Guerra Fría: gobierno ruso acusa a EEUU de desestabilizar Nicaragua

Integrantes del Partido Comunista de Rusia viajaron a Nicaragua para solidarizarse con la revolución sandinista y acusaron a EE. UU. de desestabilizarla por su vínculo con la alianza Rusia-China

Diplomatícos rusos acusan a Trump de desestabilizar a Nicaragua por ser aliada de Rusia y China. (Fotomontaje de PanAm Post)

El gobierno de Ortega reconoce 197 muertos, la Corte Interamericana de Derechos Humanos alrededor de 300 y organizaciones independientes ya suman más de 530 bajas civiles en medio de las protestas contra el régimen de Daniel Ortega. Sin embargo, sus aliados rusos le condecoraron con una medalla por la paz y afirmaron que las protestas son en realidad parte de plan dirigido desde Washington para desetabilizar a Nicaragua, al ser aliado del pacto Rusia-China.

«Abiertamente los Estados Unidos apoya los intentos de golpe de estado contra un gobierno legítimamente constituido como es el gobierno del Comandante Daniel Ortega que tuvo el 72 % de los votos en las elecciones, acaso eso es democracia? Y si eso no es democracia entonces que me digan que es un dictador», señaló desde Managua, Dmitry Georgievich Novikov, vicepresidente del Comité Central del Partido Comunista de la Federación de Rusia.

Según expresó el gobierno nicaragüense, la delegación trasmitió a Ortega el saludo del presidente ruso, Vladimir Putin, y del presidente del Partido Comunista de Rusia, Gennady Ziuganov. También participó del acto el embajador ruso en Nicaragua, Andrei Budaev, dentro del marco del Foro Internacional de Amor, Paz y Solidaridad con la revolución sandinista.

De modo que no se trataría de una acción partidista únicamente, sino de una misión diplomática nacional.

Aunque fueron integrantes del Partido Comunista de Rusia quienes viajaron hasta la capital de Nicaragua para premiar a su aliado con la «Orden Amistad de los Pueblos», «por su aporte a la paz y al trabajo de Gobiernos progresistas».

Entre ellos, el que más jerarquía tiene es  Novikov, quien, además de diputado, ostenta el cargo de primer vicepresidente del Comité para Asuntos Internacionales de la Duma de Estado (Cámara Baja del Parlamento ruso). Es decir, es referente de la política externa del país.

Dicho legislador explicó que le otorgan esa orden al líder sandinista «en reconocimiento por su aporte a la paz y al trabajo de Gobiernos progresistas, así como por su aporte a la relación entre los países del mundo y entre Rusia y Nicaragua».

Desde que el sandinista Daniel Ortega volvió a la Presidencia en 2007, Nicaragua y Rusia han fortalecido sus relaciones.

Incluso en cuestiones diplomáticas, junto a Venezuela y a los pequeños Estados insulares de Nauru y Tuvalu, Nicaragua es uno de los pocos países que se han sumado a Rusia en el reconocimiento de la independencia de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur.

Cabe resaltar que entre los pocos líderes mundiales que respaldó la reelección de Nicolás Maduro, estuvo el presidente de facto de la nación separatista de Osetia del Sur.

Guerra Fría

Novikov manifestó que el pueblo nicaragüense necesita el apoyo solidario activo de los gobiernos y pueblos del mundo, pues alega que está a merced de una arremetida de Estados Unidos, contra los gobiernos progresistas de América Latina.

Y sostiene que  forma parte de una estrategia de la administración de Trump ante el avance hegemónico en el plano económico y comercial que representa la alianza entre China y la Federación de Rusia.

Curiosamente, el dignatario ruso acusa a Donald Trump de haber «desempolvado la Doctrina Monroe» que consiste del aislacionismo y no entrometerse en asuntos foráneos, cuestión que Trump ha demostrado al retirar tropas de Siria, pese a las críticas de la oposición y a la pérdida de aliados, por dejar la zona a merced de Rusia.

Paralelamente le acusa de «castigar o eliminar al que piensa contrario, la lógica de ellos es muy simple, si ustedes no están de acuerdo con mi política los eliminamos y está muy claro, porque Estados Unidos tiene en agenda este punto, Estados Unidos se da cuenta que no ha podido dominar a Rusia y difícilmente lo va hacer, se da cuenta que nuestra lucha está teniendo resultados por eso el tema de las sanciones contra Rusia, las presiones económicas contra Rusia para ver hasta donde podemos llegar a con ese tema».

Es decir, le acusa de adoptar una postura aislacionista y a la vez de frenar el expansionismo, todo mientras alega que Trump adopta una política colonizadora, cuando la Doctrina Monroe está establecida como lo opuesto: el rechazo al colonialismo europeo y la adopción del aislacionismo por parte de EE. UU.

Por último, declaró rechazar las acciones contra Nicaragua frente a la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a las cuales acusa de imperialistas frente al «triángulo del terror», compuesto por Cuba, Nicaragua y Venezuela, países de los cuales los habitantes han huido y siguen huyendo masivamente, pero que el dignatario acusa que ha sido por accionar de EE. UU.

Ahora el presidente de Nicaragua no solo ha manifestado que no abandonará el poder ni llamará a elecciones, sino que se eternizó en el poder al volver a su primera dama su binomio, como una dinastía.

Pero esto lo pasan por alto los dignatarios comunistas que hablan de imperialismo cuando habitan el suelo que alguna vez fue la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas que absorbió 15 naciones en un super Estado y fundó decenas de naciones satélites que respondían a Moscú y, en caso de desobedecer, eran castigados con hambre, fusil o campos de labor forzada en Siberia.

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