¿Qué hay detrás de la nueva reunión entre Arreaza y los terroristas de Hezbolá?

El Tesoro de Estados Unidos señaló que el encuentro se dio en la embajada de Venezuela en el Líbano, donde Maduro habría recibido el apoyo del grupo terrorista

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Departamento del Tesoro: «el régimen de Maduro cada día se convierte en una peor amenaza para el mundo y la región» (Fotomontaje PanAm Post)

El usurpador canciller del chavismo Jorge Arreaza se reunió con miembros de la organización terrorista Hezbolá en un viaje que el venezolano hizo al Líbano.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, señaló que la reunión se llevó a cabo en la embajada de Venezuela en el Líbano, donde funcionarios de Hezbolá declararon su apoyo al régimen de Nicolás Maduro.

De acuerdo con el Tesoro el encuentro se dio luego de que en enero la organización extremista libanesa emitiera un comunicado para expresar su apoyo al dictador chavista tas la juramentación de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.

“En el 2019, el miembro designado de Hezbolá, y una delegación de funcionarios de Hezbolá, se reunieron con miembros del régimen de Maduro, en la embajada de Venezuela en el Líbano, y hablando en nombre de Nasrallah (Secretario general de Hezbolá), declararon públicamente el apoyo de Hezbolláh al régimen de Maduro, después de eso el ministro de relaciones exteriores, Jorge Arreaza, viajó al Líbano para reunirse con el propio Nasrallah”, dijo el subsecretario adjunto del Departamento de Tesoro de EE. UU, Paul Ahern.

Ahern reiteró que el régimen de Maduro cada día se convierte en una peor amenaza para el mundo y la región: “Creo que es un tema muy importante, porque como dije, a medida que aumenta la presión sobre el régimen de Maduro, cada vez más comienzan a recurrir a actores malignos que creo que representan una amenaza para la seguridad de toda la comunidad internacional”, destacó.

Aunque el comunicado emitido por el Departamento del Tesoro no expresa exactamente la fecha en que Arreaza se habría reunido con miembros del grupo terrorista Hezbolá, la denuncia coincide justamente con un viaje que el canciller chavista realizó en abril con una gira por Medio Oriente.

La información de Estados Unidos coincide además con la publicación del portal de noticias libanés Naharnet, el cual en abril advirtió que Arreaza se reuniría personalmente con Nasrallah, secretario general de Hezbolá.

Hezbolá y Venezuela

Estados Unidos ha emitido decenas de informes en los que advierte que el país suramericano se ha convertido en una amenaza para la seguridad de la región, tras conocerse las alianzas y cooperaciones por parte del Poder Ejecutivo de Venezuela y líderes del grupo terrorista islámico.

Hezbolá, cuya traducción sería “El partido de Dios”, es una organización que nació en el Líbano en 1982 tras la ocupación israelí, que cuenta con un brazo político y otro armado, y funciona con el respaldo de Irán y del Gobierno sirio de Bashar Al Assad, actuales aliados y amigos del régimen chavista-madurista. Hezbolá es considerado como un grupo terrorista por la mayoría de los países occidentales.

En el libro Búmeran Chávez se revela, de acuerdo con testimonio de Rafael Isea, entonces viceministro de Finanzas y presidente del Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes), quien estuvo presente en la reunión que se realizó en Damasco en el año 2007, entre Maduro, para entonces ministro de Relaciones Exteriores, y el jefe de Hezbolá, Hassan Nasrallah, que se habría firmado un pacto que amparaba actividades de narcotráfico, blanqueo de dinero, suministro de armas y entrega de pasaportes, así como el despliegue de células de esa organización radical chiita en Venezuela.

Pero hay más pruebas de que el chavismo ha decidido aliarse con el grupo terrorista. Un reportaje del diario ABC de España reveló, en mayo de este año, que entre 2008 y 2012, aproximadamente 173 individuos provenientes de Siria, Líbano, Jordania, Irak e Irán se registraron como ciudadanos venezolanos para facilitar su participación en el negocio del narcotráfico y ayudar en el transporte de la droga. De hecho, recientemente el Gobierno de Colombia informó que en Venezuela se le están otorgando pasaportes a ciudadanos extranjeros que podrían estar ligados al terrorismo.

