ONU ha quedado marginada en materia de seguridad y derechos humanos: Arria

"Fue un error monumental de la narcotiranía el presentar su candidatura" al Consejo de Derechos Humanos

3.167
«Dirigentes venezolanos deben recuperar la credibilidad para lograr el rescate del país (…) sin una manifestación de resistencia real la comunidad internacional no va a participar de ninguna manera»:  Diego Arria. (Youtube)

«En materia de preservar la paz, la seguridad y los derechos humanos, la ONU [Organización de las Naciones Unidas]  ha quedado marginada», así lo afirmó para PanAm Post Diego Arria, expresidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Arria, que estuvo presente en la sesión del pasado 17 de octubre en la ONU, ha logrado que más de veinticinco mil personas firmen en contra de que Venezuela sea parte del Consejo de Derechos Humanos. Explicó que el propósito no solo es unir a la diáspora venezolana en la lucha contra la tiranía, también es la de lograr la expulsión del régimen del Consejo y que se le retiren las credenciales de dicho organismo.

Pese a que durante años Arria ha recorrido los pasillos de la ONU de manera independiente, impulsando reuniones a favor de la democracia en Venezuela, Juan Guaidó prefirió nombrar a una delegación, en la que no estaba el nombre del exdiplomático, para que representará al presidente (e) en la Asamblea General. Un mes después, el régimen de Maduro logró, con 106 votos, ingresar al Consejo de Derechos Humanos, a pesar de estar siendo investigado por graves violaciones y crímenes de lesa humanidad.

Arria, que fue muy cuidadoso a la hora de criticar la labor diplomática del Gobierno Guaidó, asomó que el mandatario interino habría descuidado a la ONU, y parte de ello habría pasado factura cuando más de un centenar de naciones votaron a favor de Maduro.

Hasta el momento, la Asamblea Nacional de Venezuela, de mayoría opositora, no ha condenado la inclusión del régimen a este consejo, y tampoco se ha sumado a la iniciativa de firmar contra la tiranía.

¿Qué sucedió en la ONU, cuál es su apreciación luego de haber asistido a la sesión donde 193 países votaron por el ingreso de dos países al Consejo de Derechos Humanos?

Fue un error monumental de la narcotiranía el presentar su candidatura, porque de no haberlo hecho no se habría generado la indignación internacional tras esa vergonzosa designación.

Si Venezuela no hubiese participado, el tema de los derechos humanos seguiría igual que siempre, nada especial, pero gracias a ello surgió una campaña mundial de repudio y condena para desalojar a Maduro del Consejo de Derechos Humanos como lo permite el reglamento de la ONU y como en el pasado se hizo con Libia. La organización que lo promovió es la misma United Nations Watch que me honró pidiéndome que presida esa campaña.

Maduro mismo se perjudica al ingresar al Consejo. Son 47 miembros y él no puede cambiar nada ni borrar el prontuario criminal que tiene el propio Consejo, el cual acordó en septiembre crear una Comisión para investigar aún más los crímenes cometidos por el régimen.

Maduro no gana nada, pero la que más pierde es la ONU, porque se evidenció que a 106 países no les importa los derechos humanos y están respaldando a una narcotiranía.

¿Que falló o qué se hizo mal para que aún la ONU no reconozca a Juan Guaidó como presidente (e) de Venezuela y que, además, ignore las violaciones a derechos humanos perpetradas por el régimen?

Desde que entró el Gobierno interino yo comencé a dar declaraciones pidiendo que se atienda y no se descuide a la ONU, pero el Gobierno interino jamás vino a tomar acciones en esta materia y por supuesto las consecuencias se pagan, porque el régimen sí estaba permanentemente accionando adentro de la organización.

Por otra parte, hay una realidad muy evidente, y es que un porcentaje muy importante de los Estados miembros no son ni democráticos ni tienen libertad. No hay mejor reflejo que el hecho de que en el Consejo de Seguridad están nada menos que Rusia y China, que no son precisamente ejemplos de democracia y Libertad.

The Economist dice que por lo menos hay 75 países, de los 193 de la ONU, que son realmente democráticos.

¿Para qué sirve entonces la ONU?, ¿está de adorno, es un organismo netamente político y de relaciones públicas?

La ONU tienen 193 países que forman parte de la organización. De acuerdo con The Economist, solo 75 respetan las libertades y la democracia; esa es la realidad. El Consejo de Seguridad tiene a Rusia y a China que no son adalides de la libertad. El mundo no tiene un buen retrato de lo que significa la ONU en los fines de lo que representan la paz, la libertad, y los derechos humanos.

El resto de la ONU es muy grande que sí se preocupa por los niños y por miles de otras actividades que hace a esta un ente fundamental para la marcha de las sociedades. Preservar la paz, seguridad y preservar los derechos humanos ha quedado muy marginada.

¿Qué queda ahora por hacer?

Bueno, la campaña mundial que presido tiene como propósito generar una especie de tsunami de opinión pública en el mundo sobre la monumental dimensión de la tragedia venezolana con un Gobierno criminal.

Gracias a la decisión de Maduro de haber ingresado en el Consejo, vamos a tener la oportunidad de retomar el tema con mayor fuerza. El tema de la violación a los derechos humanos y el peligro que Venezuela significa para la región.

¿Qué papel debe asumir Guaidó y su equipo a nivel diplomático para revertir la situación, teniendo en cuenta que la ONU no lo reconoce como presidente?

