Virales

Newsletter

Por qué Venezuela está a punto de salir de la dictadura

By: Orlando Avendaño - @OrlvndoA - May 4, 2017, 8:46 am
(PanAm Post/ Leo Álvarez)
Son momentos difíciles, pero hay una realidad: la represión, los crímenes y el fascismo evidencian que están condenados y que estamos a punto de salir de la dictadura. (PanAm Post)

Son momentos difíciles, se entiende. Es fácil ceder a la desmoralización. Venezuela está atravesando, sin duda alguna, la coyuntura más importante de su historia contemporánea. Pero es también el momento de entender algo que nos permitirá seguir hasta lograr la victoria: estamos a punto de salir de la dictadura chavista.

La feroz represión, los muertos y el terror infundido suelen derrumbar el ánimo de toda una sociedad civil que se ha dispuesto la tarea de rescatar la libertad. Se genera la sensación de nerviosismo por la barbarie de la dictadura. Llega el derrotismo. Pero no es momento de eso.

Hoy estamos ganando y eso hay que entenderlo muy bien. Tenemos que comprender que somos los poderosos, porque el poder político real se disputa en las calles y pertenece a quien controla el espacio público. Hoy el poder nos pertenece.

La violencia, en cambio, es solo la estrategia de aquellos que empiezan a perder el poder. Es un mecanismo utilizado por la dictadura para mantener lo que ya han perdido. Pero es eso: ya lo perdieron (y la violencia, según la siempre oportuna Arendt, termina destruyendo el mismo poder).

Entonces, estamos hoy viendo a una dictadura en su peor etapa. La violencia vivida en las calles este miércoles 3 de mayo no tiene precedentes. Presenciamos el lado más fascista y criminal de un régimen que agoniza. Un régimen que ha esgrimido la represión para tratar de enfrentar a toda una ciudadanía.

Debemos entender que quienes dan las órdenes hoy no tienen nada que perder. La permanencia en el poder para ellos es algo decisivo y esencial. Lo contrario sería la condena y la oscuridad —no es la misma historia para quienes ejecutan las órdenes.

Es completamente natural que erijan la brutalidad mientras más amenazados se sienten. El agravamiento de la represión solo demuestra que estamos avanzando.

Mientras más violenta, criminal y fascista se ponga la dictadura, más cerca habremos estado de lograr la victoria. La bestial muestra de represión y los crímenes son la evidencia de que nos encontramos en la etapa final de un moribundo proyecto.

Es hora de exponer a la dictadura, de molestarla y provocarla. La violencia los terminará condenando. Esta carece de legitimidad y, sin duda alguna, cada vez será más incómoda para aquellos que rodean al pequeño grupo de criminales y que, hasta ahora, siguen siendo cómplices de ellos. La violencia definitivamente derivará en el desmoronamiento del chavismo. Y esto ya lo hemos visto.

El carácter criminal del régimen ha prendido las alarmas del mundo. La represión y la barbarie ha forzado a Luisa Ortega Díaz a dar un paso a un lado, y al hijo del defensor del pueblo a hablar en contra de su padre. Y, por lo tanto, mientras crucen más líneas, mientras estén más dispuestos a seguir forzando límites; más desertores provocarán.

Por otra parte, hoy hay toda una sociedad dispuesta a forzar esos escenarios. Una sociedad que ha entendido que la libertad tiene un costo. Cada día salen a las calles 200.000 —o más— voluntarios, dispuestos a pagar el importe que acarrea el rescate de Venezuela. Ejemplo de heroicidad que subsistirá por siempre.

googletag.cmd.push(function() { googletag.display(‘div-gpt-ad-1459522593195-0’); });

 

Esto jamás se había dado de esta manera. Es sumamente alentador ver a un todo un país enardecido. Mucho menos preocupante que la inquietante calma de los meses anteriores.

Por fin, después de tantos años, hemos llegado al proceso definitivo de desalojar a una dictadura. Este siempre fue, inminentemente, el proceso. Esto iba a llegar a pesar de las intensiones de dilatarlo. Hoy hemos llegado. Tenemos una nueva oportunidad.

