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Chigüire Bipolar: El medio digital que denuncia con sátira lo que el periodismo serio no puede

Por: Adriana Peralta - @AdriPeraltaM - May 31, 2017, 8:58 am
El Chiguire Bipolar se hizo famoso en toda América Latina con su proyecto la Isla Presidencial. (Chiguire Bipolar)
El Chiguire Bipolar se hizo famoso en toda América Latina con su proyecto la Isla Presidencial (Facebook)

El Chigüire Bipolar es una sátira política creada por los venezolanos Elio Casale, Oswaldo Graziani, y Juan Andrés Ravell. En su página ellos hacen humor del régimen autoritario de Hugo Chávez y su sucesor Nicolás Maduro. Es una mezcla entre el diario satírico estadounidense The Onion y el show de televisión semanal de John Oliver.

La semana pasada durante el Oslo Freedom Forum los tres artistas venezolanos fueron galardonados con el Premio Internacional Václav Havel a la Disidencia Creativa. “El Chigüire Bipolar está jugando un rol cada vez más importante en la resistencia contra la campaña implementada por Maduro para suprimir la libertad de expresión. Su humor crudo y análisis riguroso demuestran el gran poder que tiene la sátira al momento de criticar a los regímenes autoritarios”, dijo el secretario general de HRF y miembro del comité del premio Havel, Garry Kasparov.

Pan Am Post tuvo la oportunidad de conversar con los venezolanos durante el evento.

¿Cómo nació la idea del Chiguire Bipolar?

La ideal del Chiguire Bipolar nación en el 2008. Nosotros tenemos una productora televisiva desde el 2005 llamada Plop, en el 2008 teníamos un proyecto para televisión por cable en América Latina, termina y digamos que por ello teníamos más tiempo entre las manos.

Durante ese proyecto (que era para toda América Latina) hicimos humor político, que tuvo buena aceptación y una pequeña dosis de polémica. Después de ello sentimos la necesidad de hacer un poco de humor, pero enfocado en Venezuela.

Entonces así nace la idea de generar este blog, en principio sin ningún tipo de objetivo ni misión, ni planificación, algo para nuestros amigos y nuestras familias. Intercambiamos correos electrónicos para decidir el nombre, se nos ocurrió el Chiguire Bipolar y lanzamos el primer post, compartiéndolo por correo electrónico con nuestros allegados.

Notamos que la página tenía mucho tráfico y en cuestión de semanas se convirtió en algo que sentíamos que la gente estaba disfrutando y compartiendo. En ese tiempo no existía Twitter, Facebook estaba muy pequeño, todo era a base de blogs.

Nosotros decimos que venimos de una tradición humorística; en Venezuela es extensa la sátira política, tanto en periódicos que han existido como comediantes en televisión, periodistas etc. A nosotros nos gusta esa tradición y decidimos usar el Internet para hacerlo ya que era la herramienta que teníamos a nuestra disposición.

Cuando nació Twitter y se empezó a popularizar en Venezuela se convirtió en nuestro principal medio de distribución. Nosotros decimos que si los periódicos tienen quioscos de venta, nosotros tenemos Twitter para dar a conocer nuestros titulares, pero si lo quieres comprar y llevártelo a casa, hazle click en nuestro Twitter.

En ese momento para nosotros no fue un tema de visión, sino con qué recursos cuentas en el momento para tratar de llegarle a la gente. Ya que teníamos poca experiencia y casi ningún tipo de reputación, optamos por un blog.

 

Pero un poco de antecedentes, ¿cómo se conocieron?

En ese momento todos trabajábamos en Sony Enterteiment Television, en el departamento o creativo, éramos productores.

¿Han tenido problemas de censura?

No hemos sufrido una censura directa a nuestro medio, pero sí hemos notado un tipo de autocensura en Venezuela, además de otros problemas, en nuestro caso un ahogamiento económico.

Nos es sumamente difícil conseguir clientes que patrocinen la página, o que hagan simplemente publicidad, porque solo con aparecer allí tienen el riesgo de ser perseguidos.

La dictadura en Venezuela ha perfeccionado maneras de represión no violenta de manera indirecta, esa manera que nadie quiere asociarse a lo que estamos haciendo, por temor que el Gobierno los multe

¿Qué harían si les aumentan la censura?

