Caos, muerte y ruinas en Valencia: el corazón industrial de Venezuela destruido por impunes saqueos

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Dueños de locales comerciales se vieron obligados a contratar a delincuentes armados para que funjan como vigilantes. (RunRun.es)

En ruinas, devastada y con una tensa calma amaneció Valencia, el corazón industrial de Venezuela; una de las principales ciudades que surten de alimentos e insumos a gran parte del país; y que en menos de 60 horas perdió más de cien comercios tras olas de saqueos, delincuencia y la mirada impune de las fuerzas estatales.

Retratar la anarquía que se vive en el estado Carabobo es un reto para los periodistas venezolanos, pues nunca antes se había vivido lo que en menos de dos días convirtió a la ciudad de la Región Central del país en “tierra de nadie”.

Con las presidencias de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, Venezuela ha perdido 570.00 empresas como consecuencia del fuerte control cambiario, las leyes del trabajo y expropiaciones; sin embargo ahora los pocos comercios que quedaban están destruidos. La tercera ciudad industrial de Venezuela, otrora símbolo de prosperidad, hoy está en ruinas.

No es una exageración; hoy 5 de mayo de 2017, los dueños de locales comerciales — los pocos que quedan — se vieron obligados a contratar a delincuentes armados para que funjan como vigilantes de sus negocios. Hoy, los vecinos de esa entidad se están resguardando con barricadas (obstáculos en las calles) y métodos de guerra para evitar ser víctimas de la delincuencia.

Luego de 60 horas de mucha impunidad, el régimen de Nicolás Maduro anunció la activación del Plan Zamora; el cual consiste en militarizar las calles y avenidas para controlar la situación de anarquía que se presentó en el estado.

Sin embargo antes de este anuncio los vecinos, comerciantes y la comunidad fueron testigos de que los mismos funcionarios policiales participaban en los saqueos y fueron parte de ello.

Guillermo Manosalva, presidente de la Cámara de Comercio de Valencia informó a PanAm Post que al menos 105 empresas fueron víctimas de saqueos.

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Al menos 105 empresas fueron víctimas de saqueos en Valencia. (Cortesía Fedecámaras)

Manosalva explicó que grandes grupos de personas decidieron acabar con locales grandes y pequeños; robaron desde alimentos en supermercados grandes hasta repuestos de automóviles que vendían en pequeños comercios.

“No fueron acciones producto del hambre o de la necesidad de medicinas, se trató de una actividad delincuencial; esto nos preocupa porque hemos visto una inacción por parte de los órganos de Seguridad del Estado encargados del orden público […] El Gobierno no nos ha dicho nada ni nos ha demostrado nada”.

Por su parte, Damiano Delvescovo presidente de la patronal Fedecámaras Carabobo explicó a PanAm Post que ante dicha situación, no solo los empresarios perdieron su patrimonio, sino que también hay al menos 5.000 empleos en riesgo.

“No se han cuantificado las pérdidas, pero se estiman que superen con creces los 20 millones de dólares”; señaló.

Delvescovo explicó que el gremio comercial exigirá al régimen de Nicolás Maduro que asuma las millonarias pérdidas debido a la inacción y omisión por parte de las fuerzas de seguridad; las cuales tenían el deber de mantener el orden público y resguardar la propiedad privada.

Entre las empresas afectadas figuran panaderías, supermercados de cadenas nacionales y locales, industrias, mueblerías, ferreterías, zapaterías y una gran cantidad de abastos y bodegas.

Entre las industrias afectadas está una productora de pastas, una agencia de Cervecería Polar y una fábrica de embutidos que cubría el 70 % de la demanda regional. La consecuencia de ello es desabastecimiento mayor; no hay modo de recuperar lo que se ha perdido, ni de despachar al resto del país lo que se había producido.

 

Por otro lado en la misma ciudad y durante más de tres días la autopista Valencia- Tocuyito (Municipio Libertador, importante arteria vial que comunica a la ciudad con otras ciudades del país), se convirtió en un infierno.

Grupos armados decidieron asaltar los vehículos que transitaban la zona. Con pistola en mano y un tono desafiante obligaban a que los conductores se bajaran, les arrebataban sus pertenencias y amenazaban con incendiar sus carros. Al menos 11 camiones fueron saqueados y hasta intentaron sacrificar reces en plena autopista.

¿A quién culpar?

Mientras funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) se encontraban de brazos cruzados o reprimían protestas pacíficas en el mismo estado Carabobo, civiles armados con sus rostros tapados lideraban a una horda de personas.

Al tiempo en que los comerciantes y dueños de sus negocios se veían desesperados, la Policía se declaraba incompente para contenerlos.

Civiles armados, delincuencia organizada y una multitud desesperada acabó con la tranquilidad de la población del estado que ahora se refugia en sus casas a consumir los pocos alimentos con los que contaban en sus alacenas y se atrincheran ante el riesgo de que sus hogares también sean asaltados.

Y es que ahora los cientos de venezolanos que hacían largas filas para comprar alimentos básicos contarán con menos comercios para abastecerse con lo poco que se produce en el país.

Vecinos se organizan: todos contra todos

Las autoridades policiales “brillaron por su ausencia” y ante la indignación, la desesperación, y el miedo de ser saqueados, las comunidades empiezaron a organizarse con métodos primitivos de guerra, solo para defender su patrimonio.

Comerciantes han decidido contratar a criminales armados para que resguarden las puertas de sus locales; mientras, vecinos en zonas residenciales planifican sus propios métodos de defensa.

“Hay vecinos que tienen armas y están dispuestos a usarlas, yo estoy dispuesto a todo por defender mi patrimonio”, expresó al PanAm Post un valenciano.

Vecinos en las zonas residenciales están dispuestos “a todo” para impedir la agresión de grupos armados y el robo de sus bienes. Con guardias nocturnas, bates de béisbol en las manos, cajas  con bombas molotov, fuegos artificiales y litros de aceite, están dispuestos a “luchar” contra la delincuencia.

“Vemos que la Policía no hace nada y en muchos casos alientan los saqueos, a la comunidad le toca tomar la justicia por sus propias manos”; este es el testimonio de un vecino aterrorizado por lo que está sucediendo.

Cada cuatro horas en la noche hay un cambio de guardia; los vecinos hombres se desvelan y hacen una ronda por la zona; en sus manos llevan bates y palos en caso de tener que defenderse.

“Hay vecinos que tienen armas y están dispuestos a usarlas, yo estoy dispuesto a todo por defender mi patrimonio”; expresó.

Se trata de toda una logística, por ejemplo, en caso de que grupos violentos intenten meterse en los edificios, cortarán la electricidad para que los delincuentes no puedan usar los ascensores, mientras, lanzarán aceite en las escaleras internas para que los no puedan subir.

En caso de observar la aproximación de los grupos violentos, también lanzarán bombas molotov desde las ventanas y algunos fuegos artificiales. La idea es ahuyentar a quienes desean acabar con la propiedad privada.

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