México: desempleo y contracción del PIB advierten recesión inminente

La contracción del PIB más el desempleo en México auguran una recesión que será confirmada en agosto

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1,9 millones de mexicanos no consiguieron empleo en el primer trimestre del año, una vez disponibles los datos del segundo se anunciará la recesión o no. (Pixabay)

Disminuyó 39 % la creación de puestos laborales en México, con respecto al año pasado. En vista que el desempleo es uno de los principales indicadores macroeconómicos claves para señalar una recesión, ya empezaron las alertas.

Un informe emitido por Carlos Capistran, economista de Bank of America Merrill Lynch (BofA) para México, indicó que el PIB se contrajo 0,2 % con relación al trimestre anterior. Según el modelo económico del banco, en el segundo trimestre del año el indicador tendrá un resultado negativo.

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Advirtió que el producto interno bruto (PIB) se contraerá 0,4 %. De ser así, afirma que la economía mexicana estará prácticamente en una recesión técnica.

El desempleo es uno de los indicadores macroeconómicos de una recesión

Lo más alarmante es que las cifras de desempleo fueron provistas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), cuyo director se incorporó a las filas de desempleo cuando presentó su renuncia ante la negativa de seguir despidiendo médicos, frente al recorte del 44 % en la salud pública que autorizó López Obrador.

«Yo no voy a despedir a los doctores. La gente se va a morir en las calles», exclamó en su renuncia; en medio de un escenario que dejó sin trabajo a alrededor de 10 000 trabajadores de la salud.

A su vez, el secretario de Hacienda -que también renunció a su cargo por diferencias ideológicas con AMLO- culpó a la administración «por poner metas políticas por encima de las consideraciones económicas».

En el primer trimestre del año, 1,9 millones de mexicanos no lograron conseguir trabajo. Faltan las cifras del segundo cuatrimestre para determinar si oficialmente México está en recesión.

Para eso falta alrededor de un mes, el 23 de agosto el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) publicará el resultado del Producto Interno Bruto (PIB) del segundo trimestre del año.

También INEGI informó que la producción industrial sufrió su mayor caída mensual en más de una década, entre abril y mayo de este año cayó 2,1 %.

“Dado que es muy claro que el bienestar de las familias depende del empleo y el gasto de Gobierno no alcanza a dar lo que la economía no genera, me parece que ya se debieron haber prendido focos entre amarillos y rojos para atender esta situación”, declaró el director del Instituto para el desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, José Luis de la Cruz Gallegos, para la plataforma financiera Forbes.

Explica el experto que en diciembre del 2018 se perdieron 378 000 empleos y que hasta el momento se crearon apenas 269 000. De modo que no solo no se han generado más trabajos, sino que todavía no se han podido compensar los que ya estaban perdidos.

Ante lo cual plantea que el desempleo «muestra la debilidad de la economía y ahí es donde se ven los efectos adversos para los hogares”.

“Al final del día el empleo es el que genera el consumo y  es el 66 % el PIB de México, cuando el mercado laboral se debilita, en este caso por una decisión del Gobierno de hacer su nómina más pequeña y esto no se compensa con una recontratación en el sector privado que es justamente lo que está ocurriendo, lo que al final del día se va a observar es que acaba repercutiendo en debilidad en el consumo”, señaló De la Cruz.

Los despidos han afectado tanto al sector público como privado. Pues, bajo las políticas de austeridad de AMLO, la Secretaría de la Función Pública (SFP) ha botado al 8,6 % de los servidores públicos.

Y todavía faltan más. La SFP anunció que la “reorientación” del gasto gubernamental exige aún más despidos, cuyo saldo total se dará a conocer en lo que queda del mes de julio.

Las calificadoras de riesgo internacionales pusieron a México en rojo

Sumado a la falta de empleo, la administración de AMLO ha espantado la inversión extranjera.

Primero, canceló el proyecto de infraestructura más grande del país que literalmente abría las puertas del país azteca al mundo: un aeropuerto de 13,3 mil millones de dólares para la Ciudad de México; a pesar de que se había construido en un tercio.

Segundo, canceló las licitaciones para una refinería petrolera. Así, no solo alivió el gasto estatal sino que destinará fondos públicos a una empresa no solo quebrada sino endeuda, como es Pemex.

Ante esto, México bajó al último puesto en los índices para inversión extranjera. Como consecuencia, las calificadoras de riesgo como Fitch Ratings, Moody’s Investors Service y Standard & Poor´s Global Rating han bajado el grado de inversión en el país.

Por eso es que el secretario de México Libertario, Victor H. Becerra, proclama que «no es recesión, sino socialismo«. Pues el problema no es que falló en México, es la puesta en práctica de una teoría que lleva más de un siglo y medio fallando: poner los medios de producción a cargo del Estado.

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