Para aquellos que siempre entendimos que la única forma de lograr el rescate de la libertad era a través del ejercicio cívico de la protesta, lo que ocurre hoy no asombra. En cambio, es normal que los ingenuos, que por años jugaron al juego democrático con la dictadura, se hundan hoy en el desespero y en la desilusión. Esta siempre fue la realidad. Este fue el proceso que se buscó por años y que por fin ha llegado. Es momento de aprovecharlo.

Se ha presentado una oportunidad única y eso es, nuevamente, sumamente alentador. Pero, de no aprovecharse, podríamos estar sometidos a la opresión por años.

La dictadura también lo ha entendido. Buscarán consolidar la sumisión porque, esta vez, no cuidarán ningún espacio ni aspecto. Es evidente su carácter autoritario, por lo que ya no tienen nada que cuidar.

Es momento de ejercer la responsabilidad que la coyuntura impone. La gente lo ha entendido y ha entendido también el costo que ello supone. Pero no más. La libertad, aquel valor sagrado, es más importante.

Jamás toda una sociedad había resistido por tanto tiempo a la represión del Estado chavista. Todo cambió y seguirá cambiando. La ciudadanía entendió que hemos forzado el escenario hasta un punto de no retorno. Inició la transición.

Hoy todo está dispuesto para la victoria de aquella suma de ciudadanos que busca el rescate de una nación. La circunstancia nos ha impuesto una lucha de resistencia en la que al final prevalecerá aquel bando que disfruta de legitimidad y que busca rescatar valores sagrados. Solo hace falta que cada individuo asuma su responsabilidad y entienda que este es —por fin— el proceso transitorio que por años se ha esperado.

Estamos a punto de salir de la dictadura chavista, solo debemos seguir.

Orlando Avendaño Orlando Avendaño

Orlando Avendaño reside en Caracas, Venezuela, y estudia Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello. Síguelo @OrlvndoA.

