En Argentina empresas achican envases de alimentos para ocultar la inflación

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(El Tribuno)
Las bebidas espumantes que se consumen tradicionalmente en Navidad en Argentina pasaron de 950 cc a 750 cc. (El Tribuno)

Ante la caída del consumo y una inflación que cerrará el año en 40 %, según proyecciones privadas, las empresas en Argentina aplican diversas estrategias para mantenerse a flote.

El sitio de noticias argentino Ámbito Financiero publicó este viernes 15 de diciembre una nota en la que destaca que en su intento por “sobrevivir” las empresas están achicando sus envases, aunque mantienen los precios, y en muchos casos, hasta los aumentan.

Ámbito Financiero detalla que esta práctica comercial se viene evidenciando en el rubro bebidas hace dos años. Tal es el caso de los vinos y aperitivos, que, según el medio argentino, pasaron de envases de 1 litro a 750 cc; algunas marcas conviven con ambas versiones. Los espumantes que se consumen tradicionalmente en Navidad pasaron de 950 cc a 750 cc.

Los tradicionales alfajores y las galletas son otros de los productos que más vieron modificado su envase. El clásico y reconocido alfajor Havanna pasó de 55 gramos a 50 gramos, pero el precio no se redujo, incluso se incrementó.

Las empresas buscan ofrecer productos accesibles y de primera calidad para que el comprador no se vuelque hacia las segundas marcas, señala Ámbito Financiero. Recuerda que esta práctica fue muy común durante la crisis que atravesó Argentina en el 2001.

Con esta modalidad que recibe el nombre de “downsizing” (achicamiento en inglés), los productos pesan menos, traen menos gramos o menos unidades.

“Se trata de publicidad engañosa. Yo lo vengo denunciando hace varios años, pero ahora se ven incrementados los casos”, explicó a Ámbito Financiero Héctor Polino, presidente de Consumidores Libres.

“No se debe comparar precios sino calidad y cantidad del artículo que se está adquiriendo. No hay dudas de que se trata de un aumento encubierto”, agregó Polino.

 

El especialista en consumo explica que los compradores se volcaron hacia los productos de segundas y terceras marcas y esto produjo una fuerte caída en las primeras líneas. “En los últimos meses observamos una disminución de primeras marcas, lo que produjo un aumento de las segundas y hasta terceras marcas”, sostuvo.

Datos recientes de la firma Kantar World Panel publicados por La Nación a finales de noviembre revelaron que ocho de cada diez argentinos restringieron su consumo en 2016.

Según la consultora el 2016 terminará con una caída del consumo en torno de 4 %, la cifra más alta desde 2001, cuando se derrumbó cerca de 11 %.

Fuente: Ámbito Financiero.

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