Símbolos de la resistencia: los superhéroes desconocidos que hacen historia en Venezuela

4
(PanAm)
Algunos ciudadanos, valientes y decididos, con sus acciones se han terminado convirtiendo en símbolos de la resistencia y superhéroes silenciosos. (PanAm)

Más de quince días lleva Venezuela sumida en manifestaciones. La ciudadanía, en las calles, se ha expresado con contundencia en contra de la dictadura de Nicolás Maduro. El grito ha sido por la libertad. “¡Y va a caer, este Gobierno va a caer!”, “¡Queremos libertad”, y “¡No tenemos miedo!”, es el clamor que inunda las avenidas del país.

La represión del régimen ha sido brutal. No obstante, los ciudadanos siguen respondiendo y las calles, en donde se ejerce la ciudadanía y el civismo, se siguen llenando cada día. Al final se ha convertido en una lucha de resistencia. Los ciudadanos deciden salir a enfrentar a la dictadura, a resistir la brutal y criminal represión; están decididos a avanzar.

Las imágenes de las protestas son impactantes, ciertamente. Sin embargo, son algunos ciudadanos, valientes y decididos, los que con sus acciones se han terminado convirtiendo en símbolos de la resistencia. Son, a su vez, esperanza para el resto, morada de coraje, reserva de dignidad.

Son las postales que quedarán para la historia y son la cara de una sociedad civil que ha decidido alzar su voz y exigir libertad.

Los superhéroes desconocidos que hacen historia

El joven que sin protección, sin ropa, indefenso y valiente es agredido por el chavismo

(CBN)
(CBN)

Sobre Hans Wuerich no se sabe mucho, pero su rostro jamás será olvidado. Este 20 de abril, en Caracas, el joven Wuerich decidió quitarse su ropa, quedar completamente desnudo y arriesgarse frente a los represores del Estado.

Sin ninguna protección, indefenso, y solo con una Biblia en la mano, se enfrentó a los Guardias. Trepó la tanqueta —o rinoceronte— y exigió a los represores detenerse. La respuesta fue violenta. Los funcionarios del Estado, mientras él más se acercaba a ellos, y más resistía, más lo golpeaban, disparaban e insultaban.

Lo reprimieron fuertemente mientras él solo gritaba: “¡Por favor, no lacen más bombas! ¡No más por varo!”. Su espalda quedó llena de perdigones, pero ahí no se detuvieron las agresiones.

https://twitter.com/VVperiodistas/status/855131770286682112?ref_src=twsrc%5Etfw&ref_url=https%3A%2F%2Fes.panampost.com%2Fsabrina-martin%2F2017%2F04%2F20%2Fvenezolanos-pierden-el-miedo-manifestante-se-desnuda-escala-tanqueta-y-pide-cese-la-represion%2F

En la noche del jueves 20 de abril, Nicolás Maduro, desde el canal del Estado, se burló del joven Hans Wuerich: “¡Qué cosa tan fea!”, dijo.

“Menos mal no se le cayó un jabón porque hubiese sido detestable esa foto. Horrorosa”, continuó burlándose el líder chavista mientras los presentes se reían.

A Maduro no le agradó la muestra de civismo, dignidad y valentía del joven Wuerich. Fue agredido, reprimido y hasta lo intentaron humillar; pero del otro lado, la sociedad civil lo apuntaló como un prototipo de valentía y civismo. Como una de las caras de la resistencia.

 

El manifestante con la máscara de peluche

(Twitter)
(Twitter)

Varios personajes particulares han surgido de la rebelión en contra de Nicolás Maduro. Y, sin duda, uno de los que más llama la atención es un manifestante que ha decido protegerse de las bombas lacrimógenas utilizando una máscara con forma de oso de peluche.

El nombre del joven aún no se ha divulgado, tampoco su verdadero rostro. Lo cierto es que “el de la máscara de peluche” se ha convertido en toda una sensación en las redes sociales, por lo que automáticamente se ha convertido, también, en un símbolo de la resistencia.

Se le ve en varias imágenes respondiendo a la represión del régimen de Maduro. Y, con valentía, se acerca a los vehículos que reprimen a los manifestantes para enfrentarlos.