En 2015 un funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), identificado como Misael López Soto, quien supuestamente fue consejero de la embajada venezolana en Irak, confesó que fue testigo de que el Gobierno venezolano entregó documentos diplomáticos a terroristas del Medio Oriente.

López explicó en un video que empleados de la embajada venden visas, pasaportes, cédulas de identidad y certificados de nacimiento venezolanos a personas de Siria, Palestina, Irak y Pakistán que pagan entre USD $5 000 y USD $15 000 para obtener los documentos “bajo la mirada complaciente de las autoridades diplomáticas venezolanas”.

Las declaraciones de López Soto coinciden con las capturas de ciudadanos a quienes se les han encontrado pasaportes venezolanos.

En 2003 fue detenido Hasil Mohammed Rahaham-Alan, quien viajaba con un presunto pasaporte venezolano, llegó en un vuelo de British Airways al aeropuerto de Heathrow, que sirve a la ciudad de Londres.

Su vuelo partió de Caracas e hizo escalas en Colombia y Barbados. Con él llevaba una granada en su equipaje, lo que ameritó la evacuación del terminal y el movimiento de militares.

En 2008 el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, emitió un comunicado en el que aseguró que “es extremadamente preocupante ver que el Gobierno de Venezuela emplea y provee refugio a facilitadores y recaudadores de fondos de Hezbolá”.

Esto porque Ghazi Nasr al Din (Cédula de Identidad Nº 18.190.527) sirvió, supuestamente, como encargado de Negocios de la Embajada de Venezuela en Damasco, Siria, y fue nombrado posteriormente Director de Aspectos Políticos de la Embajada de Venezuela en el Líbano. En 2016 aparecía en el Consejo Nacional Electoral como elector desde Damasco en Siria, pero ahora en 2019 aparece como elector en Caracas.

Según la revista brasileña Veja, fuentes declararon en 2015 que Nasr al Din presuntamente mantenía una red de fabricación y distribución de pasaportes venezolanos auténticos que eran proporcionados para ocultar las verdaderas identidades de los terroristas.

El Centro para una Sociedad Libre Segura (SFS, por sus siglas en inglés), con sede en Washington, publicó en 2014 un trabajo titulado: Canadá en guardia: evaluando la amenaza de Irán, Venezuela y Cuba a la seguridad inmigratoria; allí los autores aseguran que Venezuela emitió al menos 173 pasaportes venezolanos a islamistas radicales que buscaban entrar a Norteamérica.

Los autores de este informe, Victoria Henderson, directora general del Instituto de Canadá de Análisis Social y Económico (ISEA); Fernando Menéndez, investigador del SFS y Joseph Humire, director del SFS, vinculan a Tareck El Aissami, quien estuvo al frente del Ministerio de Interior entre 2008 y 2012, y presuntamente habría creado una red de lavado de dinero para encubrir el financiamiento a grupos extremistas del Medio Oriente. Además, aseguran que durante años El Aissami ha estado ingresando terroristas iraníes a Venezuela.

El Aissami y Nasr al Din son piezas clave

Aunque en el país suramericano el grupo terrorista actúa de manera clandestina, existen nombres claves que han impulsado su presencia y operaciones desde el país suramericano; se trata de Tareck El Aissami, Ghazi Nasr al Din (mejor conocido como Ghazi Atef Nassereddine). Mientras que la pieza de Irán es el general Aref Richany Jimenez.

En una entrevista para el PanAm Post, Joseph Humire, experto en seguridad hemisférica y director ejecutivo del Centro para una Sociedad Libre y Segura con base en Washington DC, reveló cómo operan Irán y Hezbolá en América Latina, pero sobre todo en Venezuela. Humire se ha especializado en el conflicto del medio oriente y ha participado como testigo clave en atentados terroristas en el Perú.

«Irán y Hezbolá están en América Latina desde, prácticamente ,el inicio de la revolución iraní, pero en 2005 se juntaron con la alianza bolivariana (ALBA); a medida que creció el ALBA, creció la presencia iraní y de Hezbolá», explicó.

