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Evo Morales tilda a Almagro de “amenaza a la paz” y profetiza que OEA se extinguirá

By: Karina Martín - Abr 6, 2017, 11:28 am
(Twitter)
“Como organismo parido por EE. UU. sigue metodología del país más golpista del continente”(Twitter)

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El presidente de Bolivia, Evo Morales, tildó al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, como una “amenaza a la paz”.

El mandatario boliviano escribió a través de su cuenta oficial de Twitter:

Asimismo, Morales indicó que América Latina no necesita un organismo que fomente el odio y la división de los países.

La OEA “debería ser modelo en respetar institucionalidad. Como organismo parido por EE. UU. sigue metodología del país más golpista del continente”, continuó.

 

Las declaraciones del jefe de Estado se dan en el marco de la convocatoria de un grupo de países a una sesión para tratar la crisis en Venezuela, tras el golpe de Estado ejecutado por el régimen de ese país.

Anteriormente, el presidente Morales, denunció un “golpe institucional” en la OEA por “impedir el ejercicio de la presidencia de Bolivia“, funciones que asumió el pasado lunes 3 de abril.

Bolivia, había tratado de impedir que se realizara la sesión extraordinaria que tenía planificada la OEA para discutir “los recientes eventos” ocurridos en Venezuela; sin embargo, la reunión se llevó a cabo, y fue el embajador de Honduras, Leónidas Rosa Bautista, quien abrió oficialmente la reunión con la presencia de 20 países en la sala.

En dicha sesión, se aprobó “por mayoría” una declaración que afirma que en Venezuela hay una “grave alteración inconstitucional del orden democrático”, y exige al Gobierno de Nicolás Maduro que restaure “la plena autoridad” de la Asamblea Nacional, en poder de la oposición.

El texto fue aprobado “por mayoría” (17) de los 21 Estados presentes en la sala, ya que solo se abstuvieron cuatro de ellos: República Dominicana, Bahamas, Belice y El Salvador.

Fuentes: La Prensa; La Razón; Sputnik.

Karina Martín Karina Martín

Karina Martín es reportera para el PanAm Post desde Valencia, Venezuela. Posee una licenciatura en Idiomas Modernos por la Universidad Arturo Michelena.

Uruguay cambia su discurso sobre Venezuela: muy poco y demasiado tarde

By: Priscila Guinovart - @PrisUY - Abr 6, 2017, 11:20 am
(Youtube)

La reciente «ola» de condenas por parte de determinados miembros del gobierno uruguayo (siendo la más notoria aquella del ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori) a las brutales represiones de la dictadura chavista que pretende aplastar toda esperanza de democracia y estado de derecho en Venezuela es, si se quiere, un avance, un paso mínimo, pero de relevancia extrema hacia lo que debería ser un enérgico rechazo por parte del gobierno uruguayo en su totalidad. Lea más: "Profundamente autoritario": así calificó un ministro de Uruguay al régimen venezolano Lea más: Maduro pide explicaciones a Uruguay tras cambio de postura y "agresión" contra Venezuela Sin embargo, afirmar que Vázquez y sus ministros tuvieron de repente una especie de revelación moral sería un abuso de optimismo. Hay que ser claros: las palabras de Astori y las del propio presidente Vázquez no son producto de una epifanía republicana o de una sorpresiva (y bienvenida) omisión de simpatías ideológicas; son más bien el resultado del peso de lo obvio, de lo insostenible. El Frente Amplio (y toda su cúpula) es más que consciente de que el uruguayo promedio repudia la represión hacia el pueblo venezolano. Sabe también que la baja popularidad de Vázquez no le permite darse ciertos lujos, no a este nivel. El Frente Amplio sabe, en otras palabras, que de no condenar el insano proceder de Nicolás Maduro, se entierra políticamente. googletag.cmd.push(function() { googletag.display('div-gpt-ad-1459522593195-0'); });   De ahí nacen las recientes críticas al dictador y a sus autoritarios modos, no del sentido común ni de la solidaridad. Si, por otro lado, somos selectivos y exquisitos con el lenguaje (tal y como debemos serlo) el oficialismo uruguayo no ha, de ningún modo, condenado los abusos cometidos por Maduro. Tanto Vázquez como Astori reaccionaron ante una acusación de bolsillo (de esas que el chavismo tiene siempre a mano) que escupió el dictador sobre el canciller Nin Novoa, que a estas alturas debe sentirse como la linda del baile. En total claridad, el gobierno frenteamplista no movió un dedo por el hambre de los venezolanos ni por sus presos políticos. El gobierno frenteamplista no se indignó ante la violencia que numerosos manifestantes pacíficos sufrieron en reiteradas ocasiones. El gobierno frenteamplista se enojó porque un dictador totalmente desquiciado dijo que la Cancillería uruguaya complota con el imperio para desestabilizar a Venezuela. A no equivocarse. Es altamente probable que Vázquez siga pensando que en Venezuela hay democracia y demás disparatas. Para prueba, está la mismísima carta con la que el primer mandatario uruguayo exhorta a su par venezolano a retractarse sobre sus dichos sobre Nin Novoa y en la que «solicita al Sr. presidente Nicolás Maduro que proporcione las pruebas de la infundada denuncia; en caso contrario, se retracte públicamente en virtud de que expresiones como las manejadas, afectan gravemente el relacionamiento tradicional amistoso ente los dos países». La violencia jamás fue condenada por el presidente. Las declaraciones del ministro Danilo Astori son quizás la más interesantes, no por su aparente fuerza, sino por cuán engañosas, y simultáneamente elocuentes, resultaron ser. Lo que parecería ser una crítica a un gobierno «profundamente autoritario» es una confesión de parte pública y oficial en boca de una autoridad uruguaya sobre una connivencia desvergonzada, un encubrimiento de dimensiones mayúsculas. Afirma Astori, por ejemplo, que las expresiones de Maduro «además de ser un insulto es una injusticia, porque Uruguay ha actuado con mucha tolerancia con Venezuela». El ministro sale a hacerse el rebelde sin causa ante la prensa y termina admitiendo la excesiva «tolerancia» (léase complicidad) que Uruguay ha tenido con la barbarie chavista. Agrega además que Maduro es un malagradecido porque «si Venezuela aún está en el Mercosur es por Uruguay» como si tal cruzada fuese motivo de orgullo oriental. La violencia jamás fue condenada por el ministro Astori tampoco. Reitero que se trata sin dudas de un paso importante. El gobierno uruguayo iba de defender a Maduro, tal como lo hizo Vázquez en Alemania a principios de este año, a no decir absolutamente nada.  Estas palabras son algo y como «algo» son bienvenidas. Pero no son, bajo ningún concepto, una condena a la violencia, un rechazo a la represión. Creerlo, es caer en una ingenuidad infinita que el uruguayo ya no se puede permitir.

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