Buscaríamos la manera de continuar, desde el principio hemos buscado las herramientas gratis que tiene internet; si se nos complicase más buscaríamos herramientas alternas. Para nosotros siempre ha sido importante que el mensaje llegue, no importa el medio, y no es una eventualidad que hemos pensando, pero si llegase buscaremos la manera

¿Cuántas personas producen El Chiguire?

Somos un equipo grande, una de las cosas más interesantes y atractivas del Chiguire es que es el resultado de un trabajo colectivo, no es una sola persona ni solo nosotros tres. Es un grupo de comediantes, creativos, gente interesada en la política. Somos unas diez personas que ni siquiera vivimos en el mismo país. Todo se maneja a través de correo electrónicos, WhatsApp.

Para crear nuestro contenido generamos conversaciones, que a veces arrancan de forma seria, arranca con alguna noticia, y con links que reseñan la noticia, los léanlos y a decidir qué hacer.

La conversación empieza con buscarle el ángulo a la noticia, qué es lo que queremos decir con esto que está pasando. Cuando ya tenemos más o menos eso claro, empieza todo el mundo a aportar ideas. Usualmente las ideas se resumen en titulares, tipo periodísticos. Con los años hemos perfeccionando cómo reconocer la mejor idea que salga del equipo. El aporte es bastante mezclado. Cuando elegimos la idea, tenemos un equipo de redactores y editores que se encargan de pulirla, hasta que la nota llega a la web y a las redes sociales.

Esa es la mecánica, pero al final lo que decimos es una opinión consensuada sobre un tema en específico, como lo presentamos es con humor y usando el formato de los periódicos.

Aunque tenemos el cuidado de que cuando publicamos una noticia, ponemos un hipervínculo a la noticia real de la cual está basada, en caso alguien lea la noticia que nosotros publicamos, le hace click a ese hipervínculo y sabe de qué estamos hablando. No solo le permite darle referencia al chiste, sino que también la gente se acerca más a la información, se rompe el cerco que hay en Venezuela ahorita.

¿Y quién era el fanático de Lost que creó Isla Presidencial?

No éramos fanáticos de Lost en sí, sí somos fanáticos de la televisión. Trabajamos en televisión, nos conocimos haciendo televisión. El grupo de los canales en los que trabajábamos transmitía Lost. Lo que nosotros hacíamos en el primer proyecto que nosotros hicimos en Sony eran parodias en formato de televisión, talk shows, noticieros etc.

Entonces nos quedó esa manera de hacer comedia buscando este formato de televisión con estos elementos, y se nos ocurrió agarrar presidentes y colocarlos en una situación tipo Lost.

No era fanatismo de Lost, sino al tema político, tratar de poner a unas personas que están acostumbradas a tener todo el poder del mundo en un sitio donde el poder no les sirviera de nada. La pregunta era, cómo reaccionarían ellos que hacen lo que les da la gana, en un sitio que se tienen que valer por ellos mismos, donde no tienen ningún poder y una isla es como la imagen perfecta. El naufrago, el que se vale de si mismo para todo.

Entonces, si no entiendo mal, ¿Isla Presidencial hizo que el Chiguire explotara en América Latina, pero en Venezuela no tanto?

No, también funcionó muy bien en Venezuela, lo que pasó es que los medios de comunicación masivos tradicionales, no hicieron ningún tipo de reseña de Isla Presidencial por temor a represalias del Gobierno, pero en otros lados, Isla Presidencial tuvo muchísima cobertura. Salimos en New York Times, en todos los periódicos importantes de América Latina, Brasil, España, y en Venezuela nada. En prensa salieron pocas notas, pero en televisión no existió cobertura.

Nuestra audiencia es digital y por allí llegamos, pero era una paradoja que en países como Colombia y España nos hicieran tanta cobertura, pero en Venezuela, donde los creadores son Venezolanos, donde un comediante venezolano famoso (Emilio Lovera) que hizo las voces de los personajes de la serie, ningún canal se atrevió a sacarlo.

Fue un dato interesante sobre la autocensura. Ni siquiera fue el Gobierno llamando a decirles que no hablaran, fueron ellos temiendo que los llamaran y decidieron no hablar de la serie.

En otro punto, digamos que cae Maduro y en un par de años hay democracia, ¿siguieran haciendo el Chiguire?

