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Argenzuela y su nueva ley de desabastecimiento

Por: Kevin Itoiz - Sep 3, 2014, 12:20 pm
abastecimiento argentina
La nueva ley de abastecimiento permitirá al Gobierno intervenir directamente en las empresas. (Flickr)

Cuando creemos que no pueden sorprendernos más, el Gobierno argentino muestra nuevamente su deseo de parecerse cada día mas a Venezuela y Cuba. Esta vez impulsa una ley de inspiración autoritaria, la denominada “Ley de Abastecimiento” que busca regular al mercado interno perjudicando a los productores en búsqueda del supuesto beneficio a los consumidores.

La ley que aprobará el oficialismo en los próximos días permite la intervención directa del Estado en la economía y en las empresas, fijando márgenes de utilidad, niveles de stock, canales de distribución, volúmenes de producción y precios, entre otros mecanismos de dirigismo económico. Es decir, el sector privado arriesga su capital pero es el Estado quien toma las decisiones.

Esta ley viola el derecho a la propiedad garantizado en el artículo 14 de la Constitución Argentina y tiene el rechazo de los empresarios que intentarán frenarla judicialmente a pesar de la segura aprobación por la mayoría oficialista en la legislatura.

Más allá de la cuestión legal, es una locura dejar en manos de funcionarios públicos la toma de decisiones empresariales. Las empresas se manejan con ánimo de lucro, es eso lo que las hace mejorar y crecer, y es la competencia la que las obliga a hacer mejores productos para los consumidores.

Como si esto fuera poco, el joven hijo del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, viene a dar clases sobre planificación económica a la bancada oficialista. ¿Cómo alguien que gobierna un país que raciona productos básicos puede hablar del éxito de una ley de abastecimiento?

Casi todas las empresas argentinas manejadas por el Estado son deficitarias, es decir, generan pérdidas que tenemos que pagar todos con nuestros impuestos.

El ejemplo más claro es Aerolíneas Argentinas, que desde su estatización en 2008 hasta principios del corriente año perdió US$3.916 millones, cuenta que deben pagar contribuyentes que, en su gran mayoría, están muy lejos de tener la posibilidad de subirse algún día a un avión.

Una empresa que gasta más de lo que tiene quiebra; si el Estado gasta más de lo que tiene emite deuda o billetes y genera inflación. Lo único que logrará esta ley, si se lleva a la práctica, es que la toma de decisiones deficitarias a las que están acostumbrados los funcionarios públicos lleguen a las empresas privadas, que si hoy en día están de pie superando la enorme carga impositiva que viven es porque toman medidas acertadas.

Las autoridades argentinas ya decidieron no pagar la deuda externa, privando al país de un salvavidas económico para amortiguar la crisis que se vive, y con esta ley conseguirán que los pocos locales que siguen invirtiendo en el país decidan irse.

Paradójicamente, la Ley de Abastecimiento se transformará en Ley de Desabastecimiento y estaremos a centímetros de ser Venezuela, que tiene que lidiar con las penurias de la escasez y largas colas en los supermercados.

Sería muy triste que el país que en algún momento supo ser el granero del mundo tenga que funcionar con libreta de racionamiento por escasez de productos. Venezuela ya logró lo impensado, tener que importar petróleo siendo uno de los países petroleros más grandes del mundo; con estas políticas no sería raro pensar que en un futuro cercano Argentina tenga que importar alimentos.

Si quieren defender al consumidor abran el mercado interno y externo, dejen de dar subsidios a las empresas amigas del poder, generen competencia y los empresarios no tendrán otra opción que producir mejores productos y a un menor precio.