Correístas destituyen al presidente de Ecuador de dirigencia del partido oficialista

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AP decidió posicionar al exministro de Exteriores Ricardo Patiño como presidente del Movimiento. (Twitter)

La división del partido oficialista ecuatoriano, Alianza País (AP), alcanzó un punto crítico luego de que la cúpula afín al expresidente Rafael Correa destituyera al mandatario Lenín Moreno como líder de la formación.

El anunció de esta decisión lo realizó la dirección nacional de AP mediante un comunicado en el que también se anunció que el nuevo líder será el exministro de Exteriores Ricardo Patiño, una figura clave de la anterior administración.

De acuerdo con el comunicado, Moreno no ha mantenido la coherencia política al gobernar con el programa de la oposición, atentando así contra “la unidad orgánica” del movimiento. “La normativa interna considera como falta grave, entre otras, las acciones políticas que beneficien objetivamente a personas o grupos opositores a la política de la Revolución Ciudadana“, explica el comunicado.

“Hoy hemos adoptado una decisión valiente (…) El presidente de la república llegó a la presidencia de la república con el voto de más del 50 % de los ecuatorianos, no llegó con el plan de gobierno de la oposición, pero está aplicando el plan de gobierno de la oposición”, dijo Patiño durante una rueda de prensa en la sede central del movimiento.

Asimismo, la agrupación afirmó que la decisión se tomó de manera unánime. “La Dirección Nacional del Movimiento Alianza País (AP) resuelve por unanimidad: la pérdida inmediata de su dignidad como presidente del Movimiento Alianza País del señor Lenín Moreno”, indicó el movimiento.

Sin embargo, tras la declaración del movimiento, varios ministros y altos funcionarios, militantes del gubernamental movimiento desconocieron el cese de Moreno y calificaron la decisión de AP como una “tamaña arbitrariedad”.

Rechazo a la decisión de AP

“Ellos saben muy bien que el presidente de Alianza País, como todos sus dirigentes nacionales, son electos en una convención nacional (…) Lamentamos esta decisión. Nosotros seguiremos trabajando como militantes de nuestra organización”, manifestó el ministro de Gestión Política, Miguel Carvajal.

“Hemos dicho siempre que esperamos que las diferencias sean tratadas con alto espíritu democrático y con madurez”, añadió Carvajal denunciando que la acción política como uno más de los “virulentos” ataques políticos que ha recibido el presidente durante los últimos meses.

La vicepresidenta de Ecuador, María Alenadra Vicuña, también fue una de las que rechazó “la decisión espuria de una parte de la directiva del Alianza PAIS”, y recordó que el mandatario es líder del partido por elección de las bases y, de Ecuador, por elección del pueblo.

“No puede ser posible que a muchos de los compañeros que estamos aquí nos hayan bloqueado incluso las cuentas oficiales de nuestra organización política”, denunció.

“Es no sólo un despropósito, sino que demuestra con claridad que son acciones equivocadas, que no responden al sentir democrático de las bases”, añadió Vicuña.

Para la vicepresidenta, “en algún momento, ciertos compañeros perdieron la brújula”, y explicó que la decisión tomada solo le corresponde a la Asamblea Nacional del movimiento y que “más de 44 asambleístas manifestaron su respaldo indiscutible al Presidente”.

La mañana de este miércoles 1 de noviembre la Coordinadora de Movimientos Sociales, la Confederación Nacional del Seguro Social Campesino, la Federación Nacional de Organizaciones Campesinas y la Asociación de Negros del Ecuador realizaron una conferencia de prensa en la que también rechazaron que una fracción de dirigentes removieran a Moreno como el líder del movimiento.

“Criticamos y hacemos un llamado de atención a una parte de la cúpula de AP por lo actuado ayer, pues se está olvidando el interés mayor, que es el pueblo”,  dijo el  presidente de la Coordinadora de Movimientos Sociales, Rodrigo Collaguazo.

 

Por su parte, el representante de la Asociación de Negros del Ecuador, Daniel Canola, y el presidente de la Federación Nacional de Organizaciones Campesinas, Marcelo Ushiña, informaron que se realizará una toma simbólica de la sede de AP en los próximos días.

“Ese es un espacio de todos los ecuatorianos y principalmente de las bases que durante 10 años, y en el Gobierno actual, han apoyado al proyecto político. Recuerden que sin las bases no hay Gobierno”, afirmó Ushiña.

“No hubo debido proceso, no hubo participación, no hubo derecho a la defensa del compañero Lenín Moreno quien, para mí, sigue siendo el presidente del movimiento Alianza País”,  condenó el presidente de la Asamblea Nacional de Ecuador, José Serrano.

Recuento

Las fracturas del partido se han ido visualizando desde que el mandatario y su antecesor han aumentado las diferencias y discusiones, y es que Moreno ha dejado claro que su compromiso como presidente no “admite lealtades malentendidas”.

Una vez que Moreno asumió la presidencia y Correa afirmó que dejó “la mesa servida” a Moreno en cuanto a la economía del país, las discusiones entre los líderes se hicieron públicas. Moreno afirmaba que esto no era cierto e incluso desmintió a Correa anunciando que el endeudamiento del Estado es mucho mayor a lo indicado por su antecesor. Frente a ello, Moreno anunció unas “medidas de austeridad” para enfrentar “crisis económica” de Ecuador. Sin embargo las diferencias no quedan allí, las intenciones de Moreno de acercarse al sector indígena fue otro de los puntos de quiebre.

La división en AP empeoró con la decisión de Moreno de arrebatar las funciones del vicepresidente Jorge Glas y de llevar adelante el proceso judicial en su contra. Dicho proceso judicial, ha generó que Glas fuese detenido, lo que, para Moreno, le impide cumplir su función como vicepresidente, por lo que nombró a Vicuña como encargada temporal de la vicepresidencia de Ecuador. Esto causó que varios legisladores, afinesa Correa, presentaran un recurso legal contra esa designación temporal.

A pesar de todas estas diferencia, la mayor “traición a la Revolución Ciudadana”, a juicio de Correa y de muchos de sus seguidores, fue la consulta popular de Moreno sobre el extractivismo, la alternancia en el poder, la lucha contra la corrupción y la prescripción de los delitos sexuales.

“Esta gente está aplicando el programa de la oposición, nos está persiguiendo, nos está haciendo quedar como corruptos, como inútiles [….] Es una deslealtad, una ingratitud terrible y se atreven a decir que no están traicionando a la revolución cuando cuestionan el manejo económico, que ha sido extraordinario”, manifestó a principios de este mes el exmandatario.

Sin embargo, Moreno afirma que el apela “más al diálogo que a las imposiciones” y que sus políticas buscan “un proceso de reconciliación nacional”. “El Ecuador estaba bastante polarizado: la diferencia que hubo en votos de una candidatura a otra fue bastante pequeña y las controversias eran bastante grandes”, manifestó el mandatario el pasado mes de septiembre.

Fuentes: El Nuevo Herald, El País, El Comercio, El Ciudadano, Swissinfo, RPP, Sputnik, La República.

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