El Salvador: exministra de salud confirma sobresueldos en gestión de Mauricio Funes

2
La exministra de salud, sin darse cuenta, denunció un secreto a voces. (EDH)
La exministra de salud, sin darse cuenta, denunció un secreto a voces. (EDH)

El expresidente de El Salvador, Mauricio Funes, en repetidas ocasiones ha asegurado que nunca entregó sobresueldos durante su gestión. Sin embargo, la exministra de salud, María Isabel Rodríguez, confirmó lo contrario esta semana, al afirmar que dicha práctica sí se llevó a cabo por el ejecutivo, cuando ella era ministra en la administración de Funes.

La funcionaria realizó las declaraciones por error durante una entrevista radial matutina en El Salvador, cuando no se percató que estaban transmitiendo en vivo: “Me gustaría que eso no lo pusieran en la entrevista”, pidió la exministra de salud a sus anfitriones.

Lo que había dicho en los segundos previos la había convertido en la primera persona que formara parte de algún Consejo de Ministros en admitir abiertamente en un medio de comunicación que mientras estuvo en el cargo recibió honorarios ocultos. Montos que no estaban aprobados en el presupuesto del Estado.

Rodríguez no solo confirmó que ella recibía ese pago complementario, sino que quienes tenían ese beneficio firmaban un recibo cada vez que era entregado el dinero. Luego dijo no recordar si tributaba impuesto de renta por ese ingreso adicional. También afirmó que no recordaba cómo se llamaba a esos honorarios adicionales, pero que no se les denominaba “sobresueldo”.

Una persona que tramitaba estos pagos durante la administración Funes en la presidencia de la república dijo a El Faro que en la jerga de los ministerios o de las personas beneficiadas se le llamaba “complemento”.

 

Historia de sobresueldos en El Salvador

“Mi secretaria me avisaba. Ella recibía una llamada de otra secretaria que le decía cuándo se podía pasar por el sobre. Por lo general era en los últimos días de cada mes. Era algo muy natural. Mi secretaria me decía: ʻya puede ir a Casa Presidencialʼ, y uno entendía qué significaba. Una vez en Casa Presidencial recuerdo que caminaba por un pasillo que llevaba a una pequeña sala de espera, donde un militar me atendía muy educadamente. Ahí esperaba sentado. A los minutos, aparecía un hombre de saco y corbata que me entregaba un sobre manila en el que estaban los billetes de 100 dólares”.

Según una investigación del medio digital El Faro, esta practica está vigente desde la administración de Armando Calderón Sol, presidente de El Salvador de 1994 a 1999.

Durante esa época el sobresueldo solo se entregaba a los ministros más cercanos del presidente, que antes habían trabajado en el sector privado y a quienes era difícil convencer de que trabajaran en el Estado con sueldos muy inferiores a los que podían percibir en la empresa privada.

Los funcionarios del Gobierno de Funes que admiten haberlo recibido sobresueldo coinciden en otro detalle con los que lo recibieron durante las administraciones de La Alianza Republicana Nacionalista: no pagan impuestos sobre ese ingreso y, de hecho, reciben la advertencia de la administración de que no pueden incluirlo en su declaración de renta.

Las cifras recibidas dependían del rango dentro del Gobierno; unos reciben USD $3.000, otros USD $5.000, otros USD $1.000. También hay quienes han llegado a recibir más de USD 10.000 mensuales en billetes de USD $100. Esta última cifra casi equivale a tres veces el sueldo oficial de un ministro, que, según la Ley de Salarios, es cercano a los USD $3.500.

“Entiendo el sentido lógico de los sobresueldos. Por un tema de mantener ante la opinión pública la imagen de que se paga poco a los funcionarios, tienes un sistema que no te puede pagar salarios suficientes”, afirma un exsecretario de la Presidencia de la República durante la administración de Francisco Flores (1999-2004).

Los funcionarios que defienden la necesidad de que haya sobresueldos argumentan que el mecanismo permite la contratación para cargos públicos de profesionales calificados que, de otra forma, no aceptarían trabajar en el gobierno.

Fuentes: EL Faro, El Diario de Hoy, EF.

Comentarios