Rusia y China, principales aliados de Maduro, enfrentan sus propios problemas

Masivas protestas, explosiones nucleares y guerras comerciales hacen que el dúo "salvador" del régimen venezolano no esté pasando por su mejor momento

2.666
Tanto Rusia como China enfrentan masivas protestas antigubernamentales que complican el panorama político y económico de los principales aliados de Maduro. (Fotomontaje PanAm Post)

Los principales aliados internacionales de Nicolás Maduro, Rusia y China, enfrentan graves problemas internos: masivas protestas, explosiones nucleares y guerras comerciales hacen que el dúo «salvador» del régimen venezolano no esté pasando por su mejor momento.

Por un lado, Vladímir Putin intenta lidiar con las protestas antigubernamentales. Por el otro, el régimen de Xi Jinping tiene entre sus prioridades lograr un mayor control de Hong Kong y resolver las disputas comerciales con Estados Unidos.

Suscríbase gratis a nuestro boletín diario

Protestas en Rusia

Las multitudinarias protestas antigubernamentales que se desarrollan en Rusia se recrudecieron luego de la explosión nuclear en una base marítima de la ciudad de Arcángel, a 1 200 kilómetros al norte de Moscú.

El accidente por pruebas con un nuevo misil de alcance intercontinental habría dejado un saldo de cinco muertos. El Gobierno intentó ocultar parte de la información, señalando que las víctimas fatales habían sido solo dos, pero la compañía responsable debió admitir en un comunicado que las victimas fatales fueron cinco, y que a otras tres las trasladaron a la principal ciudad del país para ser atendidos.

Los niveles de radiactividad habían crecido más de lo normal en Arcángel y sus alrededores, en cuyas farmacias se agotaron las dosis de yodo. Fue lo primero a lo que recurrieron los habitantes temerosos de que los niveles de radiación los afectara.

La Policía rusa detiene a uno de los manifestantes de las protestas antigubernamentales.  EFE/EPA/YURI KOCHETKOV

Además de la fuga de radioactividad, Putin enfrenta protestas en todo el territorio. Ante esto, tal como ocurre en Venezuela, el líder de Rusia optó, ante el descontento creciente contra su gestión, por reprimir las manifestaciones ciudadanas y llevar a cabo decenas de secuestros y arrestos.

Falta esperar qué consecuencias podría enfrentar Rusia al seguir apoyando económica y militarmente al régimen de Maduro; si Estados Unidos le aumenta las sanciones, el Gobierno de Putin deberá encargarse de un nuevo problema. Sin embargo, aún la dictadura en Venezuela ofrece grandes beneficios económicos otorgándole acceso a la minería, gas y petróleo.

Xi Jinping, Hong Kong y la guerra comercial con EEUU

La situación de China, también aliado estratégico de Maduro, es similar. El régimen de Xi Jinping tiene entre sus prioridades resolver los problemas con Hong Kong. Además, su situación económica, enmarcada en sanciones internacionales y disputas comerciales con Estados Unidos, empeora el panorama.

En Hong Kong, cientos de miles de ciudadanos prodemocracia pusieron en jaque a las autoridades del lugar luego de que estas decidieran llevar adelante un acuerdo de extradición con China, cuyas principales víctimas serían los opositores al régimen de Xi Jinping. Para evitar el acuerdo, los manifestantes tomaron las calles, las estaciones del metro y el aeropuerto; eludieron las amenazas y desafiaron a la maquinaria represiva del Partido Comunista, que utiliza a las mafias chinas para reprimir en suelo de hongkonés a las voces opositoras.

Además de esos problemas internos, China debe lidiar con la guerra comercial que mantiene con Estados Unidos; un conflicto iniciado en marzo de 2018 luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la intención de imponer aranceles por 50 000 millones de dólares a los productos chinos. En represalia, el Gobierno asiático impuso aranceles a más de 128 productos estadounidenses, incluyendo en particular la soja, una de las principales exportaciones de Estados Unidos a China.

Rusia y China, los “salvavidas” de Maduro, se alivian con Venezuela

Mientras Rusia y China enfrentan sus problemas internos, también se convierten en los «salvavidas» de Maduro. La dictadura en Venezuela ha recurrido cada vez más a Rusia y a China en busca del dinero y el crédito que necesita para sobrevivir en el poder, ofreciendo a cambio preciados activos estatales.

Rusia sigue respaldando a Maduro no solo para aumentar su presencia en América Latina e incomodar a Estados Unidos, sino también porque Venezuela le ha otorgado millonarias concesiones en materia financiera. A pesar de enfrentar problemas internos, el régimen en Venezuela también le ofrece un alivio.

