Álvaro Uribe ha sido víctima de todas las formas de lucha del socialismo

Sus detractores políticos saben que no pueden vencerlo por la vía electoral, así que buscan otras alternativas. EFE/Giorgio Viera/ARCHIVO

Es difícil encontrar en la historia de Colombia un líder como Álvaro Uribe, con un recorrido tan extenso y a la vez con tantos logros.

Para ahondar un poco en su hoja de vida, hay que hacer mención sobre su exitoso paso por la Alcaldía de Medellín, la Gobernación de Antioquia y, por supuesto, la Presidencia de la República.

Recorrer el país junto a Álvaro Uribe es vivir el afecto sincero, la gratitud desde el alma, la emoción de un cálido abrazo y las interminables solicitudes de selfies propias de las estrellas de rock.

Estas expresiones no salieron de la noche a la mañana, son el resultado de toda una vida dedicada a servirle a los demás.

Álvaro Uribe les devolvió la seguridad a los colombianos, permitió que muchos compatriotas pudieran regresar al país, y con su ejemplo y vocación de servicio se ha convertido en la gran barrera que ha impedido que el socialismo del siglo XXI se tome a nuestro país.

Son muchas las justas democráticas en las cuales ha salido victorioso Uribe. Sin lugar a dudas, Petro, Cepeda, Piedad, las FARC y muchos otros, se han resignado a la imposibilidad de vencer a Uribe en una elección, ya que además de las virtudes mencionadas, su coherencia política, su ética, sus resultados y su capacidad de trabajo lo ponen en un nivel distinto, por no decir superior, al de sus contradictores.

Y entonces aparecen otras posibilidades de ‘derrotarlo’. Como, por ejemplo, intentar asesinarlo; desacreditarlo a través de montajes; infiltrarle candidatos en su equipo para que lleguen a los cargos de elección popular; o sacarlo de la arena política por la vía judicial.

¿Cuáles de las anteriores opciones ha tenido que enfrentar Álvaro Uribe? ¡Pues todas! Así de sencillo. Uribe ha sido sujeto pasivo de ‘todas las formas de lucha’.

Con este panorama aparece un nuevo ataque contra Uribe. En esta ocasión resulta involucrado un personaje que está tras las rejas. Un individuo que fue visitado en su sitio de reclusión veintiún veces por Iván Cepeda, un sujeto que se obsesionó con el expresidente.

Ahora bien, ¿debe Álvaro Uribe renunciar a su curul en el Congreso para defenderse? Por supuesto que no. Sería un trofeo inmerecido para sus enemigos políticos que no tienen hígados a la hora de buscar sus objetivos.

Perdería Colombia, perdería el Congreso de la República y, por supuesto, perderíamos todos los que votamos por él esperando que nuestra patria no terminara convertida en una Venezuela y que ese socialismo del siglo XXI no fuera a entrar a nuestro país como ‘Pedro por su casa’ generando miseria y muerte.

¡Adelante Presidente Uribe! Hoy más que nunca lo respaldamos y le pedimos que siga en esta lucha. Los campesinos, las madres cabeza de hogar, los adultos mayores, los niños y jóvenes, los empresarios y trabajadores, y todos los que queremos que Colombia sea un mejor país, que somos la mayoría, estamos con usted, creemos en usted y lo necesitamos en el frente de batalla.

Suscríbase gratis a nuestro boletín diario
Suscríbase aquí a nuestro boletín diario y nunca se pierda otra noticia
Puede salirse de la lista de suscriptores en cualquier momento