La “Revolución Reaganiana” que Colombia necesita

By: Jorge Enrique Gómez Pardo - @jegomezpardo - May 3, 2017, 11:23 pm
colombia

A finales de la década de los 70 los Estados Unidos pasaban por uno de los momentos más difíciles de su historia. Vivían una situación económica muy delicada a la que no le veían salida y su liderazgo global estaba en duda frente al de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. En consecuencia, pasaban por una crisis de autoconfianza y había quienes decían que habían llegado a un momento de “decline inevitable”. Respecto a la economía, pasaban por una estanflación, es decir, que el país no crecía y la inflación aumentaba. La gente y los empresarios estaban asfixiados por los altos impuestos y las excesivas regulaciones. Lea más: Elecciones 2018 en Colombia: todos los candidatos presidenciales son estatistas Lea más: Colombia: Easy Taxi lanza servicio “Easy Comfort” para competir con Uber Con relación a la paz y la seguridad, parecía que perdían la Guerra Fría frente al bloque soviético que buscaba implantar el comunismo alrededor del mundo. La Unión Soviética parecía invencible y estaba a la ofensiva política, ideológica y militar. Dentro de ese contexto, llegó a la presidencia Ronald Reagan. El expresidente era un hombre de fuertes convicciones frente a la libertad, sentido común y valor personal e intelectual. También equilibraba ideología con pragmatismo. En consecuencia, llegó a la presidencia con unos principios, visión y hoja de ruta claras, con propuestas sencillas y específicas para sacar adelante a su país. Como el mismo decía, “hay quienes dicen que el mundo se ha vuelto demasiado complejo para respuestas sencillas. Están equivocados. No hay respuestas fáciles, pero hay respuestas sencillas. Debemos tener el coraje de hacer lo que sabemos que es moralmente correcto”. Sus propuestas fueron entonces sencillas pero difíciles, las cuales conllevaron a la “Revolución Reaganiana”. En lo económico, llevó a cabo la más fuerte reducción de impuestos de la historia de su país, puso en marcha duros recortes al gasto público no relacionado con lo militar y la seguridad social, eliminó numerosas regulaciones y apoyó la dolorosa política monetaria antinflacionaria de la FED. Lo anterior, procurando lograr equilibrio fiscal. Hubo quienes ridiculizaron su plan económico llamándolo Reaganomics. En lo político, envió mensajes claros a los comunistas respecto a que no les tenía miedo y a la superioridad de la libertad sobre la opresión que, bajo la excusa de la igualdad, le imponían a sus habitantes y a buena parte del mundo. Y, paralelamente, inició un rearme sin precedentes conocido como el Military Buildup. Así, y al devolverle la confianza a la fuerza pública, aumentó la capacidad de seguridad. De este modo, pudo implementar su exitosa política de “paz mediante de la fuerza”. A Reagan le decían “guerrerista”. Después de 8 años los resultados fueron impresionantes. Económicamente logró una prosperidad sin precedentes. Según un reciente artículo publicado en el The Wall Street Journal, mientras entre 1974 y 1980 el crecimiento del PIB creció en promedio un 2.5 %, durante la presidencia de Reagan el crecimiento promedio fue del 4.6 %, una vez sus políticas se implementaron. Asimismo, los ingresos para el Estado crecieron a tasas de doble dígito durante 4 de los últimos 6 años de su presidencia. Finalmente, la inflación pasó del 13,9 % al 4 %. También dejó un mundo más libre, seguro, pacífico y respetuoso de los derechos humanos y la democracia. Según su Secretario de Estado, George Shultz, al dejar su presidencia la Guerra Fría básicamente había finalizado (con la victoria de su país y de la libertad). Asimismo, acordó con los soviéticos la reducción de armas nucleares más grande de la historia y creó las condiciones para su caída definitiva pocos años después. Y como lo recuerda Dinesh D´Souza, Latinoamérica se vio particularmente beneficiada durante su administración porque varias dictaduras dieron el paso hacia la democracia. Los éxitos de Reagan ayudan a entender porque los mercados han respondido favorablemente a la presidencia de Donald Trump. Como lo resaltó la periodista Trish Regan, “bajar impuestos funciona”. Lo demostró Reagan, lo cual también se probó en los años 60 al implementarse la propuesta de Kenedy. googletag.cmd.push(function() { googletag.display('div-gpt-ad-1459522593195-0'); }); ¿Cómo aplica esto a Colombia? La semana pasada el Banco de la República bajó una vez más las perspectivas de crecimiento al situarlas en el 1,8 % (en 2016 fue el crecimiento fue del 2 %, en 2015 fue 3,1 %, en 2014 fue 4,3 % y 2013 fue 4,8 %). Además, según el Foro Económico Mundial es el sexto país con impuestos más altos del mundo y estos son el principal obstáculo para hacer negocios en el país. Igualmente, se han vuelto permanentes las quejas de los ciudadanos y los empresarios frente a la inseguridad, la inestabilidad jurídica y regulatorias, lo cual se ha reflejado en importantes indicadores económicos. Asimismo, el déficit de pie de fuerza en las ciudades es grande, los narcocultivos -el combustible de la violencia en Colombia- se cuadruplicaron y las FARC siguen delinquiendo. El ELN, igualmente, continua con su accionar criminal, entre otros mediante asesinatos y ataques a la infraestructura. Y, por si fuera poco, tenemos la Constitución de las FARC -arbitrariamente impuesta por Santos, sus aliados y las FARC- que amarra cualquier política de los próximos gobiernos al contenido del Acuerdo ilegítimo populista. Por lo tanto, Colombia deberá, paralelamente, fortalecer su capacidad frente a la seguridad, bajar impuestos, dar estabilidad a la inversión, recortar el gasto público que no sea para la seguridad social, y eliminar las regulaciones innecesarias. El expresidente Álvaro Uribe Vélez, en cuyo gobierno se aplicaron exitosamente múltiples medidas bajo ese espíritu según las circunstancias colombianas y su propio estilo, esta semana comenzó a exponer propuestas económicas al señalar, por ejemplo, que: “Colombia necesita apoyar al trabajador y al empresario. Ambos están frenados en sus potencialidades por los altos impuestos, el derroche y la corrupción. Lucharemos por una baja sustancial de impuestos y un aumento significativo de salarios”. Pero para ello también deberemos derogar la Constitución de las FARC. Solo así los colombianos recobraremos plenamente nuestra libertad -usurpada- para escoger las políticas que consideremos nos convienen. Esto independientemente de si a las golpistas FARC con su Socialismo del Siglo XXI de Chávez y Maduro les parece o no.

Boletín electrónico

¡Recibe lo último de PanAm Post por correo electrónico!

Nunca compartiremos tu correo electrónico con nadie.