El régimen chavista le regaló dos yacimientos de gas a Rusia, otorgándole el 100 % del proyecto y todos los derechos del gas explotado. Además, Rosneft, petrolera estatal rusa, ya es socia minoritaria de varios proyectos petroleros en Venezuela.

Durante la última década, Rosneft ha canalizado más de 17 000 millones de dólares en préstamos al régimen chavista, y ha ganado tres millones de toneladas de petróleo en 2017, a raíz de sus operaciones en el país suramericano. En general, Rusia ha invertido en un gran número de industrias venezolanas, desde banca hasta ensamblaje de autobuses.

Al mismo tiempo, entre los países latinoamericanos, Venezuela ha sido uno de los mayores compradores de armas rusas. Moscú, el segundo mayor acreedor de Venezuela después de China, se convirtió en el primer proveedor de armas de Caracas, con contratos desde 2005 por decenas de miles de millones de dólares.

Por su parte, China también continúa con su plan de rescatar a Maduro ante las sanciones internacionales, y se comprometió con el régimen para apuntalar la red de refinación abandonada por el chavismo.

No es la primera vez que China rescata al régimen chavista. En noviembre de 2016 se conoció que Maduro firmó un acuerdo con China para aumentar las exportaciones de crudo. El Gobierno de Venezuela y la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC) acordaron un plan de inversión por 2 200 millones de dólares que supuestamente permitiría elevar la producción petrolera en 277 000 barriles más al día.

Debido al impago de los creditos concedidos al régimen, en varias oportunidades el país asiático ha amenazado con dejar de ayudar a Venezuela ante el incumplimiento de los acuerdos binacionales. De hecho, en mayo de 2018 a Venezuela se le había vencido el período de gracia que China le había otorgado para que pagara la descomunal deuda de más de 20 000 millones de dólares. En esa oportunidad, la potencia asiática dejó claro que no ofrecería ningún alivio a Maduro si no empezaba a pagar lo adeudado.

Sin embargo, en julio de ese mismo año el régimen logró que China le concediera un crédito por 5 000 millones de dólares para destinarlo a «rescatar la producción petrolera en Venezuela». Esto nunca ocurrió. Hasta el momento, se desconoce cuál fue el destino del dinero de 2016 y 2018. Sin embargo, se trató de una especie de “salvavidas” para Maduro, quien bajo su gestión logró reducir la producción y exportación de crudo a mínimos históricos.

China se ha convertido en el principal socio financiero de Venezuela, concediendo préstamos por más de 60 000 millones de dólares en los últimos diez años. Venezuela paga esos créditos con envíos de crudo.

China y Rusia al borde de un bloqueo financiero

El Gobierno de Estados Unidos evalúa sancionar a los principales aliados de Maduro por su constante respaldo a la dictadura chavista. De hecho, la última orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump establece que cualquier empresa que mantenga relaciones comerciales con el régimen será sancionada. Con las nuevas medidas, Estados Unidos busca dar un aviso a Rusia y a China, aliados de Maduro.

En concreto, la orden autoriza al secretario del Tesoro, en consulta con el titular de Exteriores, a «imponer sanciones a aquellas personas que dan apoyo a Nicolás Maduro y a su régimen ilegítimo», detalló en un comunicado la Casa Blanca.

De manera contundente, en la reunión de Lima, John Bolton, consejero de Seguridad Nacional de la administración Trump, le pidió a Pekín y a Moscú retirar su apoyo a Maduro, y les dijo que si lo siguen respaldando es posible que nunca puedan recuperar el dinero que le están prestando, debido a que el Ejecutivo en Venezuela ha visto menguados sustancialmente sus ingresos.

El poder del periodismo. La importancia de la verdad.

¡Su contribución lo hace todo posible!

Cuando comenzamos el PanAm Post para tratar de llevar la verdad sobre América Latina al resto del mundo, sabíamos que sería un gran desafío. Pero fuimos recompensados por la increíble cantidad de apoyo y comentarios de los lectores que nos hicieron crecer y mejorar.

¡Forma parte de la misión de difundir la verdad! Ayúdenos a combatir los intentos de silenciar las voces disidentes y contribuye hoy.

 

Contribuya hoy al PanAm Post con su donación

Suscríbase gratis a nuestro boletín diario
Suscríbase aquí a nuestro boletín diario y nunca se pierda otra noticia
Puede salirse de la lista de suscriptores en cualquier momento