¡CLARO! Una de las cosas que siempre hacemos y que mucha gente nos ha felicitado por eso es que el Chiguire no solo se mete con el Gobierno, también lo hacemos con la oposición; creemos que el humor funciona mejor cuando no tiene ninguna tendencia política, sino el objetivo es señalar lo absurdo. Lo absurdo también puede venir del lado de los que están tratando de luchar por la democracia, y es bueno realzarlo y ya lo hemos hecho.

Obviamente será un reto, hacer el Chiguire en una nueva democracia en Venezuela, pero nos encanta ese reto y ojalá ese fuera el problema algún día. Ojala lleguemos a tener ese problema.

No solo nos metemos con el Gobierno, también con la oposición y reflexionamos mucho cómo se comporta el venezolano y cómo es la idiosincrasia de las cosas cotidianas que nos pasan, eso no morirá jamás.

Porque nuestros políticos y nuestra democracia es bastante absurda y para entender cómo llegamos a eso, tenemos que entender cómo somos como venezolanos, como pueblo, como es el venezolano como sociedad. Mientras hacemos chistes que en apariencia pueden ser sobre algo no político pero es una manera de entender cómo somos como sociedad y cómo llegamos a tener presidentes como los que tenemos.

Para ustedes, ¿cuál es el papel de la sátira en una libertad de expresión?

Es un ejercicio perfecto de de libertad de expresión, poder decir lo que queremos decir lo que queremos sin ningún tipo de presión de ningún lado. Hemos hecho artículos que tocan sensibilidades, pero de eso se trata la libertad de expresión.

Las ventajas de la sátira es que, y el comentario no quiere desprestigiar el periodismo serio, es que se pueden denunciar cosas de manera que el periodismo serio no puede; se van a decir verdades duras con el velo del humor se pasan verdades incluso de manera más potente que con el periodismo tradicional. Creo que el periodismo serio lo ha tenido más duro que nosotros porque hay presos y perseguidos.

Hay otro tema que creo que es más interesante es que el humor llegar a lugares donde el periodismo no llega. Y que es sobretodo a la gente joven. Es natural que la gente joven no vea tantas noticias, el humor rompe esa barrera y es una forma en que se involucra a la gente joven en la conversación. En un país como Venezuela, bueno, cualquiera de América Latina, donde la mayoría de gente es joven, pareciera que matemáticamente tiene sentido tener este tipo de iniciativa.

Vemos gente joven involucrados en temas de política de alguna manera que nosotros le estamos diciendo cosas, hay un caso que es triste, un proyecto que no es el Chiguire, pero es nuestro y que es El Reporte Semanal, es un show de TV y transmitido en un canal privado de internet que le va muy bien, le va muy bien. Al inicio de las protestas mataron a un niño de 18 años; el mejor amigo de ese niño recién fallecido le escribió al host del show diciéndole que él era fan del show y que era la forma que él se había inspirado a salir a la calle, por las cosas que él había visto en el show. Es una forma de entender la importancia de las cosas que hacemos, al llegarle a los jóvenes con un mensaje político.

Además la sátira es como vivir la fábula del niño que anuncia el emperador estaba desnudo, ese es el papel de la sátira. El periodismo serio es súper respetable y todo merece el respeto sobre todo cuando trabaja en sociedades restringidas como la nuestra, pero la sátira tiene la licencia y llega un poquito más allá que el humor, porque se hace con herramientas más flexibles que las que tienen el periodismo serio. Es un vehículo poderoso para hacer llegar denuncias, para obligar al lector o al receptor del mensaje a pensar un poco, te ríes, pero te deja pensando que el emperador está desnudo.

Hay una frase de Aquiles Nazaoa [comediante venezolano] que dice que “el humor es una manera de pensar sin que te des cuenta que estas pensando”. Entonces a veces resume un poco lo que hacemos y nació sin saberlo y poco a poco con el proceso, no fue un plan, hicimos lo que nos gustaba y luego nos dimos cuenta del poder que tenía. Fue una bola de nieve

Y bueno, aquí estamos viviendo la buena estrella, si bien nunca fue planificado, se le ha puesto mucho esfuerzo

Adriana Peralta Adriana Peralta

Adriana Peralta es amante, promotora y defensora de la libertad. Ha sido pasante en el Cato Institute y Atlas Network en Washington D.C. y miembro de la junta directiva de @CREO_org en El Salvador. Actualmente trabaja en el departamento de desarrollo de la Universidad Francisco Marroquín. Síguela en Twitter: @AdriPeraltaM.