Ecuador, plan económico en la dirección correcta, pero aún intervencionista

El Plan Económico de Lenin Moreno promete reducciones de impuestos, aranceles, aunque no especificó montos, ofrece achicar el tamaño del Estado

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“Si bien no es el liberal que quienes promovemos y defendemos el laissez faire desearíamos, al menos ha anunciado querer disminuir el tamaño del Estado”(FotoMontaje de PanAm Post)

En vista de la reciente publicación del Plan Económico del nuevo presidente del Ecuador, Lenin Moreno, PanAm Post contactó a Pablo Zambrano Pontón, analista económico y catedrático de la Universidad Central del Ecuador, para evaluar las ventajas y desventajas del plan y si propone o no cambios estructurales respecto al modelo anterior.

“¡No vamos a subir impuestos!”

Frente al segmento de Medidas y Acciones del Plan Económico, donde el punto 1 dice y reitera, “¡No vamos a subir impuestos!”, el economista nos dice que “es una buena forma de marcar distancias con su antecesor, el tirano  Rafael Correa (amigo y correligionario de Chávez, Castro, Maduro, Gadaffi, y demás monstruos socialistas/marxistas/comunistas), quien por todo subía impuestos”.

“Tributos que ni siquiera iban en beneficio de la ciudadanía”, agrega y pone como ejemplo el aumento del 2 % del IVA para “la supuesta ayuda” para los damnificados del terremoto que afectó a las provincias ecuatorianas en Esmeraldas y Manabí en 2016.

Zambrano sostiene que en lugar de ayudar a la población, en particular a los más afectados, esos fondos “sirvieron para seguir engordando un Estado, ya de por sí obeso. Se estima que 160 millones de dólares fueron desviados de su propósito inicial”.

Beneficios del Plan Económico

Sostiene que “es positivo que se haya definido como el principal problema del país: el déficit fiscal”.

Pues afirma que el Ecuador “tiene un déficit crónico desde el 2015 del 7 %, producto de haber aumentado el tamaño del Estado del 25 % como porcentaje del gasto público frente al PIB en 2006 (antes de la “década perdida”) al 40 % durante los 10 nefastos años del régimen de Correa”.

Destaca además la “eliminación del anticipo de impuesto a la renta a partir del ejercicio fiscal 2019, reducción progresiva del impuesto a la salida de divisas (no se dijo el monto exacto), y sobre todo, disminución del tamaño del Estado”.

Puesto que se anunció que iba a eliminar ministerios, secretarías y subsecretarías, empresas públicas que el economista considera “nada rentables”.

Espera, “por el bien de Ecuador”, que se despida a alrededor de 100 mil burócratas con sueldos promedio de 3 mil dólares que anualmente le cuestan al presupuesto fiscal 3.600 millones de dólares.

Afirma que en “la década socialista” se subió el presupuesto en remuneraciones del sector público de 3 mil millones a 9 mil 500 millones de dólares, es decir, el 12,21 % como incremento promedio frente al escaso 3,4 % de crecimiento económico (antes, en dolarización explica que el crecimiento era del 5,2 %)”.

Agrega que la tasa de crecimiento promedio anual (real),  durante el período 2007-2016, en el Ecuador “ha sido del 3,4 % y a ese magro crecimiento, en dolarización, la administración del ex presidente Rafael Correa denomina: “la década ganada”.  Crecimiento superior apenas en el 1.9% al crecimiento poblacional del Ecuador, estimado en el 1,5 %”.
En contraste, “en el período 2000-2006, sin tanto gasto público, sin tanto ministerio “coordinador”, sin tanto latisueldo, sin tantas obras faraónicas y sin tanta pompa o propaganda, el PIB alcanzó un crecimiento promedio de 5,2 %”.

Desventajas del Plan Económico

Por eso lamenta que todavía imperan las “nefastas recomendaciones de los economistas intervencionistas”, entre ellos, mercantilistas y neokeynesianos, y plantea que para dichos asesores no existen problemas fiscales, que él destaca  son “derivados del exceso en el gasto público de la tristemente célebre etapa Correísta”.

Alega que de acuerdo a los ya mencionados, el problema es externo y por eso continúa el incremento arancelario a las máximas tarifas permitidas por la Organización Mundial de Comercio (OMC) a bienes de consumo.

Lo cual castiga al consumidor a comprar cualquier producto, “así sea malo y caro”.

Como consecuencia, “perjudica a las propias empresas mercantilistas beneficiadas, porque se las sigue protegiendo, sin que se acostumbren a la competencia externa: generadora de incrementos en productividad y competitividad”.

Plan económico demuestra cambio

En cuanto a los cambios respecto al gobierno anterior, Zambrano nos dice: “Si bien es cierto, no es el liberal que quienes promovemos y defendemos el laissez faire desearíamos, pero, al menos ha anunciado querer disminuir el tamaño del Estado heredado de Correa y esperemos, que por el bien del Ecuador lo haga. Moreno, en mi criterio, es un hombre pragmático, que si bien es cierto, es socialdemócrata, al menos no tiene el nivel estatista extremo de su antecesor”.

“Es socialista democrático, sin los niveles de fanatismo ideológico comunista de su antecesor”.

Recomendaciones económicas para Moreno

Por ello el economista, le recomendaría al presidente Moreno que “mire al mundo desarrollado, que lea el caso de Chile en nuestro continente, país que en los últimos años ha retrocedido un poco después de haber aplicado medidas socialistas/estatistas”.

Este planteamiento, de aprender de modelos exitosos, lo evalúa el economista en su libro Visa al Desarrollo.

“Sólo la libertad (especialmente económica) funciona”,agrega.

“Que se decida realmente a cortar con los funcionarios anteriores que trabajaron en el nefasto régimen de Rafael Correa y que haga una reducción de personal en el sector público”.

Para ponernos en contexto, explica que “antes de la administración Correa habían 400 mil empleados públicos, hoy hay 700 mil, es decir, 300 mil más”.

Si despiden 100 mil empleados con un sueldo promedio de 3 mil dólares, “eso significaría un alivio presupuestario de 3.600 millones de dólares”, sostiene Zambrano.

En caso de hacerlo, agrega, “estaría prácticamente reducido el déficit fiscal previsto para este año de 6 mil millones de dólares”.

Por último, “únicamente el día que tengamos partidos políticos liberales (no mercantilistas ni socialistas democráticos), veremos una Latinoamérica libre y, sobretodo, próspera”.

“¡Basta de socialismo, necesitamos libre mercado!”, insiste.

Concluye, “¡Más Mises, Hayek, Rand, Thatcher, Friedman, Smith, Say o Bastiat y menos Marx, Keynes o el che Guevara!”

El economista Pablo Zambrano Pontón es profesor de la Universidad Central del Ecuador, de orientación liberal austro-clásico, candidato a un doctorado en economía en SMC University CMT-GROUP de Suiza y representante en Ecuador del proyecto liberal continental: “Las 5 Reformas” y “La Gran Devolución”.

 

 

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