta de dólar a futuro (El liberal)
Claudio Bonadio imputó a Cristina Kirchner, a su exministro de economía, al expresidente del Banco Central y a 12 personas más por la venta de dólar a futuro (El liberal)

El abogado de Cristina Kirchner, Carlos Beraldi, señaló que los motivos del juez federal Claudio Bonadio para procesar a la expresidenta por la causa de dólar a futuro, son políticos y no judiciales como corresponde.

Baraldi dijo en una entrevista a la radio porteña Vorterix, que el fallo del magistrado Bonadio no tiene un fundamento jurídico penal.

Bonadio decidió el pasado viernes procesar a la exmandataria Cristina Kirchner por la causa de dólar a futuro y le dictó un embargo por AR$ 12 millones (US$ 847.800). También procesó al exministro de Economía y actual diputado nacional, Axel Kiciloff, el expresidente Banco Central de la República Argentina, Alejandro Vanoli, y otros 12 imputados.

El juez señaló que entre los meses de septiembre y noviembre de 2015 se vendieron contratos de dólar futuro por parte del ente emisor a valores inferiores al precio de mercado “con conocimiento e intención, que provocaron cuantiosas pérdidas para el Estado Nacional”. Estas operaciones, sostiene Bonadio, no se hubiesen podido concretar sin la autorización de la expresidenta y su ministro.

“Son opiniones políticas que el juez puede verter en otro ámbito, pero no en su carácter de magistrado. Si la política económica fue buena, mala o regular es un cuestión que todos los argentinos decidimos en las elecciones. No son cuestiones judiciales porque si fuese así, sería el gobierno de los jueces”, señaló al programa Guetap.

El abogado Beraldi cree que a Bonadio lo que realmente lo mueve es la “enemistad” que tiene con la exjefa de Estado.

“El grado de enemistad manifiesta que tiene el juez con Cristina Kirchner es público (…) es una cuestión que todos conocemos, pero hay algo más grave que el juez ha sido imputado por su intervención en esta causa. Eso claramente fulmina cualquier posibilidad de que el juez sea imparcial en el caso”, dijo el defensor de la exmandataria.

Beraldi negó que Cristina Kirchner haya ordenado al expresidente del Banco Central  realizar la operación de venta de dólar a futuro. “No podría haber una indicación en ese sentido porque el BCRA es una institución autónoma y el BCRA lo hizo en el marco de una política que se siguió de mantener el tipo de cambio dentro de una perspectiva que la misma ley de presupuesto definía”, explicó.

Siguiendo la línea de su defendida y la de los otros imputados, el abogado insistió en que si hubo algún delito “se cometió en el momento de la devaluación”, que se aplicó durante la gestión de Mauricio Macri.

Beraldi descartó que la ex presidenta vuelva a Buenos Aires para presentarse en los Tribunales para ser notificada de su nueva situación judicial, según lo dispuso el juez Bonadio.

“Es una decisión totalmente arbitraria. Si hay una notificación que hacerle, se puede materializar a través del juzgado de Río Gallegos, donde vive. Así se lo vamos a hacer saber al juez”, apuntó Beraldi.

“Tenemos que tener jueces independientes, que apliquen la ley, no jueces que se dediquen a realizar actos de venganza”, puntualizó.

Cristina Kirchner fracasó en su intento de apartar al juez Bonadio en la causa de dólar a futuro con una recusación que fue ya rechazada por la justicia argentina.

También le negaron su pedido de ser querellante en la causa en la que fue imputado Bonadio, a raíz de una denuncia hecha por un grupo de diputados del partido kirchnerista Frente para la Victoria (FPV), quienes lo acusaron a él, y al nuevo presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Federico Sturzenegger, de haber sido ellos los culpables del perjuicio al Estado que provocó la venta de dólares a futuro. La exmandataria quería ser querellante para poder acceder al expediente, promover pruebas y apelar decisiones.

Fuente: La Nación.

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