Nicaragua: Vaticano intercede para liberar a 107 presos políticos

Aunque el nuncio apostólico intercedió para liberar a los presos políticos (entre ellos un sacerdote) hay quejas respecto a su complicidad con el régimen

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El nuncio apostólico apuesta por el diálogo en Nicaragua, mientras que Luis Almagro afirma que esto no es posible en un clima violento. (Foto: Twitter Luis Almagro)

Una niña de 12 años y un joven de 14 estaban entre los 107 detenidos por parte de la policía leal a Daniel Ortega en Nicaragua el sábado 16 de marzo, al igual que un sacerdote católico. En este contexto, el nuncio apostólico, embajador de la Santa Sede, intercedió para su liberación.

El religioso detenido es Juan Domingo Gutiérrez, vicario de la parroquia San Agustín en Managua. Fue detenido mientras portaba la bandera de Nicaragua.

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La policía no solo no ha negado las cifras de detenidos, sino que ha justificado la privación de su libertad. Las fuerzas del orden explicaron, por medio de una nota de prensa, que se vieron obligados a reestablecer el orden público.

Material audiovisual presentado por la prensa local muestra a oficiales de seguridad ingresando a un centro comercial a reprimir y detener civiles. Tanto en el interior como en el exterior del complejo, se puede observar a personas corriendo despavoridas y a la policía golpeando a quienes lograron capturar.

Al comienzo de la noche, se informó que el saldo de detenidos aumentó a 167. No obstante, esa cifra todavía está por confirmarse. Los reconocidos por la propia policía que los detuvo, aún permanece en 107.

De acuerdo con el padre de la menor detenida, su esposa vende comida cerca de la zona de la protesta. La niña, que acompañaba a su madre, fue capturada por la policía al ver que tomaba fotos de la manifestación.

🔴 #EnVivo Una niña de 12 años entre los detenidos en El Chipote.

Posted by Artículo 66 on Saturday, March 16, 2019

Entre los atropellos sufridos por parte de la población, se destacan diparos contra los manifestantes y también contra simples trabajadores, ajenos a la protesta, que se encontraban en el lugar al momento de la represión.

Desde abril, cuando comenzaron las manifestaciones masivas contra el régimen de Daniel Ortega, más de 530 nicaragüenses han sido asesinados por parte de las fuerzas represivas, que incluyen la policía y el ejército leal a Ortega, al igual que fuerzas paramilitares sandinistas.

Cabe resaltar que antes de asumir la presidencia, el propio Ortega fue parte de una guerrilla marxista. De modo que el terrorismo, de la mano de la represión, son parte del legado de su movimiento.

La Iglesia Católica, por su parte, ha sufrido agresiones constantes, tanto sus templos como sus feligreses, al igual que los sacerdotes.

Todo comenzó cuando estudiantes heridos por las fuerzas represivas se refugiaron en las iglesias, mientras sanaban sus heridas. Esto logró que balas llegaran también a los templos.

Por ello, incontables sacerdotes se han sumado tanto a las filas de los manifestantes como a la larga lista de presos políticos.

Sin embargo, unos han optado por dialogar con el gobierno, mientras que otros lo han rechazado fervorosamente.

Entre quienes apuestan por el diálogo, se encuentra el nuncio apostólico Waldemar Sommertag, que fue quien intercedió para que la policía pueda liberar a los 107 presos políticos, entre ellos un sacerdote.

Según el testimonio de Yaritza Mairen (líder estudiantil y presa política, liberada de prisión pero ahora bajo arresto domiciliario)  el nuncio apostólico fue personalmente a la cárcel de mujeres para interceder por ellas.

No obstante, pone en duda su fidelidad con el régimen, pues el religioso sostiene que las presas políticas en huelga de hambre retrasan las negociaciones e instó a las presas a comer.

Al ser “el representante del Papa Francisco” (según indica la nota de prensa de la policía, y por tanto embajador del Vaticano), la línea política y el proceder del nuncio, podría ser fiel a la línea del Sumo Pontífice, que ha sugerido que son los comunistas quienes en verdad piensan en los pobres.

Tanto es así que el Arzobispo de Hong Kong, denunció el accionar de Francisco I cuando permitió que sea el régimen comunista chino quien tiene el poder de designar a los sacerdotes, siempre y cuando sean fieles al régimen, mientras el partido comunista abiertamente remueve cruces de iglesias y persigue a los feligreses.

Ahora, mientras hay sacerdotes que arriesgan sus vidas y libertad por acompañar a un pueblo afligido, queda la duda si quienes vienen por parte del Vaticano ayudan a estabilizar al régimen, acallando a sus detractores.

Contrario al pedido del nuncio apostólico por el diálogo, el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, anunció que no puede haber diálogo creíble mientras el régimen reprime protestas legítimas.

Ahora resta que se forje un concilio entre las partes de la Iglesia: los que están con la gente y los que negocian con los políticos.

 

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