Elecciones fraudulentas en Venezuela ya cuentan con varios candidatos presidenciales de “oposición”

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La comunidad internacional ha sido bastante clara, pero la oposición insiste en asistir a unas elecciones que la mayor parte de la sociedad rechaza. (Twitter)

La comunidad internacional ha sido bastante clara: rechazan el adelanto de elecciones presidenciales en Venezuela y anuncian desde ya que desconocerán cualquier resultado que se produzca de ese eventual sufragio.

Al fin y al cabo, se trata de un proceso convocado desde la ilegal Asamblea Nacional Constituyente. Sin embargo, la Mesa de la Unidad Democrática —aquella rechazada coalición que pretende representar a la oposición—, tiene intenciones de participar en la fraudulenta contienda que podría celebrarse en abril.

Inmediatamente después de que desde la Constituyente se ordenó el adelanto de las elecciones, varios militantes de partidos que pertenecen a la Unidad empezaron a sugerir la posibilidad de participar. Y, en medio de esta misma coyuntura, ya algunos dirigentes presuntamente opositores anunciaron su candidatura a las presidenciales.

Henry Ramos Allup, el líder del partido Acción Democrática, anunció el jueves 18 de enero su precandidatura. Sugirió que el candidato que representa a la oposición debe elegirse en unas primarias, en vez de por consenso.

Su candidatura fue avalada por la presidenta de Acción Democrática, Isabel Carmona, quien aseguró al canal Globovisión que es la mejor opción. “Yo creo que Henry será el nuevo presidente de la República si las elecciones son transparentes y el Consejo Electoral es revisado”, dijo Carmona.

También está la candidatura de Claudio Fermín, un político sin relevancia que no ejerce un cargo desde hace más de 18 años. Ha sido candidato a la presidencia en tres ocasiones y en siempre ha perdido. Ahora pretende confrontar a Nicolás Maduro; sin embargo, no se sabe si en un eventual proceso de primarias de la Mesa de la Unidad Democrática, Fermín participaría.

Por último están las dos nuevas candidaturas: la de Andrés Velásquez, por el partido La Causa R; y la de Henri Falcón, de Avanzada Progresista. Aparecieron al mismo tiempo y son síntomas del estado actual en el que se encuentra la oposición venezolana.

Velásquez es un reconocido dirigente. Su última batalla la dio el quince de octubre, cuando se lanzó a gobernador del estado Bolívar pero el chavismo le robó las elecciones en el fraudulento proceso. Velásquez reclamó, pero sus palabras no trascendieron. Ahora, y bajo las mismas condiciones que las del quince de octubre, insiste en tener otro cargo.

No obstante, hay algo que debe reconocerse de Andrés Velásquez: dice que aspira a ser presidente, pero reitera que primero se debe luchar por condiciones apropiadas. Habla de las elecciones presidenciales como una “emboscada”.

Por último, está la candidatura que genera más escepticismo —junto con la de Henry Ramos Allup—, la de Henri Falcón, de Avanzada Progresista. Antes chavista y ahora (supuestamente) no. Pero es el que recibe mayor rechazo por parte de la oposición.

Falcón niega la necesidad de unas primarias. Dice que el consenso podría ser más oportuno. Pero, si la Mesa de la Unidad Democrática insiste en primarias para elegir el candidato, podría lanzarse por su propia cuenta.

La mayoría al menos considera que el actual Consejo Nacional Electoral podría impedir cualquier victoria de una alternativa a Nicolás Maduro. Pero Falcón no. Falcón está convencido de que a él le concedería la victoria el régimen: “Si hablamos con la verdad y hacemos que esta población sufrida sienta identidad, no solo con nuestro mensaje, sino con el compromiso, nosotros los vamos a derrotar como fueron derrotados en 2015, con este mismo Consejo Nacional Electoral”.

Pero además, en un desliz de irracionalidad, asegura que no hay duda de que Nicolás Maduro sería derrotado, sin importar las condiciones. Total, Pinochet fue derrotado en el plebiscito de 1988. “Sin duda, fue derrotado Pinochet en el plebiscito que se convocó en Chile a pesar de que se decía que no había parcialidad del ente rector”, dijo Falcón en el programa Globovisión.