El “momento Tiananmén” de Venezuela, o la valiente mujer que enfrentó una tanqueta

(BBC)
(BBC)

La estampa, emotiva e impactante, recuerda inmediatamente aquella fotografía de un hombre que se detuvo frente a una columna de tanques durante las protestas de la Plaza Tiananmén en 1989 en China. El hombre fue apodado como “el rebelde desconocido”, y ofreció una postal que recorrió —y sigue recorriendo— el mundo.

Esta vez una mujer mayor, María José, en Caracas, se plantó frente a una tanqueta y no se movió a pesar de la represión. Solo llevaba consigo una bandera, una gorra amarilla, azul y roja, y un morral. Con valentía se detuvo frente a una tanqueta para impedir que esta siguiera avanzando, y el vehículo represor intentó, lentamente, continuar.

Al ver que la mujer no se quitaba, un Guardia lanzó una bomba lacrimógena. Ella la pateó y siguió detenida.

El vehículo fue obligado por la mujer a retroceder, y ella, en vez de mantenerse en el sitio, avanzó.

El retrato del momento quedará, sin duda, para la historia como uno de los símbolos más fuertes de la resistencia en contra de Nicolás Maduro. La mujer fue aplaudida, no solo en el sitio de la manifestación —la autopista Francisco Fajardo—, sino a través de todos los medios.

Las redes sociales se inundaron con su efigie, y fue calificada como “valiente”, “heroica” y “esperanzadora”.

Al final unos miembros de la Guardia Nacional Bolivariana, amenazados por la dignidad de la mujer, decidieron llevársela detenida. Y, luego de horas se desconcierto, se supo que ya está libre, en casa y no está dispuesta a dar entrevistas.

A través de su cuenta de Instagram, la periodista Karen Ferreira informó: “La señora está en casa gracias a Dios, no puedo dar detalles de sus datos personales por proteger su identidad y seguridad. No aceptó entrevistas con medios de comunicación, ni busca mucho menos fama. Solo en sus declaraciones contó que se encomendó a Dios porque sabía que la protegería y que su lucha no es por volver a tener el país maravilloso que consiguió ella y sus padres cuando emigraron de Portugal”.

El cuatro, su arma

(Twitter)
(Twitter)

Otro venezolano, desconocido, esgrimió un cuatro y la música para enfrentarse a la dictadura de Nicolás Maduro.

En medio de la represión, de las bombas lacrimógenas y los perdigones, un joven con la cara cubierta se paró, alzó su instrumento musical y tocó música.

“¡Viva Venezuela carajo!”, gritó el joven mientras tocaba música llanera en el cuatro; atrás de él se escuchaba: “¡Es ahora o nunca, es ahora o nunca!”.

En otro video se ve al joven gritar: “¡Esta es el arma del pueblo!”. Los audiovisuales, en los que él aparecía, se hicieron virales y se convirtió en otra de las caras de la resistencia.

Aunque a su lado la represión era fuerte, jamás dejó de empuñar su arma. Y, las imágenes, recuerdan a miembros de las bandas de guerra que apoyaban a los combatientes en las batallas.

El señor del papagayo 

(Twitter)
(Twitter)

No surgió como símbolo durante esta nueva crisis política en el país. Lleva, de hecho, mucho tiempo blandiendo su estandarte para enviar mensajes claros, concisos y oportunos durante las manifestaciones.

El señor del papagayo ha estado presente en todas y cada una de las protestas en contra de Nicolás Maduro, y siempre tiene un mensaje diferente grabado sobre el papagayo que carga consigo.

Ha estado en las calles desde 2005 y, desde entonces, esgrime cometas con mensajes en los que critica a la Revolución Bolivariana y ofrece oportunas reflexiones.

Desde hace años que es una figura reconocida y, sin duda alguna, un símbolo de la resistencia. Su foto con el papagayo en manos y un mensaje oportuno siempre es difundida en las redes sociales con amplia intensidad.

El señor del papagayo es, sin duda alguna, uno de los héroes desconocidos que hacen historia en Venezuela.

Estos son solamente algunos de los superhéroes venezolanos desconocidos que claman libertad. Hay miles más: los que salen a las calles día tras día con el firme objetivo de no bajar su cabeza ante la dictadura de Nicolás Maduro. Son ellos los que finalmente harán que Venezuela vuelva al camino de la democracia.

Comentarios