El reto de Piñera: superar las expectativas generadas por su elección

Politólogos explican los cambios que Piñera deberá realizar en esta nueva administración

272
Piñera “será una mezcla” entre conservadores y liberales. “Va a ser un gobierno moderado en el que se van a mantener las transformaciones sociales”. (Twitter)

A pocos días de que se instaure la nueva administración en Chile encabezada por Sebastián Piñera, son muchas las expectativas que se tienen.

Dejar atrás el socialismo del siglo XXI representado por la aún presidenta Michelle Bachelet, ya representa un avance para el país; pero ahora Piñera debe ser capaz de repetir o mejorar las bonanzas de su primera gestión presidencial.

Cabe recordar que Piñera fue presidente de Chile desde el año 210 hasta el 2014, y culminó su mandato con un 50 % de aprobación y ahora que retomará la presidencia, no solo
pondrá fin a ese ciclo político de izquierda que estuvo caracterizado por el bajo crecimiento económico (el menor desde 1990) y por reformas estructurales mal diseñadas; sino que también deberá demostrar que no ha perdido su alta capacidad de gobernar y que está dispuesto a mejorar errores del pasado.

Patricio Navia, politólogo chileno y profesor titular del departamento de estudios liberales en la Universidad de Nueva York, explicó a Panam Post que en esta ocasión Piñera se enfrentará a nuevos desafíos “porque la economía chilena ha estado creciendo muy poco en los últimos cuatro años”.

El experto señaló que de hecho, en este segundo período presidencial, el principal desafío será retomar el dinamismo económico logrando tasas de 4 y 5 % anuales.

Sebastián Piñera “ganó la elección prometiendo tasas de mayor crecimiento y mayor generación de empleo, por lo tanto las expectativas son que un gobierno de derecha va a hacer que el país crezca más rápido”, dijo.

El profesor resaltó que a pesar de estos desafíos, Piñera tendrá varias ventajas respecto al período anterior en el que gobernó, porque ya tiene experiencia y la primera vez estaba todavía a la sombra de la dictadura de Pinochet.

“En 2010 Piñera fue el primer presidente de derecha después de la dictadura, entonces tenía que lidiar con el temor de mucha gente por la memoria de la dictadura, las violaciones de los derechos humanos y esos problemas; pero ahora la referencia de derecha es el primer gobierno de Piñera, lo que le quita bastante peso porque ya no tiene que sepultar el legado de Pinochet, sino que puede construir sobre su legado del primer gobierno”.

El también politólogo y experto en propaganda y estrategia política, Gian De Biase, destaca que Piñera representa una esperanza para la economía chilena y concuerda en que sus primeros esfuerzos de gobierno estarán dirigidos precisamente a eso, la mejora económica.

Piñera “va a rescatar la economía y la seguridad” en Chile poniendo “mano firme”, afirmó De Biase, resaltando que precisamente la seguridad será otro de los desafíos a los que se enfrentará el candidato electo, debido al grado de importancia que representa la inseguridad en La Araucanía (donde han habido diversos actos terroristas).

El experto en estrategia política destacó que en este nuevo período presidencial Piñera deberá hacer una “reforma estructural del Estado haciendo una reducción estructural que implicaría una reforma a la reforma tributaria que hizo la presidencia de Bachelet que ha sido tan nefasta para el bolsillo de todos los chilenos“.

Errores que Piñera no debe volver a cometer

El profesor Navia señala que hay errores del primer gobierno de Piñera que no deberían volverse a cometer:  primero, el exmandatario “no debería ponerle más atención a las decisiones tecnocráticas que a las cuestiones políticas”.

Segundo, se le debería dar la misma importancia al crecimiento económico que a la distribución de las riquezas para no generar el mismo “rechazo en los sectores populares”. Por último, Piñera y la “gente de su gobierno” debe demostrar que durante su primera administración no hubo conflictos de intereses “como se rumoreaba”.

El experto señala que el gobierno debe poner “en cargos políticos a gente con más experiencia”, para no “perder la calle” y evitar así la gran cantidad de protestas sociales que se le presentaron en su primera administración.

“Simbólicamente la llegada de Piñera va a ser positiva, llega al poder y es como si pusiera un letrero que dice Chile está abierto para hacer negocios y eso es muy importante, pero Piñera necesita mostrar que su gobierno va a ocuparse también  de lo que menos tienen; crecimiento por un lado. Y expansión de derechos y oportunidades para lo que menos tienen, para que no parezca que va a ser un gobierno solo para ricos, porque la gente cree que va a haber un crecimiento pero duda que ese crecimiento se va a distribuir para todos”.

Navia aseguró que en esta ocasión Piñera no será tan conservador ya que es líder de una coalición que incluye partidos conservadores pero también liberales.

“Su gobierno va a ser una mezcla de ambas cosas, no va a ser el gobierno más progresista de la historia, pero tampoco una reacción conservadora en términos valóricos, va a ser un gobierno moderado en el que se va a mantener las transformaciones sociales que Bachelet implementó, como la unión civil para homosexuales, o el aborto en causales específicas”.

Por su parte, De Biase coincide en que una gran lección que Piñera debe haber aprendido en su primer gobierno es en cuanto al desarrollo social e inversión social, “aunque no de la forma que está acostumbrada la izquierda que solo representa un gasto”; sino más bien una inversión enfocada en otorgar las herramientas necesarias la inversión social e “incluso hasta cierto subsidio”, sin que esto afecte la economía y el desarrollo del país.

 

Comentarios