Olvida el dirigente de Avanzada Progresista lo que el régimen hizo con esa victoria de 2015. Pero olvida, sobre todo, lo que ha ocurrido después: se dinamitó el referendo revocatorio del 2016 y hubo tres procesos fraudulentos y descarados en 2017.

Falcón es el mismo que aún no llama dictador a Nicolás Maduro y que durante las manifestaciones de 2017 solo habló de escaramuzas y jamás intervino en su estado, Lara, cuando era gobernador.

Él ha rechazado que la oposición haya declarado el abandono de cargo desde el Parlamento y que se pretenda la salida violenta de Maduro. Por último, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó la opción militar en Venezuela, Henri Falcón escribió: “¡Insolente Trump! ¡Este peo es nuestro! ¡Resuelve los tuyos que son bastante!”.

Esos son, hasta ahora, los candidatos que disputarían con Maduro la presidencia. Quizá Velásquez es quien goza de mayor popularidad. Los otros, rechazados. Falcón y Ramos Allup son tildados de cómplices de Nicolás Maduro por su comportamiento.

El último es el líder del partido cuyos gobernadores se juramentaron ante la Asamblea Nacional Constituyente hace unos meses. En una última encuesta de Venebarómetro sobre unas elecciones presidenciales, Ramos Allup quedó como el dirigente que mayor rechazo genera, solo detrás de Nicolás Maduro.

No obstante, las candidaturas se generan en una coyuntura que les favorece. Van solos, sin temor a que algún opositor con más apoyo se convierta en una alternativa. Las posibles opciones como Leopoldo López, Henrique Capriles Radonski y María Corina Machado, se encuentran inhabilitadas.

Pero son candidatos que asumen una posición temeraria y alarmante. Van en contra de la comunidad internacional. Ya el Grupo de Lima, cuya declaración fue aprobada por 14 naciones de la región, dejó claro que rechaza la convocatoria a unas elecciones y que desconoce cualquier acto que emane de la Constituyente. Se le sumó Estados Unidos y Alemania. Y, por último, el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, aseguró que una eventual elección presidencial fraudulenta podría garantizar seis años más a Nicolás Maduro.

Rechazo a la participación de la oposición en las elecciones

Como Almagro, el Grupo de Lima, Estados Unidos y otras naciones, son muchos los venezolanos que rechazan la idea de participar en unas elecciones cuyas condiciones no son adecuadas. De plano muchos afirmaron que es inadmisible la participación; y cuando se supo que la dirigencia presuntamente opositora tenía intenciones de participar, se alzó la indignación.

“Exhorto a mi partido Voluntad Popular a rechazar esta patraña electorera que ya ha sido rechazada por las naciones amigas y que solo servirá para garantizar el continuismo de la dictadura. Volvamos al lado correcto de la historia. Volvamos a nuestro origen”, escribió en su cuenta de Twitter el dirigente y empresario, Roberto Smith.

El columnista de El País y profesor, Hector Schamis, escribió también: “La dictadura de Maduro es, en los hechos, un régimen de partido único. La elección no es para elegir un presidente sino para que la MUD legitime dicho régimen manteniéndole la fachada de democracia competitiva”.

Fueron varios los que reaccionaron. La periodista Ibéyise Pacheco preguntó en su cuenta si la dirigencia será capaz de asistir a las elecciones cuando la comunidad internacional las rechazó. Y otros también discutieron sobre cómo el diálogo no iba a servir para nada cuando igual la oposición iba a participar.

“Si de todas maneras se iba a aceptar cualquier llamado a elecciones de Maduro, incluso desatendiendo el periodo constitucional, ¿para qué se discutían las condiciones en Santo Domingo?”, escribió el periodista y consultor Ewald Scharfenberg.

Igualmente lo señaló la escritora Ana Teresa Torres, quien dijo: “Primero: entendí que las negociaciones de República Dominicana incluían las condiciones electorales. Segundo: las negociaciones están suspendidas. 3: no hubo cambios en las condiciones, pero de todos modos vamos a elecciones. 4: me falta un eslabón en la secuencia lógica”.

Debido al fuerte rechazo de la sociedad, la Mesa de la Unidad parece haberse sentido presionada. La intensión es participar, porque lo dejaron claro militantes de la coalición. No obstante, en la tarde de este 24 de enero, publicaron el siguiente tuit:

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