Yo no te voy a comentar qué es lo que deben hacer. Nunca he hablado con ellos en esa materia ni han intentado conversarlo conmigo. Pero a partir de ahora, con esta campaña, la diáspora independiente tendrá un papel fundamental.

Hay movimientos en todo el mundo que vienen luchando en esta materia y lo primero que vamos a hacer es tratar de unificar a la diáspora, porque hasta ahora no ha estado unificada a nivel mundial. En este caso, lo que nos une es el rescate de la libertad y los derechos humanos. Eso es algo con lo que nadie puede estar en desacuerdo.

Esto no tiene nada que ver con partidos y es totalmente inclusivo. Cada uno de los que firme será un líder en la lucha por el rescate del país.

Lo que pretendemos es llegar a obtener los votos para retirarle las credenciales a Venezuela en la ONU. Si tenemos ese apoyo, podremos desconocer las credenciales de la tiranía y pedir que se acredite al Gobierno interino de Venezuela.

¿El primer paso entonces es lograr que la diáspora vote?, ¿cuál sería el procedimiento, cuántas firmas esperan juntar y en cuánto tiempo creen que pueda cumplirse con el objetivo? ¿Cómo se haría efectiva esta expulsión en el Consejo?

Esto nunca se ha intentado con estas dimensiones. Por ejemplo, en el caso de Libia, gracias a la iniciativa tomada por esta misma organización, hubo factores muy importantes, como el ataque de Francia y de Estados Unidos. Eso facilitó la situación. Ahora, en cambio, se está apelando a la fuerza que puede tener la opinión pública mundial para que pueda ejercer presión, no solo sobre la ONU, sino en los países integrantes.

Eso no puede tener plazos, porque la narcotiranía ingresará en enero y estará allí por tres años, pero la meta es a corto plazo, Venezuela no puede seguir esperando meses para la expulsión del régimen.

El propósito no es solamente lograr que lo saquen del Consejo de Derechos Humanos, sino revocar las credenciales de una manera automática, porque si un país está condenado por violación a derechos humanos, no puede seguir siendo miembro, no solo del Consejo sino de la ONU.

El propósito es generar también un renacimiento, una reenergización de los propios venezolanos dentro del territorio nacional y avanzar en los desafíos que Venezuela tiene por adelante.

Unir a la diáspora para el rescate de la libertad es una manera de animar a los venezolanos dentro de nuestro territorio para crear un clima de resistencia real. Porque sin una manifestación de resistencia real la comunidad internacional no va a participar de ninguna manera. Aquí no puede ser que esta sea la que nos venga a rescatar. No. Somos nosotros, aliados con la comunidad internacional, quienes lo vamos a hacer.

Eso requiere un esfuerzo de entusiasmo, energía, participación, como lo tuvimos en el pasado en Venezuela. hay que rescatar eso. Nosotros pensamos que esta campaña mundial de denunciar al régimen va a contribuir a reenergizar a los venezolanos.

Para esto no hay un límite de firmas. Ya llegamos a veinticinco mil en apenas 24 horas, y esto sigue. Todavía no hay suficiente información. Nosotros esperamos conseguir todas las firmas que podamos. Los líderes de esta campaña son todos los que firmen.

¿A quién se le entregarán estas firmas?

Ese procedimiento lo sigue United Nations Watch. Falta por decidir si las vamos a discriminar por países. Esto tiene un par de días de haber comenzado y se activó a las pocas horas.

Hay que ver esto como el vaso medio lleno y no medio vacío. porque se nos abre la oportunidad de retomar el tema de las violaciones a derechos humanos a Venezuela con mayor fuerza.

¿Ha tenido algún tipo de contacto con el presidente Guaidó o con la Asamblea Nacional para unirse a esta campaña y condenar lo sucedido en la ONU?

No he tenido contacto con Guaidó tras haberlo saludado en Cúcuta. No tienen porqué ponerse en contacto conmigo, pero siendo esto una campaña mundial y presidente del país, me preocuparía de alguna manera de expresar mi sumatoria a la campaña. Mi agradecimiento a Costa Rica por haberse postulado para competir contra la dictadura y mi condena a que se haya votado en la ONU a favor del ingreso de la tiranía al Consejo de Derechos Humanos.

Yo creo que nosotros tenemos que agradecer a los países y a las organizaciones que nos han ayudado, como Costa Rica y Human Rigth Watch.

¿Cree factible lograr sacar a los representantes de Maduro del Consejo de Derechos Humanos y de la ONU?

Yo no puedo apostar mi cabeza porque estamos hablando de un tema de altísima complejidad, pero lo que sí te puedo garantizar es que este esfuerzo va minando la imagen de ese régimen, lo cual debe facilitar a su vez la revocación de las credenciales en la ONU.

Creo que los propios dirigentes deben recuperar la confianza y la credibilidad de los venezolanos. Sin eso, se hace más difícil el rescate del país. Y la diáspora venezolana va a jugar un papel muy importante debido a la presión que ejercerá en la opinión pública mundial.

Cuando comenzamos el PanAm Post para tratar de llevar la verdad sobre América Latina al resto del mundo, sabíamos que sería un gran desafío. Pero fuimos recompensados por la increíble cantidad de apoyo y comentarios de los lectores que nos hicieron crecer y mejorar.

¡Forma parte de la misión de difundir la verdad! Ayúdenos a combatir los intentos de silenciar las voces disidentes y contribuye hoy.

Contribuya hoy al PanAm Post con su donación

Suscríbase gratis a nuestro boletín diario
Suscríbase aquí a nuestro boletín diario y nunca se pierda otra noticia
Puede salirse de la lista de suscriptores en cualquier momento