EEUU ha hecho más pruebas de coronavirus que cualquier país: 1 millón

Mediante el impulso de la iniciativa privada, Trump ha desburocratizado el diagnóstico y tratamiento del coronavirus

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EEUU ha hecho más pruebas de coronavirus que cualquier país: 1 millón (EFE)

Más de 1 millón de personas se han examinado en EE. UU. para comprobar si tienen o no coronavirus. El presidente Donald J. Trump anunció el uso de una prueba que toma entre 5 y 13 minutos para dar los resultados. Mostrando así cómo la iniciativa privada es el motor que impulsa a la nación más próspera para enfrentar una crisis mundial.

El rol del mandatario ha sido crucial en la habilitación de tratamientos para combatir el coronavirus y pruebas para diagnosticarlo, pues ha presionado a la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) para que procesos burocráticos de meses sucedan en apenas semanas.

Se ha despertado un gigante

“Me temo que todo lo que hemos hecho es despertar un gigante” dijo el Almirante Yamamoto, comandante de la marina japonesa luego de hundir la flota americana en Pearl Harbor.

Esta frase de la Segunda Guerra Mundial conserva vigencia frente a la lucha contra el coronavirus. La pandemia que afecta al mundo entero ha desatado una guerra de información donde se cuestiona quién está ocultando qué.

El número de diagnosticados muestra la transparencia (o falta de) las naciones

Para comenzar, la cantidad de diagnosticados no necesariamente refleja el número de enfermos. Lo que muestra a menudo es la transparencia por parte de las naciones a la par de su capacidad de respuesta.

En el caso de China, por ejemplo, los médicos que quisieron advertir sobre el brote antes que saliera de sus fronteras, fueron encarcelados. En Rusia, en cambio, un país con más de 145 millones de habitantes, la televisión estatal reportó apenas un muerto; una cifra bajísima en comparación a EE. UU. con más de 320 millones de habitantes, 188 mil diagnosticados y más de 3 800 muertos.

Por eso el sindicato de médicos rusos ‘Alianza de Médicos’ denunció que el gobierno miente y periodistas independientes chinos desaparecen luego de exponer las morgues.

Mientras que en EEUU el presidente medió para achicar las trabas burocráticas. La FDA autorizó el 27 de marzo el uso de la prueba de diagnóstico rápido COVID-19, de Abbott Laboratories —con sede en Chicago—,  diseñado para consultorios médicos, centros de atención urgente y hospitales más pequeños sin laboratorios de pruebas complejas.

Trump dio la noticia desde Washington con un prototipo de la máquina (que es aproximadamente del tamaño de una tostadora de pan) que hace las pruebas que tienen el sello presidencial diseñado para él.

«Este es el primero en la línea», anunció Trump, calificando la prueba de «altamente precisa».

Como parámetro comparativo, Corea del Sur, que se ha destacado por su sistema de detección eficiente y que ha curado a la mitad de los infectados, demora 24 horas en dar resultados.

Mientras que el primer senador de EE. UU. que contrajo el virus, el libertario Rand Paul, demoró seis días en obtener sus resultados. Pese a ser uno de los principales asesores de Trump, sobre todo en materia de recortes fiscales, no obtuvo ningún tipo de privilegio y tardó casi una semana.

¿Cómo funciona la prueba?

Esa realidad va a cambiar pronto. Según Abbott, la prueba puede dar resultados positivos en tan solo cinco minutos y resultados negativos en alrededor de 13 minutos.

La prueba se realiza en el dispositivo ID NOW de Abbott. La máquina ya se utiliza para detectar rápidamente la gripe, el estreptococo y el virus sincitial respiratorio (VSR). Para COVID-19, es necesario pedir un cartucho adicional que cuesta $40 dólares, el tamaño es similar al de un cartucho de tinta de repuesto para impresora, su fin es recoger las firmas genéticas del virus SARS-CoV-2.

Vale destacar que la mayoría de las aseguradoras se han comprometido a cubrir el costo de la prueba, que es aproximadamente el mismo precio que la prueba ID NOW para la gripe, sin costos adicionales para los pacientes que califican.

Al igual que la prueba estándar desarrollada por el gobierno de los EE. UU., Abbott usa productos químicos para destruir la capa externa del virus del COVID-19 para que derrame su material genético, en forma de ARN. Las reacciones químicas amplifican ese material genético para que las sondas moleculares especiales en la solución de prueba puedan detectar  pequeñas cantidades de virus.

Lo que distingue a la prueba rápida de las demás es que el dispositivo ID NOW puede realizar la expansión genética a una temperatura constante, mientras que la tecnología tradicional requiere un ciclo repetido de la temperatura  (de baja a media a alta y nuevamente hacia abajo) en el proceso de amplificación.

¿Por qué no se ejecutan todas las pruebas COVID-19 utilizando la tecnología más rápida?

La razón principal por la cual han tardado hasta ahora las pruebas, es mayormente porque las pruebas genéticas tradicionales pueden procesar cientos o incluso miles de pruebas al día, mientras que el sistema ID NOW solo puede ejecutar alrededor de cuatro muestras por hora.

De acuerdo al  vicepresidente de investigación y desarrollo de Abbott Diagnostics, John Frelslo, lo que hace que tarde más en salir la prueba rápida es que «requiere bastante optimización y refinamiento», lo cual lleva más tiempo de desarrollo inicial y demora más en ponerse en funcionamiento.

En EEUU ya hay tratamientos para el coronavirus

Por medio del incentivo a la iniciativa privada, Donald Trump no solo ha logrado el diagnóstico temprano —que a su vez impide más contagios al permitir una cuarentena más rigurosa una vez que se identifica el virus— sino que también logró la habilitación de un tratamiento para combatir el coronavirus.

Gracias a la gestión del mandatario, el sector público dio luz verde al sector privado en tiempo récord. El laboratorio Sandoz, una división de Novartis, donó 30 millones de dosis de hidroxicloroquina a la reserva y Bayer donó 1 millón de dosis de cloroquina, medicamentos antipalúdicos que sirven para combatir la malaria y han demostrado ser efectivos contra el COVID-19.

Por medio del registro de recuperación que usó Corea del Sur (cuya medicina es privada), el médico familiar certificado en Nueva York, el Dr. Vladimir Zelenko, trató a 699 pacientes con coronavirus obteniendo un 100 % de éxito, utilizando un cóctel de medicamentos: hidroxicloroquina, en combinación con azitromicina (Z- Pak), un antibiótico para tratar infecciones secundarias y sulfato de zinc.

El Dr. Vladmir Zelenko en una entrevista exclusiva con el exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, comentó que cero pacientes murieron, cero pacientes estuvieron entubados y solo cuatro fueron hospitalizados.

La mejor parte es el costo. Cuesta apenas $20 dólares durante un período de 5 días.

Es decir, en total cuesta $140 dólares, $40 de los cuales pagan las aseguradoras, diagnosticarse y curarse del coronavirus en EE. UU.

Comúnmente los críticos del capitalismo alegan que existe una conspiración entre las farmacéuticas y que en países sin medicina socializada la gente muere por falta de recursos.

Pero la realidad es que los mismos laboratorios han donado millones de dosis, médicos particulares ofrecen tratamiento a bajo costo y las aseguradoras amortiguan el gasto.

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