¿Qué busca Hezbolláh en Venezuela?

Humire explicó que cada día Hezbolá incrementa su relación con grupos de crimen trasnacional y terroristas de América Latina para prestarles sus servicios de inteligencia, narcotráfico y lavado de dinero.

«Hezbolá es un grupo terrorista, denominado así por más de cincuenta países en el mundo. Hacen actos de terrorismo en América Latina, los más famosos fueron hace 25 años con la AMIA en Argentina, y uno en Panamá en el 94; pero más allá de simplemente ejecutar atentados, también se involucran con otros grupos terroristas en la región y grupos criminales como las FARC y el ELN», explicó.

Detalló que Hezbolá tiene una enorme red internacional de lavado de dinero y ofrece sus servicios a los carteles de droga.

Las piezas claves que mantienen a Hezbolá en el país

Aunque es imposible contabilizar cuántos miembros iraníes y del grupo terrorista hay en Venezuela, sí ha sido posible identificar al menos a dos piezas claves que fomentan las labores clandestinas. El primero es Ghazi Nasr al Din, quien se encuentra en Venezuela, fue diplomático de Nicolás Maduro, ministro consejero de Venezuela en Siria y además tiene un «clan familiar» con poder económico dentro del país suramericano.

En 2008 Nasr al Din fue sancionado por Estados Unidos por facilitar la conexión del gobierno de Venezuela con Hezbolá y en 2015 fue calificado como una persona de interés del FBI.

«Él llegó a Venezuela en los años 90, ascendió a la Cancillería, fue diplomático y fue enviado a Siria para ser ministro consejero en Siria, estuvo principalmente encargado de la embajada en ese país y antes de la guerra civil en Siria en 2011, él estaba en Damasco conectando las redes subversivas que existen en el país con las redes del mismo tipo de Venezuela y el Líbano», explicó el especialista.

«Él es descendiente libanés y es considerado como el principal nexo de contacto con el gobierno de Venezuela y Hezbolá. Trabajó con Nicolás Maduro cuando fue canciller y también era prácticamente los ojos y oídos de El Aissami en el Medio Oriente durante mucho tiempo», agregó.

«El clan familiar de Nasr al Din es grande. Tiene familiares que se radicaron mayormente en la isla de Margarita, Barquisimeto y la Guajira. En Margarita tienen loterías, centros comerciales y grandes inversiones, por lo tanto ayudaron a Hugo Chávez en su campaña antes de que llegara a ser presidente», explicó.

«Nasr al Din está en Venezuela, pero se mueve mucho, a veces está en Colombia, República Dominicana, en México. Está bajo sanciones de Estados Unidos y está siendo buscado por el FBI, pero no está solicitado por la Interpol. Tiene tanto poder que fue una de las principales personas encargadas de diseñar el sistema migratorio que Venezuela utilizó para aportar pasaportes a Hezbolá», agregó Humire.

Nasr al Din ha sido entrevistado en reiteradas ocasiones por medios afines al chavismo como Telesur y RT, lo califican como «internacionalista».

Las gestiones de Hezbolá en Venezuela

Humire explicó a PanAm Post que Hezbolá realiza labores de inteligencia en Venezuela de manera clandestina y que la mayor parte del personal es de «muy alto nivel con mucha capacidad».

«Hezbolá es clandestino, y en Venezuela parte del problema es que como tiene un sistema migratorio completamente oscuro, yo no descarto que sea posible que miembros del gobierno venezolano, particularmente dentro de las fuerzas policiales o militares, sean también miembros de Hezbolá con una identidad completamente falsa», especuló el especialista

«Hay que recordar que cuando Tareck El Aissami estaba en el cargo de ministro de Interior con una misión bolivariana que se llamó Misión Identidad, al mismo tiempo era el encargado de la misión Seguridad con el que transformó el sistema de investigaciones criminales, y por lo tanto, tendría lógica que haya podido usar esas dos misiones para combinar una plataforma para que Hezbolá entre al país y pase desapercibido», agregó.

Según Foreignpolicy, la Isla de Margarita, ubicada frente a la costa de Venezuela, es un conocido centro criminal donde los miembros de Hezbolá han establecido un refugio seguro.

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