Estado de emergencia: apagón nacional también deja a Venezuela sin comida

"Nunca imaginamos llegar a un estado de caos tan grave como el que está viviendo Venezuela".

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El apagón provocó graves pérdidas a los productores agropecuarios «con repercusión y consecuencias en el abastecimiento de alimentos a los venezolanos» (Twitter)

El gran apagón nacional que dejó a Venezuela a oscuras y sin suministro de agua también implicó la pérdida millonaria de alimentos y fallas en el abastecimiento que podrían dejar a Caracas sin inventarios de comida. Por lo que los productores de diferentes gremios mostraron su preocupación por el desabastecimiento y otros se vieron obligados a decretar estado de emergencia.

El sector productivo del país, representado por la Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga), la Cámara de alimentos y bebidas lácteas (Cavilac) y representantes del sector comercio, alertaron sobre la crítica situación en el abastecimiento de alimentos tras las fallas eléctricas y de combustible en el país.

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A través de un comunicado, Fedenaga aseguró que el apagón nacional iniciado el pasado jueves 7 de marzo «y que persiste en algunas zonas ganaderas del país», ha provocado graves pérdidas a los productores agropecuarios, «con repercusión y consecuencias en el abastecimiento de alimentos a los venezolanos».

De acuerdo con la agroindustria venezolana, al menos 5.041.096 litros de leche se dañaron o dejaron de producirse ante el apagón, lo que representa una pérdida material de USD $1.400.304.

El presidente de la Cámara Venezolana de la Industria Láctea (Cavilac), Roger Figueroa, afirmó que alrededor del 30 % de la producción de leche se perdió debido al apagón general que se registró desde ese jueves en horas de la tarde, y que impidió la refrigeración de los lácteos.

“Las plantas que se ocupan de esto no han podido soportar la cantidad de horas que han durado sin luz (…) estamos hablando de alrededor de 30 % y 35 % de la producción de los últimos cuatro o cinco días que se ha perdido”, aseguró.

En relación con la producción de carne, Fedenaga informó que por paro en la cadena de frío de conservación, un 50 % del producto sufrió descomposición en algún grado, traduciéndose en la pérdida de 830.769 kilogramos de carne en canal, lo que representa USD $576.923 aproximadamente.

Lo mismo sucedió con la carne recibida en carnicerías: un 80 % se perdió por la falta de energía eléctrica representando una pérdida de 1.280.000 kilogramos valorada en USD $888.888.

Además de las pérdidas directas causadas por el apagón, otra consecuencia que afecta directamente la distribución de alimentos en el país es la falta de combustible que impide su transporte.

«La Falta de combustible atenta contra el suministro de agua de beber de los animales, poniendo en riesgo de muerte por sed a unas 5.000.000 reses. (…) El reducido inventario de biológicos indispensables para el resguardo de la salud animal, puede haberse dañado en algún porcentaje al romperse la cadena de frío producto de la suspensión del servicio eléctrico y la carencia de combustible para accionar los generadores eléctricos de respaldo», señala el comunicado.

“Somos la región más importante del país en cuanto a la producción de carne y leche. Las pérdidas de nuestros productores son millonarias debido a los cortes de luz que han traído no solo caos, ahora el pueblo va a sentir con mayor fuerza lo que es la escasez de productos alimenticios básicos como la carne, leche y queso”, apuntó Leonardo Figueroa, presidente de la Asociación de Ganaderos del Táchira (Asogata).

“No tenemos combustible para el transporte, tampoco para abastecer las plantas eléctricas y así poder refrigerar los productos. Los mataderos y las queseras también padecen la misma situación, lo que nos obliga a decretar un estado de emergencia. Nunca imaginamos llegar a un estado de caos tan grave como el que está viviendo Venezuela, un país rico en recursos naturales y en tierras”, denunció el representante del gremio ganadero en Táchira.

Dificultades para comprar

Pero además del problema de distribución y producción en el sector cárnico y lácteo, los venezolanos también deben enfrentar la escasez de dinero en efectivo, la paralización bancaria y la exigencia de los locales comerciales de cobrar en dólares los productos.

Hallar o preservar alimentos, hielo, medicamentos, gasolina, agua, se convirtió en una «odisea».

A esto se suma la incertidumbre de los comerciantes ante la ola de saqueos que se está dando en el interior del país, sobre todo en el estado Zulia, al occidente del país.

Representantes informaron que empresas distribuidoras de alimentos y víveres fueron saqueadas, al igual que supermercados, panaderías, centros comerciales y farmacias.

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